Cuando Microsoft anunció que el chip TPM 2.0 iba a ser uno de los requisitos obligatorios para poder instalar Windows 11, la medida generó un considerable debate y controversia en la comunidad tecnológica. A día de hoy, este chip sigue siendo uno de los principales motivos de crítica sobre Windows 11, una de las principales barreras por las que los usuarios no pueden actualizar a este sistema, y su desactivación, una de las principales configuraciones a la hora de instalar el sistema. Por desgracia, Windows 11 no va a ser el único en tener este requisito, y es que el TPM 2.0 ha hecho aparición en el nuevo Ubuntu 25.10.
Antes de nada, vamos a explicar qué es. El TPM (Trusted Platform Module) es un chip físico (o virtual, dependiendo de la placa base) diseñado para funcionar como una herramienta criptográfica ultra-segura encargada de realizar operaciones criptográficas como generar, almacenar y proteger claves. Parte de la seguridad de este chip radica en que tan solo la CPU puede acceder a él, estando totalmente aislado del resto de elementos y componentes del PC. Además, cuenta con ciertas medidas de seguridad que ayudan a bloquear determinados ataques, como comprobar la integridad del software durante el arranque del sistema (BIOS, sistema operativo, etc.) antes de liberar las claves o permitir el acceso a las mismas.
| Característica | TPM 1.2 | TPM 2.0 |
|---|---|---|
| Algoritmo de Hash | Exclusivamente SHA-1 | Soporte para SHA-256/SHA-2 y actualizables |
| Flexibilidad Criptográfica | Limitada a RSA (2048 bits máximo) | Soporte para ECC (curvas elípticas), RSA y algoritmos futuros |
| Gestor de Claves | Rendimiento básico en generación | Mejoras del 30-40% en velocidad de generación |
| Compatibilidad con Windows Hello | No compatible | Soporte nativo para autenticación biométrica |
| Compatibilidad con BitLocker | Solo en Windows 10 con limitaciones | Compatible total con cifrado completo del disco |
| Requisito para Windows 11 | No cumple | Obligatorio para instalación |
| Normativa ISO | Sin estandarización internacional | Certificado ISO/IEC 11889:2015 |
TPM se utiliza para muchas tareas, tales como:
- Cifrar discos duros. BitLocker, y otras herramientas, utilizan TPM para gestionar las claves de cifrado.
- Usar sistemas de autenticación biométrica. Guarda los datos de acceso, como huellas y cara, para usarlos con Windows Hello.
- Proteger contra el malware. Puede detectar manipulaciones en el arranque del sistema y bloquear el acceso.
- Usar certificados digitales y conexiones VPN. Es el encargado de guardar credenciales y claves.
- Correo electrónico seguro. Se utiliza para firmar emails y proteger su contenido.
Los motivos por los que Canonical ha optado por incluir ahora el cifrado TPM 2.0 en Ubuntu 25.10 son meramente estratégicos, y podemos clasificarlos en tres grupos:
- Respuesta a demandas de seguridad en entornos empresariales. Canonical desarrolla Ubuntu pensando en las empresas. Y puesto que la seguridad es un requisito crítico en este sector, el uso del chip TPM asegura el cumplimiento de los estándares FIPS 140-2 y NIST SP800-63B para criptografía.
- Alineación con tendencias del ecosistema Linux. Introduce una curva de modernización del sistema, optimizando infraestructuras que afectaron durante años al desarrollo colaborativo.
- Preparación para convergencia con estándares híbridos. El objetivo, a largo plazo, es garantizar la interoperabilidad con sistemas que integran Hardware Security Module.
El TPM llega a Ubuntu
Canonical, empresa responsable del desarrollo de Ubuntu, ya está trabajando en la que será la próxima versión del sistema operativo. Esta versión llegará el 9 de octubre, y será una actualización grande que servirá como base para el desarrollo de la próxima LTS. Sin embargo, las primeras versiones de desarrollo de este nuevo Linux han encontrado un nuevo requisito que no ha gustado a la comunidad: el uso de TPM 2.0.
Una de las novedades que nos encontramos en Ubuntu 25.10 es la introducción de una integración experimental para poder aplicar un cifrado completo del disco (FDE), el cual estará respaldado mediante el famoso chip TPM. De esta forma, cuando usemos Linux, podemos contar con este plus de seguridad que nos aporta el chip y encargarle que desbloquee automáticamente el disco si el TPM valida que el estado del sistema es correcto.
Durante la instalación de Ubuntu 25.10 podemos elegir si queremos usar este nuevo sistema de cifrado para el disco duro completo. Además, se facilitará la generación de claves de recuperación para que, si se cambia de ordenador, o se actualiza el chip TPM, podamos recuperar los datos. Ubuntu añadirá un nuevo panel dentro del Security Center para gestionar las claves y contraseñas de recuperación fácilmente.
Limitaciones del TPM en Ubuntu
Debemos tener en cuenta que, para usar el cifrado TPM en Ubuntu, tenemos que cumplir ciertos requisitos, como usar un chip TPM 2.0 o superior, que no tenga vulnerabilidades conocidas y cuente con una configuración correcta. Además, algunas funciones y algunos controladores (como los drivers de NVIDIA) no funcionan bien bajo este sistema debido a que el kernel se encapsula dentro de un paquete snap.
Canonical recuerda que, por ahora, se trata de una función experimental que puede dar errores o no funcionar correctamente, por lo que no se recomienda su uso en producción. Cuando la 25.10 llegue a su fase final de desarrollo, entonces seguramente ya esté terminada y podamos usarla.
Por suerte, este va a ser un requisito opcional para Ubuntu 25.10. Es decir, podremos instalar y usar sin problemas el sistema operativo aunque nuestro ordenador no tenga este chip. Lo único que, si no lo tiene, no podremos usar sus funciones de cifrado. Pero todo lo demás sí funcionará sin problemas.
