Para presentarnos como candidatos a un puesto laboral, normalmente cada trabajador hace entrega de su currículum para optar al mismo. A través del mismo, y de posteriores entrevistas o pruebas, podremos conseguir el trabajo que tanto ansiamos. Pero… ¿Y si la empresa descubre que estamos mintiendo en nuestra información del Curriculum vitae?
Esta práctica es más común de lo que puede parecer, pero te adelantamos que si la empresa se entera, puede acarrear consecuencias muy graves para ti. En muchos casos, si descubren que has falseado tu experiencia, formación o habilidades profesionales, pueden incluso despedirte mediante un despido disciplinario. Y esto ocurre porque se considera una transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza.
Pero no todo queda ahí, porque también podemos vernos envueltos en problemas legales. Si hemos presentado documentos falsos, como títulos o certificados, podemos enfrentarnos incluso a un delito de falsedad documental, que conlleva penas de prisión. Aun así, no todas las mentiras son igual de graves. No es lo mismo exagerar un nivel de inglés que mentir sobre nuestro desconocimiento absoluto en sistemas de programación. Es decir, que mentir sobre habilidades esenciales para tu puesto puede significar un problema muy serio.
Qué ocurre si la empresa descubre la mentira en un currículum
Cuando una empresa descubre que un empleado ha mentido en su currículum, y esta mentira conlleva cierta gravedad (como la falsedad de poseer una habilidad esencial que en realidad no poseemos), el primer paso suele ser un despido disciplinario. De hecho, el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores respalda este tipo de despidos. Concretamente, cuando se demuestra una «transgresión de la buena fe contractual». Tal y como se establece en el apartado 2.d):
Mentir en este ámbito se considera una violación de confianza hacia la empresa, y es motivo más que suficiente para invalidar cualquier relación laboral sin derecho a indemnización. Además, el daño a nuestra reputación profesional puede ser duradero, pues esta información se puede compartir dentro del sector y cerrarnos puertas en otras compañías.
Aun así, no todas las mentiras tienen el mismo peso. Mentir sobre el nivel de idiomas (por ejemplo, si tienes un nivel medio, pero dices que es alto) puede ser detectado por facilidad por la empresa. En estos casos, la propia empresa suele optar por una advertencia. Aun así, si el impacto es mínimo y no afecta en absoluto a la productividad, puede tolerarse hasta cierto punto. Aun así, la honestidad es sin duda alguna nuestro mejor recurso para ahorrarnos problemas.
El delito de falsedad documental
Si en el proceso de esta mentira, se han aportado documentos falsificados, como cualquier certificado académico o títulos inventados, la situación puede complicarte gravemente. De hecho, pueden ser varias:
- Si se falsifica un documento público u oficial, la pena de prisión puede oscilar entre 3 y 6 años. Además de una multa de entre 6 y 24 meses y una inhabilitación especial de 2 a 6 años para el ejercicio del cargo.
- Falsificar títulos oficiales o certificados está penado por el artículo 392 del Código Penal con penas de prisión de 6 meses a 3 años y multas de 6 a 12 meses.
Por lo tanto, si se aportan documentos falsificados en un currículum, la persona que lo haga puede enfrentarse a penas de prisión que van desde los 6 meses hasta los 6 años. Dependiendo del tipo de documento y la gravedad.
