Como sucede con todo sistema operativo que se precie, Windows 11 dispone de su propia tienda de aplicaciones integrada. En este caso nos referimos a la Microsoft Store que el gigante tecnológico intenta que utilicemos en la mayoría de las ocasiones para descargar software.
De hecho, podemos afirmar que la empresa lleva apostando muchos años por su tienda oficial, aunque sin el éxito esperado en un principio. Con los años hemos podido ver diversas actualizaciones y mejoras en este apartado, y además un crecimiento exponencial de los desarrolladores que crean sus propios proyectos para la misma. Sin embargo, la Microsoft Store sigue sin tener la aceptación que debería, a pesar de los beneficios que en un principio nos aporta.
Y es que una buena cantidad de usuarios ya ha tomado la determinación de abandonar la descarga de aplicaciones desde aquí, una vez la ha probado, y prefieren las instalaciones tradicionales a través de los ficheros EXE. Hay que decir que cuando Microsoft lanzó su tienda, hizo grandes promesas. Pero en realidad, la experiencia ha sido decepcionante para la mayoría. De hecho, muchos consideran que la Microsoft Store es simplemente poco fiable.
Cierto es que en más ocasiones de las que nos gustaría, los problemas aquí se convierten en una auténtica pesada a la hora de descargar e instalar software en el equipo. De ahí que a continuación os vamos a mostrar algunas de las razones por las que es preferible utilizar las instalaciones clásicas y dejar de lado la Microsoft Store de Windows.
Según una encuesta realizada por de DevCommunity en el mes de mayo de 2025, el 64% de los usuarios evita la tienda debido a sus fallos técnicos. Además, indican que solo el 19% de las instalaciones de software en Windows 11 durante el primer trimestre de este año, se realizaron a través de la Microsoft Store. Estas son cifras que evidencian la desconfianza generalizada hacia la tienda oficial del sistema.
Ventajas de las instalaciones tradicionales frente a la Microsoft Store
Buena parte de los usuarios de Windows prefieren acceder a las webs oficiales de sus desarrolladores software favoritos para descargar los correspondientes programas e instalarlos en el sistema. De esta manera, dejan de lado la Microsoft Store y estas son algunas de las principales razones.
Descargas pendientes. En más ocasiones de las que nos gustaría nos encontramos con un mensaje que reza que la descarga está pendiente sin motivo aparente alguno. Aunque la tienda dice que una aplicación se está descargando, en realidad no es así. En esos casos nos vemos en la obligación de reiniciar el equipo y volver a intentarlo.
La interfaz de usuario es muy confusa y falla. A pesar de los cambios introducidos en la interfaz de la Microsoft Store a lo largo del tiempo, esta sigue sin convencer a la mayoría. Muchos usuarios la consideran confusa y poco intuitiva. Además, falla más de lo que nos gustaría, al tiempo que a veces los botones no responden o tardan mucho en llevar a cabo su función.
Problemas de seguridad. Si bien es cierto que Microsoft realiza comprobaciones de seguridad antes de publicar las aplicaciones aquí, estas suelen ser automatizadas y se centran en los requisitos básicos. Esto quiere decir que no hay un control de calidad exhaustivo, lo que se puede convertir en un serio problema de seguridad. Más si tenemos en consideración que esta es una de las principales razones de ser de la Microsoft Store.
La instalación tradicional ofrece un mayor control. En las webs oficiales de nuestro software favorito nos encontramos con las últimas versiones de esas aplicaciones. Además, podemos descargar el instalador y hacer uso de este cuando queramos, e incluso echar mano de versiones antiguas de un mismo programa.
