El primer gran evento de Windows y Surface en dos años, celebrado recientemente, ha dejado un sabor amargo entre los usuarios. Microsoft prometió en marzo arreglar los problemas de calidad de Windows 11, pero en los setenta minutos de presentación apenas mencionó el sistema operativo tres veces, frente a las cerca de cien referencias a los agentes de inteligencia artificial.
A la cita acudieron Satya Nadella, Jensen Huang y el responsable de Windows, Pavan Davuluri, en lo que era la primera gran cita de Windows y Surface desde el lanzamiento de los Copilot+ PC en mayo de 2024. Nosotros, como buena parte del público que seguía la retransmisión, esperábamos un repaso a las mejoras del año o alguna pista sobre Windows 12. En su lugar, la compañía dedicó buena parte de la presentación a hablar de capacidades agénticas, modelos y Copilot.
Microsoft nombra agente cien veces y Windows 11 solo tres
Un recuento palabra por palabra de la retransmisión confirma el desequilibrio. Los términos «agente», «agentes» o «agentic» aparecieron alrededor de cien veces; «modelos», 71; «Copilot», 36; «IA», 31; y «hybrid intelligence», 24. El nombre «Windows 11» se citó solo tres veces, y palabras como «arreglo», «error», «fiabilidad», «estabilidad» o «feedback» no se pronunciaron ni una sola vez. La palabra «calidad» apareció una vez, pero referida a un modelo de programación, no al sistema operativo. Tampoco hubo ninguna mención al menú Inicio ni al Explorador de archivos.
El desajuste no pasó desapercibido en el chat de la retransmisión. «Estos eventos ya ni siquiera son para los consumidores», escribió un espectador, mientras otro preguntaba si alguien entendía realmente de qué estaban hablando los presentadores mientras la compañía seguía desgranando sus capacidades agénticas.
Un vídeo publicado en X durante la retransmisión mostraba, minuto a minuto, cuántas veces aparecía en pantalla la palabra «local», otra muestra de hasta qué punto el procesamiento en el propio dispositivo se convirtió en uno de los hilos conductores de la presentación.
Bautizan a Microsoft como Microslop por su obsesión con la IA
La ironía se nota especialmente con Copilot, que se mencionó 36 veces durante la presentación. Davuluri había prometido en marzo reducir los puntos de entrada innecesarios a esta herramienta dentro de Windows 11, un compromiso que iba en la línea de simplificar el sistema. Siete meses después, el propio evento donde se repasaban las novedades del año se convirtió en el escaparate de justo lo contrario de lo que se había anunciado.
Una reacción que circuló con fuerza durante la retransmisión resumía el hartazgo de buena parte de los usuarios: «No nos gusta la IA. Queremos que desaparezca, que quede en un segundo plano». Nosotros entendemos bien esa queja: no se trata de pedir que la inteligencia artificial desaparezca de Windows 11, sino de que deje de anteponerse sistemáticamente a lo básico, como la fiabilidad, el rendimiento o herramientas tan cotidianas como el menú Inicio o el Explorador de archivos.
Las promesas para arreglar Windows 11 siguen a medias
Todo este descontento surge porque Microsoft llevaba meses prometiendo justo lo contrario. El 20 de marzo publicó una lista con decenas de mejoras de calidad para Windows 11, y el 31 de julio actualizó ese compromiso asegurando que la mayoría llegaría «este otoño». Entre los puntos más esperados figuraba la optimización del sistema para equipos con 8 GB de RAM, un plan que el propio Davuluri vinculó al encarecimiento de la memoria y que fijó para finales de 2026.
El comunicado de julio reconocía que una parte de ese trabajo seguía en marcha y prometía que llegaría antes de que terminara el año. Siete meses después de la primera lista de marzo, el evento de octubre tenía todas las papeletas para servir de balance, pero ni siquiera se dedicó un minuto a repasar el calendario de esas mejoras pendientes.
