Evita los errores más comunes al abrir programas en Windows

Evita los errores más comunes al abrir programas en Windows

David Onieva

A estas alturas pocos ponen en duda que Windows es un sistema operativo estable, fiable y seguro, al menos la mayoría del tiempo o en la mayoría de las ocasiones. Esto es algo de lo que en buena parte tiene la culpa Microsoft, además de todos los que colaboran con la firma, como sus Insider y partners.

Sin embargo, tal y como sucede con cualquier otro sistema que se precie de tal, sin las aplicaciones y programas que aquí corren, este no sería nada. Y es que podríamos decir que Windows es un software que hace las veces de base para todo aquello que vamos a poder ejecutar en el mismo. De ahí la enorme importancia que cobra todo lo relacionado con la compatibilidad con todo tipo de software y plataformas; a lo que debemos sumar el hardware sobre el que el conjunto funciona.

Y claro, cuando nos ponemos a pensar en todo lo que aquí entra en juego, las posibilidades y combinaciones son casi infinitas. De ahí precisamente viene una de las principales razones que con los años se han venido dando con las actualizaciones de Windows. En concreto nos referimos a algunas incompatibilidades que estas presentan con ciertas configuraciones, componentes, o software de nuestro PC.

Es evidente que este es un enorme hándicap ante el que se enfrenta el gigante del software desde hace años y que no ha logrado solventar. De hecho, cabe la posibilidad de que no lo logre nunca, el tiempo lo dirá. Pero estas incompatibilidades puntuales no solo afectan a las actualizaciones que nos llegan del propio sistema operativo, sino que además se extienden a otros apartados.

Problemas al abrir programas en Windows

Los programas son una parte muy importante de nuestro sistema operativo, ya que gracias a ellas podemos dotarlo de mayores funcionalidades adaptadas a nuestras necesidades. Si tenemos problemas al abrir programas pueden deberse a determinadas circunstancias. Y es que pueden darse casos de que las aplicaciones no se abran desde la barra de tareas o después de una actualización o restauración del sistema. También puede ocurrir que las aplicaciones no se muestren abiertas, no se puedan maximizar o simplemente dejaron de funcionar. En algunas ocasiones pueden ser problemas de los propios programas, cuyos archivos puedan estar corruptos o bien fallos derivados del propio sistema operativo.

Lo cierto es que estas aplicaciones que normalmente mantenemos instaladas en nuestro equipo con basado en Windows son elementos clave para el día a día con el PC. También es verdad que el propio sistema operativo nos propone una serie de soluciones software preinstaladas para cubrir algunos de los sectores más utilizados hoy día. Aquí nos referimos en concreto a programas para editar textos, trabajar con fotos, un gestor de correo electrónico, visor de imágenes, calendario, un gestor de alarmas, y mucho más. Estas son las conocidas como aplicaciones UWP que igualmente podemos descargar desde la tienda oficial del sistema.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones buena parte de los usuarios de Windows prefieren descargar sus aplicaciones favoritas desde las correspondientes webs de sus desarrolladores. Esto es algo que llevan haciendo desde hace décadas y prefieren esos programas a los que nos propone Microsoft en las últimas versiones de Windows. Pero sea cual sea el tipo de programa que utilicemos, en ocasiones nos podemos encontrar con ciertos fallos en su ejecución o puesta en marcha.

Cualquiera que sea las razones por las que Windows 10 o Windows 11 no pueden abrir los programas, os vamos a proponer una serie de trucos que nos pueden ayudar a solucionar este problema, un problema que, en la mayoría de las ocasiones, tiene una solución mucho más sencilla de lo que cabría pensar inicialmente.

Corregir el fallo no se puede ejecutar esta aplicación en el equipo

Como os comentamos anteriormente, los programas y aplicaciones que están capacitadas a funcionar en un sistema operativo son claves para el futuro de este. Por tanto, si nos referimos al software de este tipo más usado en el todo el mundo en entornos de sobremesa, la disponibilidad aquí es enorme. Con esto lo que os queremos decir es que la cantidad de soluciones software que podemos usar aquí en tremenda. Por lo que, casi de manera inevitable, en ciertas ocasiones nos encontremos con problemas de ejecución que nos sabemos solventar.

Por todo ello, en estas mismas líneas os vamos a hablar de una serie de soluciones de las que podéis echar mano llegado el momento para solucionar esto que os comentamos.

Reiniciar el equipo con Windows

Se puede dar el caso de que intentemos poner en funcionamiento un programa cualquiera que tenemos instalados en nuestro ordenador con Windows, y este no termine de ejecutarse. Antes de entrar en detalle y empezar a llevar a cabo otras tareas más complicadas, deberíamos intentarlo echar mano de una de las soluciones más efectivas del sistema de Microsoft. Nos referimos en concreto a la posibilidad de reiniciar el equipo por completo y así resolver los posibles problemas que se hayan dado en este momento.

