Así ha cambiado Windows 10 desde su lanzamiento en 2015

Así ha cambiado Windows 10 desde su lanzamiento en 2015

Rubén Velasco

Windows 10 vio la luz del día el 29 de julio de 2015. Este sistema operativo llegó con la versión 1507 y estrenaba un sistema de actualizaciones totalmente novedoso, un sistema «rolling release» en el que, en vez de esperar Windows 11 para unos años más tarde, la compañía iba a trabajar sobre este sistema, lanzando hasta dos actualizaciones de características al año. Con cada actualización, desde la versión 1507 hasta la 1909, este sistema operativo ha ido recibiendo todo tipo de cambios, desde nuevas funciones y herramientas hasta optimizaciones internas. Y otro de los elementos que también ha cambiado mucho, incluso sin darnos cuenta, es la interfaz.

Con cada actualización de Windows 10, Microsoft ha ido introduciendo distintos cambios en la apariencia y la interfaz del sistema operativo. Las últimas actualizaciones de Windows están dando forma a un nuevo concepto conocido como «Fluent Design«, concepto que dará forma a todo Windows y a las aplicaciones que se ejecutan sobre él.

Aunque en esencia se sabe que es Windows 10, si comparamos las dos versiones del sistema operativo podemos ver que estamos ante una clara evolución y madurez. Microsoft ha dado mucha importancia al diseño y la apariencia del sistema operativo para hacerla menos «tosca» y hacer que los usuarios se sientan lo más cómodos posible con este sistema.

Instalación y puesta en marcha de Windows 10: así ha evolucionado

El asistente de instalación de Windows 10 es muy parecido al de Windows 8, y apenas ha recibido cambios por parte de Microsoft más allá de los términos de licencia y algún elemento de menor importancia. Como podemos ver, ambas versiones del sistema operativo nos permiten elegir las ediciones que queremos instalar, aunque en la nueva 1909 tenemos más dónde elegir.

Lo que sí ha cambiado bastante es el asistente de primera configuración de Windows. En la primera versión del sistema operativo se nos pedía, en primer lugar, introducir el número de serie (algo que ahora se hace durante la instalación), además de guiarnos por un complejo panel de personalización de privacidad con una gran cantidad de opciones.

Las últimas versiones de Windows 10 han simplificado toda esta puesta en marcha. Ahora es mucho más sencillo y claro configurar la privacidad del sistema operativo, además de ser más rápido.

La pantalla de login también ha cambiado. Se han incluido nuevas imágenes y efectos de difuminado muy originales (parte de Fluent Design) para darle un aspecto mucho más profesional en vez de mostrar una copia del fondo semi-transparente.

El escritorio también ha recibido importantes cambios. El primero de ellos es el tema principal del sistema operativo y el fondo por defecto. Este ahora es más claro y agradable. Muchos elementos del escritorio han cambiado también, como la barra de tareas (hay diferencia de color en la barra de búsqueda, por ejemplo), los iconos anclados e incluso los iconos que, por defecto, aparecen en el escritorio.

Así ha cambiado el explorador y el administrador de tareas

Dos de los elementos principales de Windows 10 son el explorador de archivos y el administrador de tareas. Si empezamos por el explorador de archivos, podemos ver que a grandes rasgos este no ha cambiado demasiado. El explorador de ambas versiones de Windows es prácticamente igual, aunque sí hay algunos cambios sutiles, como, por ejemplo, la forma en la que se agrupan algunos elementos en la columna de la izquierda, algunos elementos (como la barra de direcciones, que es más ancha en 1909) e incluso la desaparición del Grupo de Hogar en las últimas versiones de Windows 10.

El Administrador de tareas también ha recibido algunos cambios. En las últimas versiones de Windows 10 podemos obtener un mayor control sobre todos los procesos que se ejecutan en el sistema operativo. Por ejemplo, podemos ver los procesos hibernados y el uso de GPU que están generando todos ellos. Cosas que antes eran imposibles de ver con esta herramienta.

El menú inicio, Cortana y la barra de búsqueda: cambio radical

Cortana fue una de las muchas novedades de Windows 10. El asistente personal de Microsoft pretendía ayudarnos en nuestro día a día, llevar nuestra agenda y mejorar nuestra productividad permitiéndonos buscar prácticamente cualquier cosa en nuestro PC.

A día de hoy, Cortana se ha dividido en dos. Por un lado tenemos al asistente personal de Windows, un programa que podemos usar para realizar consultas y recibir avisos. Un completo asistente personal. Este asistente, además, ha recibido cambios en su interfaz para hacerlo lo más simple posible.

En el caso de las búsquedas de Windows 10, la cosa sí que ha cambiado. Mientras que Cortana era el asistente encargado de buscar contenido en nuestro PC, esto ahora se hace desde la barra de búsqueda que aparece junto al menú inicio. Esta barra ahora tiene categorías y está totalmente integrada con nuestro sistema operativo. Un acierto total.

Windows 10 1909 vs 1507 - búsqueda 1909

El menú inicio, por otro lado, ha sido uno de los elementos más criticados de este sistema operativo. Tras su desaparición en Windows 8, finalmente ha vuelto como un menú totalmente renovado. Y aun así, ha cambiado con cada actualización de Windows. Los elementos de este menú se han organizado, y además se han ajustado los cuadros anclados al mismo para que usarlos sea más cómodo.