Nosotros hemos comparado ambos comunicados para comprobar qué se ha cumplido y qué sigue solo en el papel. El resultado es un mapa desigual, con avances claros en algunos frentes y promesas que se repiten de un documento a otro sin ningún progreso visible en otros.
Los cambios que ya podemos usar
Entre las mejoras ya disponibles está la posibilidad de mover la barra de tareas a la parte superior o a los laterales, además de ocultar la sección Recomendado del menú Inicio y ajustar su tamaño. También podemos omitir la instalación de actualizaciones durante la configuración inicial de un equipo y pausarlas hasta 35 días seguidos. Las actualizaciones de controladores, .NET y firmware ahora llegan agrupadas en un único reinicio mensual: antes, cada componente generaba su propio aviso por separado, lo que multiplicaba las interrupciones a lo largo del mes.
En el terreno de Copilot, el botón ha desaparecido de Recortes y de Fotos, y en el Bloc de notas se ha rebautizado como «Herramientas de escritura», aunque la función sigue recurriendo a la IA por debajo. El Explorador de archivos y los Widgets también han mejorado en velocidad y consumo de recursos, aunque de forma solo parcial.
Lo que sigue en pruebas o solo en los comunicados
El menú contextual simplificado, el cuadro de Propiedades rediseñado en WinUI 3 y el nuevo cuadro Ejecutar existen únicamente en compilaciones experimentales para los Insiders. Más atrás se quedan la configuración inicial con menos pantallas y reinicios, y los controles de voz más naturales, dos objetivos que reaparecieron en el comunicado de julio pero que aún no se han visto en ninguna build.
Tampoco hay rastro del menú Inicio reconstruido sobre WinUI 3, pensado para que arranque más rápido, ni del soporte completo de mando para crear un PIN de Windows Hello en dispositivos portátiles como la ROG Xbox Ally X, otra promesa que Microsoft hizo y que, de momento, no se ha cumplido. Son compromisos que llevan meses repitiéndose de comunicado en comunicado sin que se haya mostrado ningún avance público, y que vosotros podéis seguir comprobando build tras build en el canal Insider.
El nuevo buscador de Windows 11, lo único que convenció
El anuncio mejor recibido fue un nuevo Windows Search construido sobre WinUI 3, capaz de ajustar el volumen del micrófono con un deslizador integrado, cambiar al modo oscuro, hacer capturas de pantalla, organizar ventanas e incluso enviar un mensaje de texto. Llegará a finales de este año y, aunque seguirá mostrando resultados de Bing, mantendrá la opción de desactivarlos, una función que se añadió en septiembre.
El buscador ha ido mejorando durante todo el año, hasta el punto de encontrar archivos con solo escribir dos caracteres. Parte del público que seguía la retransmisión se animó con la novedad: un espectador lo calificó de «genial», y otro lo definió como el equivalente a Spotlight que Windows llevaba tiempo necesitando. Windows 11 26H2, por su parte, llegó a todos los equipos una semana antes del evento con una base de WinUI más ligera que redujo el consumo de memoria RAM en las pruebas realizadas tras su lanzamiento.
Más allá de lo ya mencionado, los dos compromisos de mayor calado (la optimización para equipos con 8 GB de RAM y el menú Inicio reconstruido sobre WinUI 3) siguen sin una fecha concreta más allá del objetivo genérico de finales de 2026 que Davuluri fijó en marzo. El evento del 7 de octubre tampoco aportó ninguna precisión adicional sobre ese calendario.
Durante la presentación, Microsoft no dedicó ni un minuto a esas críticas: palabras como «feedback», «fiabilidad» o «estabilidad» no se pronunciaron ni una sola vez en los setenta minutos de evento, el mismo recuento que deja a «Windows 11» en apenas tres menciones frente a las casi cien referencias a los agentes de inteligencia artificial. Tampoco hubo ninguna novedad sobre Windows 12, que no se mencionó en ningún momento.
