Microsoft trabaja de manera intensa para mejorar la más reciente versión de su sistema operativo, Windows 11. Esto se hace especialmente patente tras el fin de la vida útil de Windows 10 que se hizo oficial en el pasado mes de octubre.
Y es que la propia empresa tecnológica cree que millones de usuarios migrarán a lo largo de los próximos meses a esta versión más actual de su sistema. De ahí que quiere prepararlo de manera conveniente por intentar convencer a la mayoría para que actualicen lo antes posible. Partamos de la base de que uno de los mayores problemas que tiene este sistema operativo es todo aquello relacionado con los parches y actualizaciones que la empresa nos hace llegar.
Pues bien, es importante saber que en el pasado mes de septiembre de 2024, la propia Microsoft anunció una nueva función a este respecto. La misma permitiría que las actualizaciones de Windows se instalaran automáticamente durante la configuración inicial del propio sistema operativo. Esta función estaba especialmente diseñada para proporcionar a las empresas actualizaciones de calidad para que los sistemas fueran lo más seguros posible, todo ello desde el principio.
Debemos tener en cuenta que al hablar de actualizaciones de calidad de Windows, nos referimos a las acumulativas mensuales que nos llegan mes a mes en el denominado Martes de parches. Aquí se incorporan nuevas funciones, además de correcciones de errores y parches de seguridad.
De manera paralela, resuelven numerosos fallos y vulnerabilidades relacionados con la seguridad en Windows. Para que nos hagamos una idea, los últimos parches de este tipo son los KB5072033, KB5071417 para Windows 11 y para Windows 10 se enviaron las actualizaciones extendidas KB5071546 y KB5071544.
Pero todos aquellos administradores que esperaban la llegada de esta funcionalidad para mejorar las actualizaciones, se han llevado una decepción.
La función de actualizaciones de Windows 11, aún no llegará
Pero tras el anuncio de esta útil funcionalidad que os comentamos, la compañía confirmó que retrasaría su llegada. La principal razón de todo ello vino por los comentarios de los mismos administradores de TI. Hay que saber que para facilitar y agilizar la aplicación de las actualizaciones mediante OOBE, Microsoft introdujo a principios de febrero de 2025 nuevas políticas.
Así, los administradores de los equipos podían aplicarlas para instalar actualizaciones según la disponibilidad de sus ordenadores. Al mismo tiempo, se anunció una nueva directiva de grupo, así como una directiva de Intune o MDM. El enfoque era bastante similar a las políticas de implementación de actualizaciones de características que Microsoft había introducido anteriormente.
Poco después, Microsoft compartió nuevos detalles sobre cómo los administradores de sistemas podían implementar estos cambios. Sin embargo, esta misma semana, el gigante tecnológico confirmó que ha retrasado la función que os mencionamos. De hecho, no llegará a nuestros equipos hasta el próximo mes de enero de 2026 y nos cuenta que no estará habilitada por defecto.
Para entender la importancia de este retraso, es clave saber que un administrador invierte entre 4 y 8 horas en poner en marcha un nuevo PC, de las cuales 2 o 3 horas se dedican exclusivamente a ejecutar ciclos de Windows Update para aplicar los parches de seguridad. Esta función automatizada promete ahorrar hasta un 40% del tiempo de configuración inicial, y garantizando que los equipos estuvieran seguros desde el primer momento.
En concreto, nos comunican que la funcionalidad estará disponible a partir de la actualización de seguridad de enero de 2026. En cuanto a los requisitos exigidos, los sistemas deben ejecutar Windows 11 22H2 o posterior en las ediciones Enterprise, Pro, Educación o SE.
