No uses estas distros Linux a no ser que seas un experto

Cuando nos sentamos frente a nuestro ordenador y lo ponemos en funcionamiento, lo primero que encontramos en pantalla es el sistema operativo instalado. En la mayoría de las ocasiones, tal y como indican los datos de penetración de mercado, este será Windows. Sin embargo, hay muchos usuarios que prefieren echar mano de sistemas Linux de código abierto.

En este sentido tenemos una amplia variedad de distribuciones, la mayoría de ellas gratuitas, para descargar, instalar y utilizar en nuestro PC. Nos podemos encontrar con distros de todo tipo, algunas que se caracterizan por ser ligeras para PCs antiguos, otras con un tipo de uso concreto, más genéricas, sencillas, etc. Cabe destacar que buena parte de estas poco a poco se han ido acercando a usuarios poco experimentados en estas lides. Esto se traduce en que muchos de aquellos que quieran abandonar Windows tengan la posibilidad de empezar a trabajar en Linux, aún sin tener conocimientos previos.

Sirva como claro ejemplo de todo ello Ubuntu, una de las propuestas de este tipo más populares precisamente por su accesibilidad, entre otras cosas. Sin embargo, como no podía ser de otro modo, esto no siempre es así, ya que al mismo tiempo nos podemos encontrar con algunas distribuciones realmente complicadas. Hay determinados sistemas operativos de código abierto especialmente indicados para los usuarios que quieren exprimir al máximo los mismos. Por tanto, no se han adaptado para aquellos que están empezando en este sector del software, lo que se traduce en los noveles deberían evitarlos.

Para no llevarnos sorpresas, a continuación, os hablaremos de algunas de las distro Linux qué deberíamos evitar a no ser que seamos expertos en estos entornos.

Distribuciones Linux para evitar por su complejidad

Para empezar en este sentido os vamos a hablar de Slackware, una de las distros más veteranas que vamos a encontrar y que tiene un amplio mercado. Sin embargo, no se caracteriza precisamente por su sencillez, especialmente si hablamos de su instalación y puesta en funcionamiento. Además, su uso está especialmente indicado para aquellos que ya tienen conocimientos acerca de los entornos Linux. Eso sí, todos los que consiguen hacerse con Slackware, acaban encantados con el sistema.

También es interesante mencionar la opción de ALT Linux, una distribución que se basa en Mandriva y que lleva entre nosotros 20 años. La correcta puesta en marcha de este software no está al alcance de todo el mundo, y además presenta el inconveniente de que dispone de menos repositorios de software. Hay que tener en cuenta que ALT Linux está especialmente indicada para funcionar en servidores y que su instalación no resulta en absoluto sencilla.

Otra de las distros un tanto más complejas de lo habitual que os podemos mencionar en estas mismas líneas es CRUX. Aquí nos referimos a una propuesta creada para usuarios avanzados de Linux que nos propone un sistema de empaquetamiento que permite generar aplicaciones personalizadas. Cabe mencionar que CRUX carece de instalador y tendremos que ponerla en marcha mediante un shell. Un caso similar lo encontramos con Dragora una distribución desarrollada desde cero que se podría definir como difícil de instalar y usar.

Posiblemente tengamos ciertos problemas con los drivers de nuestros dispositivo y es parecida a la antes mencionada Slackware. Además, Dragora cuenta con diseño minimalista y es una vuelta al pasado en lo que a las primeras distros Linux se refiere.

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