Windows 11 ha estado dando mucho de qué hablar desde su lanzamiento. Y el motivo es porque Microsoft aumentó, sin razón, los requisitos mínimos para poder instalar y usar su sistema sin tener en cuenta que, algunos de los requisitos, dejaban en un estado de obsolescencia programada a millones de ordenadores en todo el mundo. Ahora, 4 años después, Microsoft ha decidido cambiar los requisitos. Pero lo ha hecho a peor.
La llegada de la Inteligencia Artificial ha cambiado todo el panorama de la informática. Y es que, al igual que ha abierto un gran número de posibilidades a la hora de usar el ordenador, también ha aumentado (o, mejor dicho, disparado) los requisitos para que los sistemas puedan aprovecharse de las posibilidades de la IA.
Así pues, en el caso de Windows 11, nos encontramos con que, Microsoft, ha tenido que dividir los requisitos del sistema en dos partes: una para los ordenadores normales, y otros para aquellos que van a hacer uso de las funciones de su IA, Copilot.
Requisitos para instalar Windows 11 en 2025
Como decimos, ahora mismo los requisitos para instalar Windows 11 se dividen en dos grupos. Por un lado, tenemos los requisitos para cualquier PC estándar, unos requisitos que sí que han cambiado un poco desde el lanzamiento, pero que siguen siendo bastante asequibles.
En este punto nos encontramos con:
- CPU de dos núcleos relativamente nuevo (Intel Core 8ª generación / AMD Ryzen 2000).
- 4 GB de memoria RAM.
- 64 GB de espacio de almacenamiento.
- Tarjeta gráfica compatible con DirectX 12 y soporte WDDM 2.0.
- Arranque Seguro / Secure Boot activado.
- Chip TPM 2.0
Estos requisitos que acabamos de ver son necesarios para poder usar el sistema operativo en cualquier ordenador, pero sin las funciones de IA. Pero Microsoft, recientemente, ha empezado a incluir funciones basadas en Copilot dentro del sistema. Y, para usarlas, va a ser necesario cumplir con otra serie de requisitos aún más estrictos, si cabe.
Así pues, para hacer uso de las funciones IA de Windows 11, nuestro PC deberá contar con:
- Un procesador que cuente con una NPU con más de 40 TOPs. Por ejemplo, los AMD Ryzen AI 300, Intel Core Ultra 200V y Snapdragon X.
- 16 GB de memoria RAM. Y esta debe ser de tipo DDR5 o LPDDR5.
- Almacenamiento SSD o UFS con 256 GB.
Estos requisitos son necesarios para poder ejecutar la IA de Copilot en local y poder aprovecharnos de funciones como, por ejemplo, Recall.
Aunque es lógico que Microsoft requiera de unos requisitos superiores para poder aprovechar al máximo las funciones de su IA, no comprendemos por qué ha limitado el uso de Copilot exclusivamente a CPUs especializadas, impidiendo, por ejemplo, que los usuarios con GPUs mucho más potentes en IA (la NVIDIA de gama más baja tiene más de 600 TOPs) que estos procesadores puedan acceder a estas funciones.
Comparativa de requisitos entre Windows 10 y Windows 11
Para saber las principales diferencias que nos piden Windows 10 y 11 debemos mirar principalmente el hardware.
En este apartado, Windows 10 no es tan exigente como su hermano pequeño. Podemos instalarlo siempre que tengamos un procesador de 1GHz, y 1 o 2 GB de RAM (ya sea de 32 o 64 bits). Aparte, un punto clave que no nos requiere Windows 10, y que sí lo hace Windows 11, es el TPM de arranque seguro. Este punto ha actuado de filtro para la instalación de Windows 11, ya que dicha opción solo la tienen los PC más nuevos.
Por su parte, Windows 11 sí que necesita un procesador que sea, al menos, Intel de octava generación o AMD Ryzen 2000 en adelante. También requiere de 4 GB de RAM y que tengamos 64 GB de espacio libre en nuestro disco. Sin olvidarnos de una tarjeta gráfica compatible con DirectX 12. Y tal y como te hemos dicho, impone el sistema TPM 2.0 y el módulo de arranque seguro que deberemos activar en la BIOS.
Por qué son importantes los TOPs
Los TOPS son una medida fundamental para ver qué tal rinde el hardware que está especializado en ejecutar inteligencia artificial. Esta unidad se encarga de contar la capacidad de procesamiento de los componentes como las NPU que hemos mencionado (Unidades de Procesamiento Neuronal). Lo que va a permitir que se puedan ejecutar cargas de trabajo de IA por parte del PC, sin depender de la nube.
En este caso, Microsoft ha establecido el umbral de 40 TOPS como requisito para ejecutar las funciones avanzadas de Copilot en Windows 11.
Por lo tanto, los TOPS representan la cantidad de operaciones matemáticas que un procesador puede ejecutar en un segundo, pero se mide en billones. Esta métrica se aplica a las NPU, pero también se puede usar para evaluar las CPU o incluso GPU en tareas de inteligencia artificial. Y su importancia se debe a que es directamente proporcional a la velocidad de funcionamiento de la IA. Cuanto mayor son los TOPS, más rápidas serán las tareas de generación de contenido.
Una idea de lo que nos espera en Windows 12
Está claro que el aumento de los requisitos de Windows 11 para poder hacer uso de la IA es un claro reflejo de lo que nos espera de cara al próximo sistema operativo de Microsoft. Y es que Windows 12 va a apostar muy fuerte (más aún, si cabe) por la Inteligencia Artificial.
Copilot estará muy presente en los ordenadores personales, y el sistema tendrá muchas más funciones de IA que se ejecutarán localmente. Y eso solo significa una cosa: más requisitos mínimos para instalar el sistema, o tener que comprar un nuevo PC especialmente pensado para correr Copilot.