Otros elementos del escritorio que han cambiado en Windows 10

También podemos encontrar cambios en muchos otros elementos del escritorio de Windows 10. Por ejemplo, el centro de actividades de Windows ha recibido bastantes cambios. Aunque a grandes rasgos parece igual, la forma en la que se muestran y gestionan las notificaciones se ha mejorado enormemente.

También podemos encontrar cambios en otros elementos, como en los desplegables que aparecen, por ejemplo, para controlar el volumen de Windows.

Y también en el calendario incluido en el sistema operativo. Este calendario ahora es mucho más completo, tiene función de agenda e incluso nos permite añadir eventos fácilmente desde él.

El panel de Alt + Tab es otro de los que también ha cambiado enormemente. Mientras que en la primera versión de Windows solo podíamos ver los programas abiertos y crear escritorios virtuales, ahora tenemos un completo historial de actividad. Historial que, además, se puede sincronizar con otros ordenadores que utilicen Windows 10.

Así han evolucionado algunos de los programas básicos de Microsoft

Cuando instalamos Windows 10 también estamos instalando otros muchos programas básicos en nuestro ordenador. Con cada actualización, Microsoft suele actualizar estos programas con cambios y correcciones para que los usuarios puedan utilizarlos de la mejor manera posible.

La Tienda de Windows 10, por ejemplo, fue una de las novedades de este sistema operativo. Y aunque ha cambiado bastante (sobre todo en su organización interna) podemos ver que aún se sigue pareciendo a su primera versión.

La app de Agenda y Calendario también ha cambiado bastante. Aunque en esencia sigue siendo la misma, los elementos están mucho más cuidados, y está claramente inspirado en Fluent Design.

Lo mismo ocurre con algunas de las apps preinstaladas, como la Calculadora de Windows 10.

Windows Defender se ha convertido en el mejor antivirus para Windows 10, pero no siempre ha sido así. En las primeras versiones del sistema operativo seguía utilizando la interfaz heredada de Microsoft Security Essential. Después dio el salto a la interfaz que ahora conocemos. Y la verdad es que parece un antivirus totalmente diferente. Y mucho más completo y profesional, desde luego.

El menú de configuración de Windows 10: antes y después

El menú de Configuración de Windows 10 fue otra de las novedades que llegó con el sistema operativo. Aunque hace 4 años estaba claramente incompleto. Este menú pretende centralizar todas las configuraciones de Windows 10 en un solo lugar, incluso con el tiempo hacer desaparecer el panel de control del sistema operativo.

Como podemos ver, de la primera versión a la que conocemos hoy en día podemos ver cómo se ha cambiado bastante la interfaz y se han añadido más entradas a esta configuración.

El centro de actualizaciones, Windows Update, también ha sido reescrito prácticamente desde cero. Lo que en 2015 era un apartado cutre, descuidado y sin apenas opciones para controlar las actualizaciones, hoy es un completo panel desde el que podremos controlar todo lo relacionado con las actualizaciones de nuestro sistema operativo.

Miremos donde miremos dentro del menú de Configuración podemos ver todo tipo de cambios en el sistema operativo. Por ejemplo, el apartado de información personal ha cambiado.

Y también lo han hecho las opciones de seguridad e inicio de sesión gracias a Windows Hello.

Las opciones de personalización también han cambiado. Microsoft ha querido hacer que Windows 10 sea un sistema operativo altamente personalizable. Y para ello nos permite cambiar los colores y los temas, entre otros muchos elementos. Mientras que en las primeras versiones el motor de temas de Windows 10 era el de Windows 7 y Windows 8, ahora todo se ha incluido dentro del apartado de personalización, siendo mucho más cómodo adaptar Windows a nuestro gusto.

Y curiosamente, en la primera versión de Windows 10 Microsoft no limitaba la personalización a los usuarios que no tuvieran Windows activado, mientras que ahora si no tenemos la licencia no podemos ni cambiar el fondo.

La configuración de red, por ejemplo, también se ha hecho mucho más completa. Ahora es posible controlar todo lo relacionado con nuestra conexión a Internet de forma mucho más rápida y sencilla.

El apartado de privacidad también ha sufrido un importante rediseño. Ahora podemos ver que todas las opciones están mucho mejor ordenadas, y además tenemos mucho más control sobre nuestros datos.

Extra: ¿cuánto espacio a mayores ocupan ambos Windows recién instalados?

Desde luego, todos los cambios estéticos que han tenido lugar en Windows 10 han sido para bien. Sin embargo, ¿cuál ha sido el precio que hemos tenido que pagar para disfrutar de ellos?

Partiendo de dos instalaciones limpias de Windows 10 (1507 y 1909), ambas descargadas desde los servidores oficiales de Microsoft, podemos ver que mientras que la primera versión de Windows apenas llegaba a los 10 GB instalados, la última versión, limpia, se acerca peligrosamente a los 18 GB.

También hay un notable aumento en el gasto de memoria RAM del sistema operativo. Mientras que la versión 1507 consumía apenas 0.8 GB de RAM, la 1909 consume, de base, 1.1 GB.

Un pequeño precio a pagar por las mejoras en funciones y características que hemos visto cómo han llegado a Windows 10 a lo largo de sus 4 años de vida. Esperamos ver cómo evoluciona este sistema operativo en los próximos años. Seguro que para bien, ya que Microsoft desde luego está haciendo un gran trabajo.