Deep Web y Dark Web, ¿en qué se diferencian?

Escrito por David Onieva
Internet

Ambos términos cada vez son más utilizados en multitud de eventos relacionados con la tecnología y hacen referencia a una parte un tanto oculta de Internet. Un error que muchos cometen es hablar tanto de la Deep Web como de la Dark Web como si de lo mismo se tratase, cuando en realidad son dos elementos bien diferenciados entre sí.

Para empezar con todo ello, hay que tener en cuenta que, al contrario de lo que muchos pensáis, la parte más oscura de Internet no es ni peligrosa, ni ilegal, ni nada por el estilo, lo peligroso o ilegal estriba en determinados usos que algunos internautas hacen de la Red amparados en este caso por los mayores privilegios relacionados con la privacidad con los que cuentan en estos casos. Pero en realidad acceder a esta «Internet profunda» no tiene nada de malo, siempre y cuando estemos atentos a las páginas a las que accedemos, algo que generalmente en estos casos se hace de manera intencionada, o las negociaciones que nos traigamos entre manos amparados por esta privacidad.

La denominada como Deep Web, en términos generales hace referencia a la parte de Internet que no está indexada por los grandes y potentes buscadores de los que hacemos uso constantemente hoy día. Aquí podemos encontrar bases de datos de las compañías, direcciones de correo electrónico, datos almacenados en servicios de almacenamiento, programas ocultos, contenidos no HTML, etc. Hay que tener en cuenta que todo aquello que podemos localizar por medio de buscadores como Google o Bing, es lo que se hace llamar como Internet superficial, que se estima que tan solo supone entre el 5% y el 10% del conjunto de Internet, el resto pertenecería a la llamada Deep Web.

Deep Web Dark Web

Confundir la Deep Web y la Dark Web es algo habitual

Es por ello que la firma que inicialmente acuñó este término, Bright Planet, en varias ocasiones ya ha apuntado que la Deep Web no debe ser confundida con la que también conocemos como la Dark Web, algo que sucede de manera habitual. Y es que mientras que la mencionada Deep Web supone alrededor del 90% de Internet, la Dark Web tan solo sería el 0,1%, pero en este caso hablamos de una serie de sitios que han sido ocultados de manera intencionada y a los que solo se puede acceder usando una serie de aplicaciones específicas para ello.

Es evidente por lo tanto que estos contenidos tampoco son indexados por los buscadores, de hecho utilizan dominios propios como .onion o .i2p, todo ello dentro de la popular red anónima Tor. Y claro, es aquí, en la Dark Web, donde amparados en el anonimato y la privacidad, se dice que algunos internautas mercadean con todo tipo de elementos, algunos de ellos de dudosa legalidad. Por todo esto es claro que para acceder a este tipo de contenidos y páginas de la “Internet oscura” hay que hacer uso de determinados programas y además no cualquier visitante puede acceder a los mismos como si tal cosa.

¿Habéis navegado alguna vez por la red Tor usando el software Tor Browser?

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