Soluciona el error “Valor no válido para el registro” en Windows 10 de manera sencilla

Como probablemente la mayoría de vosotros ya sabréis, el registro de Windows es un elemento que no se debería editar si no sabe lo que se está haciendo. Ya os hemos comentado en varias ocasiones que si se va a modificar, lo recomendable es hacer una copia de seguridad del registro completo.

De hecho, incluso si conocemos un poco en profundidad este elemento y Windows 10 en general, una copia de seguridad del mismo nunca va a estar de más. Es recomendable disponer de una por si algo va realmente mal en Windows 10 por alguna razón. De ese modo al menos podremos recuperar el registro de manera sencilla por si el fallo está ahí. Con todo y con ello, en ocasiones nos podemos encontrar con errores menos graves relacionados con este mismo apartado.

Por ejemplo, si estamos intentando abrir un archivo y nos encontramos con el mensaje “Valor no válido para el registro”, eso significa que hay algo mal en este elemento de Windows 10. Eso sí, por supuesto el mensaje no nos dice lo que está mal, por lo que os vamos a dar una solución llegado el caso. Cabe mencionar que este es un error que aparece para ciertos formatos de archivo, aunque no para todos.

Lo primero que debemos hacer es prestar una especial atención al formato de archivo para el que aparece el error en pantalla. En realidad lo que ha ocurrido es que la entrada del registro que le indica a Windows 10 qué aplicación debe usar para abrir ese formato de archivo, está dañada. Por tanto solucionar este problema es fácil, por lo que lo primero que debemos hacer es asegurarnos de tener al menos una herramienta instalada en el sistema que pueda abrir el tipo de archivo en cuestión.

Abrir ficheros con aplicaciones Registro

Así puedes solucionar el fallo de “Valor no válido para el registro” de Windows 10

A continuación hacemos clic con el botón derecho en el archivo que nos ofrece el fallo, con lo que seleccionamos la opción “Abrir con” en el menú contextual. Aquí no seleccionamos ninguna aplicación, en su lugar hacemos clic en la opción de “Elegir otra aplicación”. Después, en el menú que se abre, seleccionamos la app que deseamos utilizar a partir de ese momento para abrir el archivo y nos aseguramos de seleccionar la opción “Utilizar siempre esta aplicación para abrir archivos”.

Al aceptar el cambio, ese archivo que daba error de registro, se abrirá con el software elegido, y cualquier otro fichero de ese tipo que ejecutemos en el futuro, se abrirá sin ningún problema. Es evidente que esto mismo lo podremos repetir para todos aquellos formatos de fichero que nos devuelvan este mismo fallo en el registro que os comentamos.

Con todo y con ello, como decimos nunca va a estar de más el tener guardada una copia de seguridad de este registro del sistema para así evitar disgustos en el futuro.

Cambiar las aplicaciones predeterminadas en Windows

Y es que hay que tener muy en cuenta que en los tiempos que corren usamos una enorme cantidad de formatos de ficheros en Windows. Ya sea para entornos ofimáticos, relacionados con el ámbito multimedia o para cualquier otro tipo de uso, como el diseño, contamos con muchas extensiones de las que echar mano. Por regla general estas van asociadas, muchas de ellas, a un determinado programa o programas, todo ello dependiendo de su enfoque.

Así, cuando intentamos ejecutar alguna de ellas, inmediatamente Windows las relaciona con la aplicación con la que debe abrirse. Cuando esto no es así, es cuando cabe la posibilidad de que se produzca el error al que os hemos hecho referencia antes. Así, podemos especificar al sistema operativo con qué debe abrir ese archivo en concreto, como os hemos enseñado. Pero también es importante saber en este mismo sentido, que Windows nos permite personalizar las aplicaciones predeterminadas para cada tipo de uso, como vamos a ver.

Configuración predeterminadas

Esto es algo que podremos llevar a cabo desde la propia aplicación de Configuración del sistema operativo. A la misma accedemos a la sección de Aplicaciones donde, en la parte izquierda de la ventana encontramos un apartado llamado Aplicaciones predeterminadas. Pues bien, es ahí donde debemos entrar, ya que es la sección que nos interesa en este caso concreto. En primer lugar nos encontramos con los tipos de uso más habituales como son el reproductor de vídeo, el navegador web, reproductor de música, etc.

Sin embargo, si queremos ser un poco más concretos con todo ello, debemos pinchar en el enlace que reza Elegir aplicaciones predeterminadas por tipo de archivo. Esto lo encontramos en la parte inferior de la ventana, donde pinchamos. Entonces aparecerá un listado con los formatos de fichero y los programas instalados en el sistema que lo abren por defecto.

Formatos ficheros

Como es evidente, esto es algo que podremos cambiar con tan solo pinchar en el correspondiente programa asignado, para elegir otro.