El final de uno de los sistemas operativos más queridos de Microsoft, Windows 10, cada vez está más cerca. Esa versión en concreto dejará de recibir actualizaciones de todo tipo, al menos de forma gratuita, en el próximo mes de octubre. Además, esto afectará de manera directa a multitud de aplicaciones de terceros.
Por ejemplo, este es el caso de uno de los programas más utilizados en términos generales, tanto en los equipos de sobremesa como en los dispositivos móviles. En concreto, nos referimos al navegador web del gigante de las búsquedas, Google Chrome. De hecho, la propia empresa desarrolladora del navegador web más usado en todo el mundo ya está empezando a tomar cartas en el asunto.
Y es que tener en cuenta que el fin de vida de un elemento software tan importante como Windows 10, afecta a los desarrollos que aquí instalamos. Google es plenamente consciente de todo ello y de ahí el cambio que está introduciendo ahora en su importante proyecto. Os contamos todo esto porque a partir de estos instantes Google Chrome comprobará la compatibilidad de la versión instalada en nuestro equipo, con Windows 11.
De esta manera podríamos confirmar que Google Chrome ya se está preparando para lo inevitable, el fin de vida útil de Windows 10. Tanto es así que en una publicación sobre el proyecto Chromium, la empresa tecnológica confirmó que ahora comprueba si un PC es compatible con Windows 11. Antes de nada debemos tener en consideración que el propio navegador realiza estas pruebas para el uso de los datos de los usuarios. Decir que la confirmación de esta nueva funcionalidad proviene del commit #1260556 documentado en el repositorio oficial de Chromium a día de hoy.
De esta manera, es muy posible que las cifras obtenidas en este sentido puedan influir de manera directa en la decisión de Google a la hora de ofrecer compatibilidad con el navegador, en el futuro.
Razón por la que Chrome quiere saber si usas Windows 10
Por tanto, en estos momentos podemos afirmar que Google añade una métrica en su navegador Chrome para determinar la compatibilidad con Windows 11 de nuestro PC. Eso sí, debemos tener claro que todo ello no significa que el programa nos mande avisos ni nos bloquee en el caso de que sigamos usando Chrome después de que finalice el soporte de Windows 10.
Básicamente, todo ello se utilizará para que Google pueda recopilar datos y determinar la cantidad de equipos sin soporte funcionando con Windows 10 en todo momento. Esa valiosa información les servirá a la hora de decidir durante cuánto tiempo deben mantener el soporte para ese sistema operativo. Con el fin de recopilar estos datos que os comentamos, el programa añade una comprobación que se ejecuta cada vez que Chrome se inicia en el PC con Windows 10.
De este modo analiza el hardware que forma parte del mismo y decide si el ordenador cumple o no con los requisitos de Windows 11. Aquí se incluyen componentes como el modelo de la CPU, la memoria RAM, su capacidad de almacenamiento, la existencia de TPM 2.0, etc. Una vez se ha llevado a cabo la comprobación como tal, el propio Chrome guarda ese valor único de verdadero o falso en sus estadísticas. Hay que tener en cuenta que toda esta información se recopila de forma totalmente anónima.
Además, la estrategia de Google en este sentido no es nueva. Por ejemplo, con el fin de soporte de Windows 7 y 8.1 en enero de 2023, Google alineó el fin de soporte de Chrome casi de inmediato. Sin embargo, con Windows XP, cuyo soporte finalizó en abril de 2014, Google extendió las actualizaciones de su navegador durante dos años más, hasta abril de 2016. Eso sí, en ambos casos, Chrome siguió funcionando en estos ordenadores, aunque no recibía ya nuevas actualizaciones, lo cual, aunque nos saca del apuro, implica un riesgo muy grave para la seguridad.
Si vamos a seguir usando Chrome en Windows 10, debemos saber que nos enfrentamos a:
- Posibles vulnerabilidades, tanto del propio Chrome como de Windows que se puedan explotar a través del navegador.
- Mayor riesgo de infectarnos de malware o caer en estafas de phishing.
- Incompatibilidad con tecnologías modernas, como el aislamiento de procesos o conexiones HTTPS obligatorias.