Esto quiere decir que deberíamos intentar ejecutar ese programa problemático de nuevo para ver si ya funciona de forma correcta. Lo cierto es que esta sencilla solución de la que os hablamos corrige muchos más problemas en Windows de los que nos podríamos imaginar.

Actualizar la aplicación problemática

Este es uno de los primeros pasos que deberíamos dar, ya que cabe la posibilidad de que el fallo de ejecución no venga dado por el propio Windows. Este se puede deber a que el programa como tal no está convenientemente actualizado, por lo que no funciona como debería.

Actualizaciones aplicaciones

Por tanto, bien desde los menús del propio programa como tal, bien desde la web oficial de su desarrollador, os recomendamos actualizar el mismo a su versión más reciente. Esto nos permitirá disponer de las últimas funciones enviadas, aumentar su seguridad, y evitar posibles problemas de compatibilidad.

Ejecutar programas con la arquitectura correcta: 32 o 64 bits

A todo esto, debimos sumarle la arquitectura usada tanto por Windows, como por el programa en sí. A pesar de que poco a poco se van imponiendo los 64 bits, aún hay Windows, así como muchos programas que funcionan con 32 bits. Por tanto, debemos asegurarnos, con el fin de evitar problemas de compatibilidad, que ambas arquitecturas sean compatibles.

Es más, muchos desarrolladores de software aún nos ofrecen ambas alternativas a la hora de bajar sus proyectos si esto es posible. Os decimos esto para que nos aseguremos de que descargamos la versión correcta en cada caso. Por ejemplo, si disponemos de un Windows de 32 bits, no vamos a hacer funcionar las habituales hoy día de 64, lo que puede ser la causa del problema. Con Windows 11 ese problema se ha solucionado, ya que esta versión de Windows únicamente está disponible en versión de 64 bits, versión que, si permite ejecutar aplicaciones de 32 bits sin problemas, aplicación que, con el tiempo, dejarán de estar disponibles, al menos entre los principales desarrolladores de software, por lo que cuanto antes hagamos el cambio a una versión de Windows de 64 bits, mejor.

Ejecutar la aplicación problemática como administrador

Otra de las posibles causas por las que no podemos ejecutar un determinado programa en Windows, sea porque carecemos de los permisos necesarios. Algunas de estas, especialmente si se encargan de llevar a cabo cambios internos en el sistema, requieren de permisos de administrador para funcionar. Por tanto, llegado el caso, nos vamos a ver en la obligación de ejecutar la misma de esta manera.

Pero lograr esto no es en absoluto complicado, ya que basta con, en primer lugar, acceder al sistema con una cuenta de administrador, claro está. A continuación, una vez hayamos localizado el ejecutable del programa o su acceso directo, pinchamos sobre el mismo con el botón derecho del ratón. Aquí ya nos encontramos con la opción del menú contextual para poder ejecutar con permisos de administrador.

Ejecutar permisos administrador

Evitar los accesos directos para superar el problema

Igualmente cabe la posibilidad de que, debido a algún tipo de actualización, el programa en sí haya modificado, aunque sea ligeramente, su ubicación. Por tanto, en el supuesto de que hagamos uso de algún acceso directo que por ejemplo creásemos al mismo en escritorio, deje de funcionar.

Acceso directo

Cabe mencionar que estos iconos de acceso directo se diferencian de los ejecutables normales, en que disponen en el mismo de una flecha incorporada. Si la vemos, eso quiere decir que estamos tratando con un elemento de este tipo que puede ser ya no válido. Por esto os recomendamos, desde el Explorador de archivos, localizar el ejecutable real del programa, y abrirlo desde ahí. Si esto funciona, ya podemos crear un nuevo acceso a partir de este fichero para el futuro.

Restablecer el programa con problemas

En Windows, como ya sabréis, podemos trabajar tanto con las habituales aplicaciones Win32, como con las UWP que descargamos desde la Microsoft Store. Pues bien, en el caso de que el fallo de ejecución venga dado en una del segundo tipo, las UWP, Windows nos presenta internamente una útil solución. Y es que en el caso de que estas no funcionen por la razón que sea, en lugar de eliminarlas, podemos restablecerlas.

Esto es algo que vamos a lograr hacer desde la aplicación de Configuración de Windows, a la que accedemos a través de la combinación de teclas Win + I. A continuación, en la ventana que aparece, nos situamos en la opción de Aplicaciones. Entonces veremos un listado con todo el software que tenemos instalado en el propio equipo, por lo que localizamos aquel UWP que nos está dando los problemas.

