Diego Baca, vicepresidente de Diseño de Producto en Microsoft, ha reconocido en la red social X que Windows 11 todavía arrastra un problema de coherencia visual que la compañía sigue intentando resolver. El directivo ha confirmado, además, que la inteligencia artificial ya ayuda a su equipo de diseño a acelerar el trabajo y que los propios diseñadores contribuyen directamente a corregir código.
La respuesta llegó cuando alguien le preguntó en X si Microsoft podía poner en marcha una «flota de agentes viables» para resolver los fallos visuales del sistema operativo. Baca no dudó en hacer pública su opinión sobre el papel actual de la inteligencia artificial dentro de su equipo.
Agentes de IA en el equipo de diseño de Windows 11
Baca confirmó que los agentes de inteligencia artificial ya forman parte del trabajo diario de su equipo de diseño en Microsoft. Explicó en X: «Sobre los agentes de IA, estoy totalmente de acuerdo». No soy la persona más indicada para hablar de la parte de ingeniería, pero la IA ya ha ayudado a nuestro equipo de diseño a acelerar significativamente el trabajo. Incluso estamos viendo a diseñadores contribuir directamente a correcciones de código que mejoran el oficio, la consistencia y la calidad. Es un progreso emocionante y solo estamos empezando».
La declaración llegó pocos días después de que un estratega de negocio de Xbox protagonizara una publicación muy comentada en la misma red social, en la que expresaba su frustración por la actitud de quienes niegan usar inteligencia artificial en su trabajo diario pese a que, según explicó, todo el mundo recurre ya a estas herramientas. Ese contexto previo nos ayuda a entender por qué Baca optó por responder con tanta franqueza sobre el papel de la IA dentro de su propio equipo, algo que pocas veces vemos explicado con tanto detalle por parte de un directivo de Microsoft.
Microsoft admite el problema que arrastra Windows 11
Baca también respondió al entusiasta tecnológico Chris Pirillo, quien puso el foco en una queja habitual entre los usuarios: la falta de uniformidad entre las distintas pantallas y menús del sistema operativo. El vicepresidente de Diseño de Producto no evitó la pregunta: «La consistencia en todo Windows es algo que todos queremos, y es un flujo de trabajo activo que seguimos acelerando», afirmó.
La admisión llega cuando Windows 11 cumple ya cinco años desde su lanzamiento en 2021. Ese tiempo no ha bastado para unificar por completo el aspecto de un sistema que combina elementos de distintas épocas, desde paneles heredados de Windows 10 hasta las nuevas ventanas con estética Fluent. Microsoft reconoce ahora, de forma pública, que ese trabajo de unificación sigue sin terminar, algo que pocas veces vemos admitir tan abiertamente a un directivo de la compañía sobre su propio software. Para quienes usáis Windows 11 a diario, esa falta de uniformidad se nota sobre todo en configuraciones, iconos y cuadros de diálogo que todavía conservan el diseño de versiones anteriores.
Qué queda por confirmar sobre estas mejoras
Microsoft no ha facilitado un calendario ni ha detallado qué partes del sistema recibirán primero las correcciones impulsadas por inteligencia artificial. Baca tampoco ha precisado qué cambios de código concretos ha introducido ya su equipo ni si esas correcciones han llegado a versiones públicas de Windows 11 o se mantienen todavía en fase interna.
Lo que sí queda claro en sus propias palabras es que la IA funciona como un acelerador del trabajo humano, no como un sustituto: son los diseñadores quienes siguen decidiendo qué corregir y cómo, apoyándose en estas herramientas para ejecutar cambios con mayor rapidez que antes. Nosotros seguiremos atentos a si Microsoft concreta estos cambios en próximas actualizaciones de Windows 11.
