5 motivos por los que Windows deja de responder
David Onieva

En condiciones normales, en nuestro ordenador disponemos de un sistema operativo, generalmente Windows, estable y funcionando en condiciones óptimas. Eso es lo que sucede en la mayoría de los casos y es lo más deseable por los usuarios, pero desafortunadamente no siempre es así.

Hay veces en las que el software que nos propone el gigante Microsoft de repente deja de responder, lo que se convierte en un problema. Esto es algo que nadie quiere ver en su equipo, ya sea de uso doméstico o profesional. Y es que cuando el sistema operativo deja de funcionar, por regla general esto es algo que afecta al resto de aplicaciones que tenemos instaladas. En resumidas cuentas, podríamos decir que el PC deja de ser un elemento imprescindible en nuestro trabajo para convertirse en algo problemático.

Además, debemos tener en consideración que las razones por las que Windows deja de responder en nuestro equipo pueden ser de lo más variado. A continuación, os vamos a hablar de algunas de las razones más habituales por las que sucede esto. Todo ello os servirá para intentar evitar, en la medida de lo posible, estos potenciales motivos y así lograr que los fallos en el sistema no se sucedan.

Razones por las que de repente no responde Windows

Aquí os exponemos algunos de los motivos más extendidos y habituales por los que el sistema de Microsoft puede dejar de responder o bloquearse.

Error pantallazo azul BSOD Windows 10Modificaciones erróneas en el registro: la base de datos que se corresponde al registro del sistema operativo de Microsoft es un elemento muy delicado. En ocasiones hacemos modificaciones a través de su editor sin tener conocimientos profundos de estos cambios. Con estos queremos decir que eliminar o variar ciertas entradas del registro de Windows puede provocar bloqueos.

La llegada de algunos tipos de malware: son muchos los tipos de códigos maliciosos que pueden llegar hasta nuestro PC. Algunos sencillamente lanzan publicidad, mientras que otros roban datos personales, o hacen que nuestro ordenador deje de responder. De ahí precisamente la importancia de mantener un antivirus instalado y actualizado en todo momento.

Instalación de ciertos programas: dependiendo de la edición, la arquitectura, o el estado de nuestro sistema operativo Windows, la instalación de determinados programas puede provocar serios problemas. Además, si disponemos de un equipo un tanto limitado en cuanto a especificaciones hardware internas, o sencillamente antiguo, la llegada de algún programa muy exigente puede provocar que el sistema no responda.

Eliminar archivos del sistema: a la hora de hacer algún tipo de limpieza en nuestro equipo basado en el software de Microsoft, debemos tener cuidado. Se puede dar el caso de que borremos algunos archivos o carpetas importantes para el propio sistema operativo y este deje de responder. Generalmente estos contenidos suelen estar protegidos por medio de permisos internos establecidos, pero con todo y con ello no debemos borrar nada que no sepamos realmente lo que es.

Una actualización defectuosa: a pesar de su importancia, las actualizaciones de Windows en ocasiones presentan importantes problemas. Por regla general suele tratarse de fallos puntuales que Microsoft termina resolviendo en poco tiempo. Pero en algunos casos hemos podido comprobar que estos elementos software que llegan a nuestro equipo, provocan importantes bloqueos que se traducen en que Windows deja de responder.

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