UWP opciones avanzadas

Al seleccionarlo, veremos que aparece un enlace llamado Opciones avanzadas, en el que pichamos para pasar a la siguiente ventana. Por tanto, con tan solo bajar un poco, veremos que nos encontramos con el botón Restablecer. Es más, en algunas de estas aplicaciones, en las que cabe la posibilidad de ello, incluso nos vamos a encontrar con un botón de Reparar, lo que nos podrá ser de mucha ayuda en estos casos ya que evitará tener que descargar y volver a instalar la aplicación, un proceso que puede tardar mucho tiempo si el espacio que ocupa es muy elevado.

Restablecer reparar

Eliminar y volver a instalar la aplicación

Si tras restablecer el funcionamiento de la aplicación, seguimos sin conseguir que esta funcione, el siguiente paso pasa por desinstalar la aplicación del equipo, reiniciar el equipo para eliminar cualquier rastro de la memoria y volver a descargar la última versión disponible. Si estamos una versión que tengamos almacenada en nuestro equipo, es probable que esa versión en concreto sea el problema. Además, si nuestro equipo está gestionado por una versión de 64 bits, es recomendable descargar esa versión y no la primera con la que nos encontremos.

Ejecute el solucionador de problemas

Si las aplicaciones que hemos descargado de la Tienda de Windows no se abren, es posible intentar solucionar el problema ejecutando el «Solucionador de problemas». Para ello debemos de escribir en el cuadro de búsqueda del menú de Inicio «solucionar otros problemas» y lo seleccionamos. Esto nos abrirá una nueva ventana con los «Solucionadores de problemas adicionales». Aquí dentro del apartado de «Buscar y arreglar otros problemas» debemos de localizar «Aplicaciones de la tienda de Windows«. Con ello el sistema se encargará de intentar solucionar los problemas que impidan un funcionamiento adecuado de las aplicaciones de la Microsoft Store. Esto es algo que puede llevar su tiempo, sobre todo si tenemos muchas aplicaciones instaladas. Una vez terminado, intentamos volver a abrir las aplicaciones que no se abrían correctamente para comprobar si el problema se ha solucionado.

Solucionar problemas de aplicaciones de la Tienda Windows

Actualizar Windows para evitar incompatibilidades

También se puede dar el caso de que necesitemos, obligatoriamente, actualizar el sistema operativo a una versión más actualizada si queremos ejecutar un determinado software. Esto es algo que se hace especialmente patente si llevamos mucho tiempo sin hacerlo. Por tanto, de nuevo tendremos que echar mano de la aplicación de Configuración de Windows desde Win + I. Pero en este caso concreto nos situamos en la opción de Actualización y seguridad / Windows Update.

Windows Update programas

Aquí ya deberían aparecer las actualizaciones disponibles para que las podamos instalar en el equipo. En el caso de que no sea así, igualmente podemos hacer uso del botón Buscar actualizaciones para que Windows busque si las hay disponibles en los servidores de la propia Microsoft. Si el equipo lleva mucho tiempo sin actualizarse y la sección Windows Update nos muestra un error en el que nos informa que no puede realizar el proceso, la mejor opción es utilizar la aplicación que Microsoft pone a disposición de los usuarios para forzar la descarga y posterior actualización del equipo. Podemos descargar esta aplicación a través de la web de Microsoft pulsando en el siguiente enlace. No hace falta instalarla, tan solo debemos ejecutarla en nuestro y seguir los pasos que nos muestra.

Comprobar el servicio de identidad de la aplicación

Las aplicaciones en Windows 10 y Windows 11 cuentan con un servicio esencial denominado Servicio de identidad de la aplicación, el cual debemos asegurarnos de que se encuentre activo en caso de que los programas no se puedan abrir. Para ello lo primero que debemos hacer es pulsar el atajo de teclado Windows + R y escribir services.msc.

Identidad de la aplicación iniciar

Seguidamente nos debemos de desplazar por la lista hasta localizar el apartado de Identidad de la aplicación. Hacemos doble clic en el servicio para abrir su menú de configuración. Buscamos el apartado de Estado del servicio y verificamos si se está ejecutando o detenido. Si está detenido, seleccionamos Iniciar y Windows iniciará el proceso. Una vez completado, seleccione Aceptar.

Usar el comprobador de archivos del sistema (SFC)

Puede que los programas no se puedan abrir en nuestro PC con Windows porque se encuentran dañados o corruptos. En este caso puede ser difícil de identificar a simple vista por lo que podemos hacer uso del comprador de archivos del sistema para que nos ayude a encontrar posibles fallos a través del Símbolo del sistema.

