Si eres usuario de la app de Xbox para Windows 11, es muy probable que te hayas enfrentado a un problema muy habitual para todos los que utilizan la aplicación: todos los juegos se instalan en el mismo disco duro. Que, además, normalmente suele ser el disco principal del PC. Esto tiene dos principales inconvenientes para ti: llenar tu disco SSD rápidamente y no poder controlar la gestión de discos.
Sin embargo, la realidad es que Microsoft introdujo un método para cambiar la ubicación de los juegos que se instalan vía app de Xbox. Y ello te va a ahorrar cualquier cambio manual de carpeta ni tocar ninguna configuración profunda de Xbox. Y dado que los juegos suelen requerir mucho espacio, esto nos da facilidades para evitar quedarnos sin espacio y gestionar bien los discos de que disponemos.
Lo principal que debes saber es que hay dos maneras de hacerte con juegos de Xbox: descargándolos desde Microsoft Store o haciéndolo desde la propia app de Xbox (independientemente de que tengas Xbox Game Pass o no).
Por lo tanto, a través de esta guía te vamos a decir cómo cambiar la ubicación, ya descargues los juegos de uno u otro modo.
¿SSD o HDD? Elige el disco correcto para tus juegos
Antes de empezar, es necesario elegir correctamente la unidad donde vamos a instalar los juegos. Actualmente, un ordenador de gama media, el típico usado por la mayoría de los usuarios, puede tener varios tipos de unidades:
- HDD. Los discos duros mecánicos convencionales. Su precio por gigabyte es más bajo, pero el rendimiento es mucho más lento que el de otras alternativas. Perfecto como almacén, pero no recomendado para juegos.
- SSD SATA. Un disco duro de estado sólido (es decir, de chips de memoria) conectado al puerto SATA del ordenador. Son unidades más rápidas que los discos duros HDD, relativamente baratas, pero no ofrecen un rendimiento del 100%.
- NVMe M.2. Las unidades más rápidas, multiplicando por más de 5 el ancho de banda disponible. Estas unidades son más caras, pero reducen al mínimo los tiempos de carga y los cuellos de botella para obtener el máximo rendimiento.
Dicho esto, los juegos triple A, más exigentes, se deben instalar siempre en el NVMe del sistema, aunque sea la unidad principal, ya que es donde mejor nos va a funcionar. Los juegos menos exigentes, pero de alta calidad, en el SSD SATA. Y, los juegos casuales, indies, o los que no juguemos muy a menudo, pueden ir en el disco duro normal, aunque teniendo en cuenta sus limitaciones.
Cambiar la ruta de instalación de los juegos desde Microsoft Store
Como por defecto Windows intenta instalar todos los juegos en la unidad principal del sistema, si quieres cambiar la ubicación de las carpetas de los juegos que descargas desde Microsoft Store, tan solo has de seguir estos pasos:
Escribe en la barra de búsqueda de la barra de tareas «Microsoft Store» y pincha en la opción de descarga predeterminada de Microsoft. Una vez que se abra el cliente del market de Microsoft, te encontrarás con el siguiente menú principal:
Tal y como puedes ver en la foto, debes dirigirte arriba a la derecha y pinchar sobre las iniciales del nombre de tu perfil. Una vez que se despliegue el panel, pulsa sobre «Configuración». En ese momento, se desplegará el siguiente menú:
Las opciones que estamos buscando puedes verlas dentro del cuadro rojo. A través de la primera «Cambiar unidad de instalación», puedes seleccionar en cuál de tus discos duros instalar los juegos. Con la segunda, «Carpeta de instalación», puedes elegir qué carpeta dentro del disco duro seleccionado puedes utilizar para guardar las instalaciones de tus juegos. Cuando lo hayas configurado, solo tienes que cerrar la ventana y comenzar a instalar tus juegos en dicha unidad y carpeta.
Cambiar desde la aplicación de Xbox
Escribe «Xbox» en la barra de búsqueda de la barra de tareas y podrás ver como principal resultado de búsqueda la propia app que estamos buscando. Una vez que estés dentro, dirígete a la esquina superior izquierda y pincha en tu nombre de usuario, donde verás tu propio avatar.
Cuando pinches en tu nombre, a continuación se desplegará una serie de opciones, así que pincha en «Opciones de instalación», que encontrarás en el propio listado.
Como ves en la captura, puedes seleccionar tanto el disco duro en que guardar tus juegos como en la carpeta dentro de ese disco duro. Es un proceso muy similar al que hemos realizado en Microsoft Store. Lo único que cambia es la plataforma para llevarlo a cabo.
Mover un juego ya instalado
¿Y si tenemos el juego ya instalado en el ordenador? No hace falta desinstalarlo y volver a instalarlo para cambiarlo de directorio. El propio Windows nos ofrece la posibilidad de cambiar la ruta de instalación de los juegos que ya tenemos instalados en el ordenador fácilmente, independientemente de si los hemos bajado desde la propia Store o desde la app de Xbox.
Para ello, tan solo debemos seguir los siguientes pasos:
- Acceder a la configuración de aplicaciones. Para ello, entramos en el panel de ajustes con Windows + I, y nos vamos a Aplicaciones > Aplicaciones y características. Allí veremos una lista con todas las aplicaciones instaladas. Y tendremos que localizar el juego que queremos mover.
- Seleccionar la aplicación y validar compatibilidad. Tenemos que hacer clic en los tres puntos verticales junto al nombre del juego. Si el botón «Mover» aparece disponible, el juego se puede mover a otro disco o unidad. Si está atenuado, indica que Microsoft ha bloqueado esta función para este juego concreto.
- Mover la aplicación a otra unidad. Si el botón «Mover» está activo, solo tenemos que pulsarlo y elegir la unidad y carpeta (como D:Juegos) donde lo queremos mover. Confirmamos el directorio de destino, y el juego se transferirá automáticamente sin tener que reinstalar nada.
Si el juego no se puede mover, tenemos que recurrir a otras opciones mucho más avanzadas, como usar un software de terceros, como EaseUS Todo PCTrans, o configurar enlaces simbólicos con robocopy y mklink.
