Aunque muchas veces no les damos la debida importancia, los controladores que forman parte del sistema operativo Windows son elementos clave para nuestro equipo. Los problemas con estos drivers se pueden convertir en más importantes de lo que pensamos en un principio.
Aquí nos referimos a pequeños trozos de software que hacen de intermediarios entre el hardware que conectamos al PC y el propio sistema de Microsoft. De ahí precisamente la importancia de lo que os vamos a contar a continuación. Y es que, tal y como ahora se ha dado a conocer, Windows 11 finalmente eliminará los controladores de impresora antiguos a lo largo de este año 2026. Esto quiere decir que aquellos que dispongan de hardware antiguo de este tipo tienen un problema.
Y es que debemos tener presente que la próxima actualización de Windows 11 podría acarrear graves fallos para tu impresora. Para empezar, os diremos que Microsoft avanza con una limpieza planificada desde hace tiempo para el sistema de impresión de Windows 11. De ahí que, a partir de la actualización no relacionada con la seguridad lanzada en enero de 2026, Windows 11 ya no es compatible con los controladores de impresora antiguos V3 y V4.
Este es un cambio que afectará a los equipos con las versiones 24H2 y 25H2 a medida que se extienda gradualmente la implementación como tal. Hay que decir que la empresa anunció por primera vez la eliminación de los controladores de impresora V3 y V4 en septiembre de 2023. Esto dio a los usuarios de hardware antiguo más de dos años para prepararse. Pues bien, ahora Microsoft señala que la transición a la impresión con dispositivos modernos ya no es opcional para los usuarios de Windows 11.
Así te afecta si tienes una impresora antigua en Windows 11
Es más, en la página oficial de soporte, la compañía indica que, a partir de enero de 2026, Windows dejará de ser compatible con los controladores de impresora V3 y V4. Estos modelos de controladores más antiguos se anunciaron como obsoletos en septiembre de 2023, como os contamos.
Ahora que el soporte técnico ha finalizado oficialmente, las impresoras que dependen exclusivamente de los mencionados controladores V3 o V4 podrían no instalarse como es debido o sencillamente dejar de funcionar por completo. Llegados a este punto, Microsoft afirma que buena parte de las impresoras del mercado ya utilizan arquitecturas de controladores más recientes. Esto significa que seguirán funcionando sin interrupciones.
Sin embargo, los sistemas operativos con impresoras antiguas, especialmente en pequeñas empresas, escuelas u oficinas que utilizan hardware heredado, podrían experimentar problemas si no se toman las debidas medidas.
En estos casos, la compañía recomienda contactar al fabricante de la impresora como tal y actualizar a un controlador compatible. Como no podía ser de otro modo, otra solución es adquirir un dispositivo de impresión más moderno y con controladores compatibles. Esto es algo que se puede convertir en un ser inconveniente en empresas que dispongan de varios dispositivos de este tipo que de pronto dejen de funcionar en Windows 11.
Y es que esta decisión está directamente relacionada con el ciclo de vida del sistema operativo y los objetivos de seguridad. Los controladores de impresora heredados han sido durante mucho tiempo un punto débil, frecuentemente asociado con problemas de estabilidad y riesgos relacionados con la seguridad. Al eliminar la compatibilidad con modelos de drivers obsoletos, Microsoft puede seguir reduciendo los ataques, simplificar el mantenimiento y centrar sus esfuerzos en soluciones de impresión más modernas.
Para reemplazar los controladores heredados, Windows 11 impulsa el uso del Microsoft IPP Class Driver. Hablamos de un controlador universal compatible con el Protocolo de Impresión de Internet que permite a Windows comunicarse con impresoras sin necesidad de usar software del fabricante.
