Si tu PC no tiene estos requisitos no podrás instalar Windows 11

Aunque hasta finales de la semana que viene no conoceremos al detalle el nuevo Windows, gracias a la ISO filtrada esta misma semana hemos podido hacernos una idea de todo lo que traerá el nuevo SO. La verdad es que, por ahora, Windows 11 no es más que un Windows 10 que ha pasado por chapa y pintura; el mismo sistema operativo con cambios en el escritorio. Sin embargo, parece que Microsoft tiene más cambios en mente, a corto o largo plazo. Y es que no solo va a cambiar el escritorio de Windows 11, sino que también van a cambiar sus requisitos mínimos.

La mayoría de los problemas al instalar o actualizar Windows se deben a la gran cantidad de ordenadores antiguos que hay en el mercado. El hardware cambia a toda velocidad, y lo que hoy es el procesador más moderno y avanzado, en 5 años puede haber quedado obsoleto y no cumplir con los estándares de seguridad. Eso sin contar los posibles fallos que puedan aparecer, y la ausencia de determinados chips dedicados necesarios para la prevención de errores.

Los ordenadores que más problemas dan a la hora de instalar las nuevas versiones de Windows 10 son aquellos que tienen ya a partir de 5 años, ordenadores de gama muy baja (marchas chinas ultra low-cost) y aquellos que tienen poca memoria RAM, o tarjetas de red o de sonido muy antiguas y sin soporte.

Microsoft quiere acabar con estos problemas de cara a Windows 11. Y la única forma de hacerlo es establecer unos requisitos mínimos mucho más elevados para poder instalar y usar este nuevo sistema operativo.

Windows 11 - Escritorio con inicio

Trusted Platform Module y Secure Boot, los dos requisitos más polémicos

Desde enero de este mismo año, todos los productos Windows Server requieren que el hardware cuente con TPM 2.0. Trusted Platform Module es una tecnología incluida en todos los procesadores modernos, de 2016 en adelante, necesaria para que las funciones de criptografía funcionen correctamente. Las CPU incluyen un chip TPM usado para generar, guardar y limitar el uso de la criptografía. Gracias a este chip, las funciones de cifrado y descifrado de datos no consumen recursos en el PC.

No se sabe si Microsoft quiere usar este requisito para limitar el uso de Windows 11 a ordenadores más o menos antiguos, o si se debe a que este nuevo SO vendrá con BitLocker activado por defecto como medida de seguridad adicional. Lo que sí es seguro es que, si nuestra CPU no tiene este componente, no podremos instalarlo. Puedes comprobar rápidamente si tu PC lo soporta escribiendo «tpm.msc» en el buscador de Windows y abriendo la herramienta.

Otro requisito para poder instalar este SO es que nuestro PC tenga UEFI y Secure Boot habilitado. El arranque seguro es una capa más de protección del firmware frente al uso de software no deseado en el PC, y está disponible en las placas base más o menos modernas.

Otros posibles requisitos de Windows 11

Además de los dos requisitos anteriores, Microsoft también tiene intención de aumentar los demás requisitos mínimos necesarios para poder usar su sistema operativo. Entre otros, Microsoft pretende bloquear la instalación de Windows 11 a los usuarios que tengan menos de 64 GB de espacio libre en el disco duro. Esto no significa que el sistema vaya a ocupar ese espacio, sino que pretende acabar con los muchos problemas que aparecen al actualizar por falta de espacio.

Microsoft también tiene intención de ampliar la memoria RAM mínima para poder instalar el nuevo SO. Aunque hay usuarios que han conseguido instalar Windows 11 con 512 MB de RAM en máquinas virtuales, Microsoft nos va a pedir que tengamos, al menos, 4 GB de memoria RAM.

Esperemos que estos cambios en los requisitos, no libres de polémica, sirvan para solucionar muchos de los errores de Windows 10.

Fuente > redmondmag

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