A día de hoy, prácticamente cada día se crean nuevas amenazas para nuestros PC. Por lo que si no tomamos las correspondientes medidas de seguridad, es fácil que tras una sesión de navegación, nuestro ordenador comience a funcionar «raro»: tal vez con una lentitud extraña, con la aparición de «pop-ups» o con archivos que desaparecen sin explicación alguna.
E incluso a pesar de una navegación responsable, siempre podemos entrar en cualquier enlace o descargar cualquier archivo por accidente que comprometa nuestro PC. Aun así, siempre dispondremos de armas para defendernos en este campo. Y es que un buen escaneo antivirus es capaz de detectar y limpiar la mayoría de problemas en cuestión de minutos. El antivirus se encarga de buscar el malware conocida, las variantes por su código y también conductas sospechosas. En caso de encontrar algo, lo aísla o lo elimina, y en caso de poder restaurar archivos limpios, también lo podemos llevar a cabo. Pero… ¿Por dónde deberíamos empezar?
Inicia el escaneo
Windows Defender es la opción nativa de protección de Windows 11. Pero realizar el escaneo a través de esta función es realmente sencilla. Tan solo ábrelo escribiendo «Windows Defender» en Inicio. Una vez dentro, te encontrarás con este panel:
Como ves, se distribuye fácilmente entre distintas opciones. Pero en este momento nos interesa la primera: «Protección antivirus y contra amenazas». Al pulsar sobre dicha opción, verás desplegarse la opción de «Exámen rápido»:
Para realizar un examen en profundidad, no basta con pulsar sobre «Examen rápido». En este caso, deberemos pulsar sobre «Opciones de examen» para que nos de opciones de examen más personalizadas:
- Examen rápido: Comprueba las carpetas del sistema donde habitualmente se suelen alojar las amenazas.
- Examen completo (recomendado): Se encarga de comprobar todos los archivos y programas dentro de un disco duro. Un examen más largo que se puede extender por encima de una hora.
- Examen personalizado, donde deberemos elegir los archivos y ubicaciones a comprobar.
- Antivirus de Microsoft Defender (modalidad offline): Examen sin conexión para detectar malware vulnerable a esconderse de manera online.
Para una revisión completa de tu PC, elige primero «Examen completo» para buscar en cada rincón de nuestro disco duro, y compleméntalo con el escaneo offline para un mayor contraste de seguridad.
Análisis de archivos individuales
De manera complementaria, siempre puedes optar por analizar un archivo, carpeta o documento de manera aislada gracias al menú contextual de Windows. El proceso es muy sencillo.
Solo has de pulsar sobre el archivo en cuestión para que se abra el menú contextual de Windows 11, donde deberás pulsar sobre el último apartado «Mostrar más opciones». Lo que te llevará a un menú contextual como este:
Verás la opción de «Examinar con Windows Defender…». Solo deberás pulsar sobre dicha opción para que el antivirus de Windows comience a examinar dicho archivo.
Cómo proceder tras el escaneo
Tras un escaneo, es probable (y más aún cuando nuestro PC actúa de manera errática) que encontremos una amenaza a la que debamos hacer frente. Por ello, debemos tener varios aspectos en cuenta.
De manera inmediata, tenemos la opción de poner en cuarentena el archivo nocivo examinado. Aun así, también tendremos la posibilidad de eliminarlo o de permitir su funcionamiento en el dispositivo. Para ello, es crucial que identifiquemos los falsos positivos. Algo que ocurre cuando Windows Defender marca incorrectamente un archivo como amenaza. En este caso, debemos considerar el origen del archivo, su ubicación y si forma parte o no de alguna app o función que utilizas normalmente. Si confirmas que es un falso positivo, podrás añadirlo a «Amenazas permitidas».
