Mozilla, desarrollador de Firefox, ha publicado un balance cien días después de lanzar su informe Over The Edge 2.0, y la conclusión no deja margen a la duda: Microsoft sigue empujando a los usuarios de Windows y Copilot hacia su propio navegador, Edge, en la mayor parte del planeta. Solo donde una ley lo obliga, la compañía ha suavizado esas tácticas; en el resto del mundo, el diseño original sigue intacto.
El informe lo firman los especialistas en diseño engañoso Harry Brignull y Cennydd Bowles, y Mozilla ya había compartido sus hallazgos con Microsoft antes de hacerlos públicos. La respuesta de la compañía, según cuenta la fundación, confirmó el diagnóstico inicial: Microsoft solo respeta la elección del usuario cuando una norma la impone. Ni sus propios principios de diseño publicados en 2023, ni lo que ya ofrece en Europa, ni lo que resulta técnicamente viable han bastado para extender esas mejoras al resto de mercados.
Qué prácticas de diseño sigue detectando Mozilla
Fuera del Espacio Económico Europeo (EEE), Windows conserva varios mecanismos que dificultan mantener el navegador que vosotros mismos ya elegisteis. Vamos a ver los tres focos concretos que Mozilla documenta, con capturas y pruebas públicas, cien días después de la primera denuncia.
- El aviso de configuración de Windows 10, «Ya casi has terminado de configurar tu PC», recurre a un texto ambiguo para apartar al usuario del navegador que ya había marcado como predeterminado.
- Windows Search y los Widgets abren los enlaces en Edge sin respetar el navegador fijado por el usuario en el sistema.
- Windows mantiene Edge como aplicación por defecto para formatos habituales como PDF y SVG, incluso después de que el usuario haya cambiado el navegador principal.
Estas tres prácticas no son incidentes aislados: se repiten cada vez que configuráis un equipo nuevo, buscáis algo desde la barra de tareas o abrís un archivo cotidiano. El resultado es que, aunque hayáis elegido otro navegador, Windows os devuelve a Edge sin pedir permiso de nuevo.
Por qué el Europea cuenta con una versión mejor de Windows
La Digital Markets Act (DMA) obligó a Microsoft a ofrecer, dentro del EEE, un proceso de configuración inicial más transparente que en el resto del mundo. Y es justo ese contraste el que Mozilla señala como la parte más llamativa de su balance: una versión más justa de Windows ya existe y funciona, solo que limitada por fronteras regulatorias y no por decisión propia de la compañía.
Sin embargo, el propio informe advierte de que ni siquiera Europa queda libre de patrones problemáticos. Edge sigue anclado de forma permanente en la barra de tareas, algo que, según Mozilla y su Firefox, contradice los propios principios de anclaje de aplicaciones que Microsoft publicó en 2023. Copilot, la herramienta de inteligencia artificial de la compañía, abre los enlaces web en un panel lateral en todas las regiones probadas, Europa incluida, en lugar de enviarlos al navegador que el usuario tiene configurado. Y Windows Backup, la herramienta que guía la migración a Windows 11, intenta fijar Edge como predeterminado de forma silenciosa al restaurar un equipo, sin trasladar correctamente la configuración del navegador original.
Qué le pide Mozilla a Microsoft
Mozilla plantea dos peticiones muy concretas. Primero, que Microsoft extienda a todo el mundo los diseños más justos que ya están en marcha en el EEE, sin importar dónde viva cada usuario. Segundo, que elimine las prácticas que todavía persisten incluso dentro de Europa: el comportamiento de Windows Search, los Widgets, Copilot y la restauración de Windows Backup, además de aplicar a Edge sus propias reglas sobre anclaje de aplicaciones.
El navegador, recuerda la fundación, ya no es solo una puerta de entrada a internet: es la capa de distribución principal para los servicios de inteligencia artificial que están reconfigurando la experiencia online. Dirigir a los usuarios hacia un navegador concreto determina, por tanto, qué herramientas de IA acaban usando y con qué nivel de privacidad y seguridad. Con Windows instalado en más de mil millones de equipos, el alcance de esta disputa no es menor.
Mozilla no ha obtenido de Microsoft ningún compromiso público tras sus conversaciones privadas, de ahí que la organización haya decidido llevar el informe a reguladores de Estados Unidos, Reino Unido, India y Brasil. Su argumento es sencillo: en Europa, solo la DMA ha conseguido mover a Microsoft; en el resto de jurisdicciones, la compañía no ha dado un solo paso por iniciativa propia. Mozilla asegura que seguirá señalando públicamente esa diferencia de trato mientras persista.
