Chrome empieza a usar Manifest V3 en sus extensiones: así cambia todo

Para evitar abusos, las extensiones de Google Chrome deben llevar un fichero «manifest«. Igual que en Android, este fichero manifiesta los permisos que quiere, o necesita, para poder funcionar correctamente. Gracias a él, los usuarios pueden saber a qué tiene o no tiene acceso cada extensión, y esta no puede acceder a otras partes no especificadas, a no ser que se modifique dicho archivo de manifiesto. Con esto se consigue ofrecer al usuario más control sobre las extensiones, así como una mejor privacidad y seguridad.

Desde que las extensiones empezaron a utilizar este sistema de permisos han pasado ya varias versiones. Google, con el fin de ofrecer a los usuarios la mayor privacidad y seguridad posible, está trabajando en una nueva versión del mismo, Manifest V3. Esta versión pretende ser tan interesante como polémica, ya que, además de dar un nuevo control de permisos, limita varias funciones que, hasta ahora, eran ilimitadas, y muchas de las extensiones abusaban de ellas.

Este nuevo manifiesto fue diseñado y propuesto en 2019, junto con Chrome 80, aunque debido a la gran cantidad de críticas que salieron su implementación fue pospuesta indefinidamente. Hasta ahora, ya que Google finalmente lo ha implementado dentro de Chrome 88 «Beta».

Cambios introducidos en el nuevo Manifest V3 de Chrome

El primero de los cambios que introduce este nuevo manifiesto es que, a partir de ahora, las extensiones no van a ser compatibles con código alojado de forma remota. Este ha sido uno de los vectores de ataque más explotados, y cada vez supone un mayor riesgo para la seguridad y privacidad del usuario. Así, a partir de ahora, las extensiones contarán con más seguridad en este sentido.

Otro cambio importante lo encontramos directamente en el rendimiento. El nuevo modelo de extensiones sustituye las páginas de fondo por nuevos servicios, lo que da lugar a APIs mucho mejor declaradas. Y también se mejora la privacidad al ofrecer más permisos opcionales y hacer que los permisos confidenciales sean inalterables.

¿Dónde está la polémica del nuevo Manifest V3?

El principal problema de esta nueva versión del manifiesto es que Google decidió bloquear el bloqueo de APIs de webRequest. Este bloqueo lo usan muchas de las extensiones que nos permiten bloquear contenido, como, por ejemplo, los rastreadores online. Los desarrolladores de estas extensiones se ven obligados a hacer uso de una API conocida como «declarativeNetRequest«, la cual limita enormemente la cantidad de datos filtrados a tan solo 30.000. Y por si fuera poco, esta nueva versión del manifiesto impide bloquear elementos de gran tamaño, inhabilitar la ejecución de código JavaScript en las webs o eliminar las cabeceras de las cookies salientes, entre otras cosas.

Google se reserva la posibilidad de aumentar el límite de la declarativeNetRequest bajo demanda. El problema es que eso significa que la compañía tendrá mucho más control sobre las extensiones, y podrá decidir cuáles pueden o no pueden funcionar correctamente. Si Google no recapacita en este sentido, muchas extensiones de bloqueo de contenido, u otras como Tampermonkey, podrían desaparecer.

Qué hacer si alguna extensión empieza a funcionar mal

El nuevo Manifest V3 entrará en funcionamiento en enero de 2021, cuando Chrome 88 llegue a la rama estable. Durante un tiempo, esta V3 funcionará junto con la V2 para evitar problemas, pero tarde o temprano la V2 se deshabilitará. Y si tenemos problemas, la mejor solución es buscar una alternativa.

Algunos navegadores web alternativos, como Opera o Vivaldi, han dicho que, por ahora, no van a cambiar el Manifest V2 de sus navegadores. Mozilla también ha revelado que no tiene intenciones, por ahora, de limitar las webRequest, y seguirá usando durante un tiempo el Manifest V2 en su Firefox. Sin embargo, todos terminarán, antes o después, por dar el salto al nuevo Manifest V3.

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