Para ello será necesario usar el buscador del menú Inicio y escribir cmd para ejecutarlo con derechos de administrador. Seguidamente escribimos el siguiente comando y pulsamos Enter

sfc /scannow

Ejecutar SFC Scannow en el Símbolo del sistema

El proceso puede que dure bastante tiempo, incluso varios minutos, en función del tamaño del disco duro. Una vez terminado nos proporcionará un resumen de su actividad, así como el destino donde poder encontrar los archivos de registro.

Solucionar el error «No se puede ejecutar esta aplicación en el equipo»

Un fallo bastante frecuente que nos podemos encontrar a la hora de ejecutar programas en Windows es un cuadro de texto que dice No se puede ejecutar esta aplicación en el equipo. Esto suele darse por un problema de compatibilidad de la aplicación en cuestión y la arquitectura de nuestro ordenador o del sistema operativo. Por tanto, llegado el caso Windows bloquea su ejecución, por lo que no podemos usar el programa. La mejor forma de solucionar este problema es buscando una versión más actual o compatible con nuestro sistema operativo.

error ejecutar

Con esto lo que en realidad os queremos decir es que este error aparece por un problema de compatibilidad. Por ejemplo, si tenemos un sistema operativo de 32 bits e intentamos instalar una aplicación de 64 bits, veremos este mensaje de error. Por el contrario, al revés puede fallar también, aunque es menos probable debido a que los sistemas de 64 bits son compatibles con las aplicaciones de 32 bits. El mismo mensaje se mostrará si en un equipo de 64 bits queremos ejecutar una aplicación de 16 bits.

Debido a que las aplicaciones de 64 bits no funcionan en equipos con Windows de 32 bits, cuando queremos descargar una aplicación, la mayoría de las páginas web nos invitan a descargar versión de 32 o 64 bits. Sin embargo, con el tiempo, esta opción desaparecerá ya que Windows 11 ha eliminado la versión de 32 bits que tradicionalmente iba acompañando a la versión de 64 bits y con el tiempo, los desarrolladores seguirán el mismo camino y dejarán de ofrecer una versión de 32 bits, excepto proyectos de código abiertos y mantenidos por la comunidad. Si nuestro equipo no es compatible con Windows 11 y tenemos instalado Windows 10 de 32 bits, deberíamos considerar la opción de instalar nuevamente Windows 10 pero en la versión de 64 bits, ya que con el tiempo, las aplicaciones de 32 bits desaparecerán por completo, excepto en los casos que hemos mencionado.

Desactivar el filtro SmartScreen de Windows

El filtro SmartScreen es una característica de seguridad introducida por primera vez en Windows 8 (y llevada, por supuesto, a Windows 10 y Windows 11) que nos permite protegernos tanto de páginas web maliciosas como de cualquier otro tipo de malware que pueda poner en peligro nuestro sistema. Esta herramienta comprueba todos los ejecutables que abrimos en el PC con una base de datos remota. Así, si el archivo que intentamos ejecutar se encuentra en dicha base de datos, automáticamente se bloqueará para proteger nuestro equipo. Si no está en la base de datos, pero tiene una firma digital fiable, lo abrirá. Y en caso de que no esté en la base de datos, y tampoco tenga firma, veremos un aviso que nos pedirá confirmación para ejecutarlo.

Windows SmartScreen - app bloqueada 1

El problema es que, en ocasiones, este filtro devuelve algún falso positivo que nos puede impedir que ejecutemos una aplicación con normalidad. Y, en ese caso, tendremos que desactivarlo.

Para ello, simplemente buscaremos «SmartScreen» en Cortana o en el propio buscador de Windows para abrir la ventana de «Seguridad de Windows». En ella, entraremos en el apartado «Control de aplicaciones», y dentro de este apartado seleccionaremos «Smart App Control». Ahí podremos activar o desactivar esta función.

Ahora ya solo nos queda volver a ejecutar la aplicación que nos mostraba el error «No se puede ejecutar esta aplicación en el equipo», o cualquier otro posible error en Windows para ver cómo esta se ejecuta sin problemas, al menos, relacionados con esta capa de seguridad.

Si no queremos desactivar la función SmartScreen, podemos saltarnos la ventana información donde nos informa que Windows protegió nuestro PC, pulsando en Más información y confirmar que si queremos instalar la aplicación en nuestro dispositivo. De esta forma, el equipo seguirá protegido en todo momento al no haber desactivado la protección en tiempo real. Esta es la mejor opción si nos gusta instalar cualquier aplicación que llegue hasta nuestro equipo, aunque suponga un importante riesgo no solo para la seguridad de nuestro equipo sino también para todos los datos que almacenamos en su interior.

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