¿Actualizar LibreOffice o usar una versión vieja? Qué es mejor

Todo aquello relacionado con el software de código abierto está creciendo a pasos agigantados en estos instantes. Los habituales de este tipo de programas se encuentran con soluciones cada vez más potentes, lo que atrae a nuevos clientes. Uno de los grandes referentes del software Open Source es la suite ofimática, LibreOffice.

Perteneciente a este sector podemos encontrar todo tipo de títulos, algunos más avanzados y potentes que otros. Pero lo cierto es que la mayoría de los programas de código abierto son bienvenidos por la comunidad y por buena parte de los usuarios. Abarcan todo tipo de tipos de usos, incluido el ofimático, como no podía ser de otro modo. Aquí nos encontramos con diferentes programas y conjuntos de estos que nos serán muy útiles.

En un principio apareció en el mercado la suite OpenOffice, y derivada de la misma apareció LibreOffice creciendo de manera exponencial con el paso del tiempo. Tal es así que esta segunda propuesta que os comentamos se ha convertido en el mayor competidor de la popular Office de Microsoft. Precisamente a continuación os hablaremos de esta potente suite ofimática que seguro muchos ya utilizáis en vuestros equipos. Y es que partiendo de la base de que tiene un coste cero, podemos beneficiarnos de todas sus funciones con tan solo descargarla desde su web oficial.

Uno de los secretos de su éxito son las constantes actualizaciones que The Document Foundation lanzan para sus usuarios. Así logran mejorar la funcionalidad de la suite y aumentar la compatibilidad con la propuesta mencionada de Microsoft, entre otras cosas. Sin embargo, muchos se preguntan hasta qué punto es recomendable instalar todas esas actualizaciones y nuevas versiones.

Qué es mejor, una nueva versión de LibreOffice o una antigua

En la mayoría de las ocasiones lo más recomendable es instalar las últimas versiones o las actualizaciones de todos los programas. Esto es algo que alcanza a la mencionada suite LibreOffice. Sin embargo, lo cierto es que en este caso no hablamos de un programa de seguridad como podría ser un antivirus. Con esto lo que queremos decir es que, si la versión actual del software ofimático nos funciona bien, quizá no nos resulte interesante actualizar a una nueva versión.

libreoffice torrrent

Más si disponemos de un equipo un tanto limitado en cuanto a hardware, ya que las nuevas versiones de los programas suelen consumir un mayor número de recursos. Además, en determinados casos nos podemos encontrar con ciertas incompatibilidades con otras soluciones software instaladas. Así, partiendo de la base de que no nos encontramos ante un software relacionado con la seguridad, podemos prescindir de sus actualizaciones.

Claro está, si estas no presentan problemas de rendimiento o compatibilidad, para disfrutar de las nuevas funciones lanzadas deberíamos instalar las mismas. Esto quiere decir que la decisión de decantarnos por una nueva versión de la suite ofimática, o quedarnos con la actual, dependerá de la situación de cada usuario. En el caso de que hagamos un uso básico de las funciones más habituales de los programas de LibreOffice, probablemente no nos hará falta actualizar.

Eso sí, en este caso debemos estar atentos a las versiones de la suite que se quedan sin soporte oficial, ya que en ese caso no se parchean las vulnerabilidades de seguridad, y eso sí es más peligroso.

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