El gigante tecnológico está cambiando de manera radical la interfaz de Windows 11. De ahí que ahora acabe de confirmar que herramientas clásicas del sistema, como el Editor del Registro y la Administración de impresión, van a recibir una modernización con WinUI 3.
Así, la compañía ya trabaja en sustituir las interfaces heredadas de estas utilidades, entre otras, para unificar la capa administrativa del sistema sin renunciar a la compatibilidad que necesitan los usuarios. Marcus Ash, vicepresidente de Diseño e Investigación para Windows, confirmó recientemente que la compañía ha empezado a evaluar cómo actualizar estas utilidades sin perder su compatibilidad.
Como nos cuenta, es difícil señalar una sola superficie y decir que vamos a hacerlo. Pero afirma que lo que suelen mirar son las cosas que más piden los usuarios, como el Explorador de archivos y algunas de las grandes aplicaciones. Incluso cosas como Regedit y parte de las herramientas integradas ya han empezado a mirarlas.
La cuestión es cómo atacar este problema para mantener la compatibilidad y poder modernizar estos marcos de trabajo. El plan pasa por migrar componentes que llevan décadas casi sin cambios visuales hacia WinUI 3, el marco que sustituye las antiguas interfaces Win32 y la consola de administración de Microsoft, conocida como MMC.
La Administración de impresión, primer ejemplo visible
El primer indicio real de este cambio ya circula en la compilación 26300.9032 de Windows 11, dentro de la rama 26H2. Ahí ha aparecido una versión rediseñada de la Administración de impresión que sustituye la clásica interfaz de la consola por una experiencia desarrollada en WinUI 3. Todo ello sin perder las funciones de gestión de impresoras, controladores, puertos y formularios que ya existían.
A diferencia de la consola tradicional, la nueva app se presenta como un programa independiente en el menú Inicio en lugar de un complemento de MMC, lo que la hace sentir como una aplicación nativa de Windows 11. Incorpora un panel de navegación plegable, columnas personalizables y cuadros de diálogo de propiedades de controlador rediseñados conforme al lenguaje visual Fluent Design.
El desarrollo, sin embargo, sigue incompleto, algunos cuadros de diálogo todavía muestran las interfaces Win32 de siempre, la versión clásica continúa instalándose junto a la nueva, y de momento hay que lanzarla manualmente.
El Registro y otras herramientas administrativas, siguientes en la lista
Más allá de la impresión, Ash citó de forma explícita el Editor del Registro como una de las utilidades que la compañía ya ha empezado a revisar. Junto a él, herramientas con una interfaz igual de veterana, como la Administración de equipos o la Administración de discos, aparecen como candidatas lógicas a seguir el mismo camino, aunque Microsoft no las ha nombrado de forma oficial.
Preguntado por si Windows 11 todavía arrastra demasiados elementos heredados de Windows 95, XP, Vista o el propio Windows 10, el directivo respondió que se trata de un trabajo en curso. Microsoft no ha anunciado rediseños concretos ni fechas para estas herramientas, pero el planteamiento de Ash sugiere que la compañía mira ya más allá de las funciones orientadas al usuario final.
Hasta ahora, buena parte de los esfuerzos de diseño se habían concentrado en el menú Inicio, la aplicación Configuración o el Explorador de archivos. Extender esa renovación a la capa administrativa sería, en principio, el paso siguiente para reducir el contraste entre un sistema diseñado con Fluent Design y utilidades que apenas han cambiado desde hace más de dos décadas.
Si Microsoft logra modernizarlas sin romper la compatibilidad que exigen administradores de sistemas y usuarios avanzados, ese salto visual entre lo nuevo y lo viejo dentro de Windows 11 empezaría a desaparecer.
