Microsoft ha explicado en IFA 2026 hacia dónde quiere llevar la inteligencia artificial de Windows 11 en los próximos años: menos botones de Copilot y más modelos ejecutándose directamente en el ordenador del usuario. La compañía llama a esta estrategia «inteligencia sin límites» (unmetered intelligence) y la presenta como heredera de la vieja idea de Bill Gates de poner un ordenador en cada escritorio y en cada hogar.
El concepto lo presentó Mark Linton, vicepresidente corporativo de Windows Devices, durante su intervención en la feria alemana. Antes, Satya Nadella ya había mencionado Windows varias veces en su comparecencia trimestral: recordó que el sistema suma 1.600 millones de dispositivos activos al mes y avanzó que la compañía centrará esfuerzos en los «fundamentos» del sistema operativo, con esta inteligencia sin límites como bandera de la nueva etapa.
Menos botones de Copilot en Fotos, Recortes y el Bloc de notas
Microsoft ya ha empezado a retirar la marca Copilot de varias aplicaciones nativas. La compañía ha eliminado la integración de Copilot de Microsoft Fotos y de la Herramienta Recortes, y ha rebautizado la función equivalente del Bloc de notas como «Herramientas de escritura». Este movimiento apunta a un cambio de enfoque: en vez de sumar botones o paneles llamativos, Microsoft busca que los modelos trabajen de forma discreta, integrados en los flujos de trabajo de cada aplicación.
Esa misma lógica explica el giro hacia los agentes. Linton lo resumió con una comparación directa con la etapa fundacional de la empresa: si Bill Gates soñaba con un ordenador en cada escritorio, ahora Microsoft habla de inteligencia sin límites en cada escritorio y en cada hogar. Ese giro hacia los agentes no es exclusivo de Windows: en el sector tecnológico se habla desde hace meses de una transición de los chatbots que esperan una pregunta hacia agentes capaces de ejecutar tareas por su cuenta.
Qué cambia al ejecutar los modelos de IA en local
Trasladar la carga de trabajo de la nube al ordenador altera también la economía del servicio. Si un modelo corre en la CPU, la GPU o la NPU del equipo, nosotros, como usuarios, no necesitaremos pagar una suscripción para usarlo a diario ni dependeremos de un límite de tokens en la nube. Microsoft no plantea sustituir el trabajo en la nube, que seguirá siendo necesario para las tareas más exigentes, pero sí quiere que las interacciones cotidianas se resuelvan en el propio dispositivo.
«Lo que queremos decir es que estos PC potentes pueden complementar lo que hacéis en la nube, pero no deberíais tener que ir a la nube para modelos que usáis todos los días», explicó Linton, quien relacionó la idea con los costes de inferencia: «¿Y si tu PC fuera lo bastante potente como para cambiar la economía de los tokens ejecutando el modelo de forma local?», planteó. Cuando el modelo corre en el propio hardware, Microsoft no atiende cada petición desde un centro de datos, y no se consumen necesariamente tokens de la nube cada vez que se pide algo a la IA. Eso no equivale a un Copilot gratuito e ilimitado: «sin límites» se refiere a que la ejecución local no se contabiliza como inferencia en la nube, no a que el servicio pase a ser gratis sin restricciones.
Durante el mismo evento, Microsoft habló también de equipos capaces de mover modelos con decenas o incluso cientos de miles de millones de parámetros de forma local. Linton describió algunas de estas máquinas como cercanas a la capacidad de un superordenador de sobremesa, y avanzó que desarrolladores y creadores podrán ejecutar sus cargas de trabajo de IA directamente en su propio equipo.
Windows como plataforma para agentes de IA
Microsoft quiere que Windows se convierta en la plataforma de referencia para los agentes de IA, y lo planteó sin rodeos durante la presentación. La compañía detalló tres frentes de trabajo para lograrlo, aunque solo desarrolló con detalle el primero: la experiencia de desarrollador. Linton citó como ejemplo el Modo de desarrollador y las mejoras que el sistema ya incorpora para trabajar directamente con código dentro de Windows.
El segundo eje que se dibuja es el control corporativo. «Los clientes lo tienen muy claro: no quiero dejar que los agentes campen libremente por mi red corporativa», relató Linton. «Necesito seguridad y capacidad de gestión porque quiero aprovechar el potencial de estos agentes de larga duración, pero no quiero renunciar a mis políticas», añadió. Todo apunta a que una futura versión de Windows 11 permitirá auditar estos agentes y revisar sus registros de actividad, aunque Microsoft no ha concretado fecha ni versión.
