4 motivos por los que no debes usar un navegador beta como habitual

4 motivos por los que no debes usar un navegador beta como habitual

David Onieva

Los actuales navegadores de Internet se han convertido en elementos clave en la mayoría de los equipos de los usuarios. Ya hablemos de ordenadores de sobremesa como de dispositivos móviles, estos programas son una constante en la mayoría de los casos. Aquí entran en juego programas de la importancia de Microsoft Edge, Google Chrome, Mozilla Firefox, Opera, etc.

Cada usuario tiene la posibilidad de elegir la propuesta de este tipo que más le guste de entre las muchas que tenemos a nuestra disposición. En realidad el objetivo de todas ellas es el mismo, darnos acceso al casi infinito mundo online. Es por ello que sus desarrolladores cada vez ponen mayor énfasis en las mejoras que hacen llegar a sus proyectos. Hay que tener en cuenta que si hablamos de casos como por ejemplo Google Chrome, nos referimos a un programa usado a diario por muchos millones de usuarios en todo el globo.

De unos años a esta parte, para que tengamos la posibilidad de probar las más recientes funciones en las que estas empresas trabajan, ponen a nuestra disposición las versiones de desarrollo. En realidad con esto nos referimos a las versiones beta de estos navegadores donde se van introduciendo las más recientes funciones para que podamos verlas, antes de que lleguen a la versión final del programa. Suelen estar a nuestra disposición en las páginas oficiales de sus creadores, por lo que las podemos descargar y usar en cualquier momento.

Edge canary

Es más, muchos las usan como navegador principal de uso diario, lo que no es lo más conveniente, como veremos. Con esto lo que decimos es que en lugar de usar la versión final del programa, utilizan en el día a día estas betas que os comentamos.

Razones por las que no usar un navegador beta habitualmente

De este modo estos quieren tener a su disposición las últimas novedades funcionales, pero eso no es lo más recomendable, veamos las razones. En primer lugar se trata de una versión de desarrollo, por lo que no es del todo estable. Esto se puede traducir en fallos de funcionamiento al usarlo de forma inesperada. Por otro lado, no es una versión estable del navegador, por lo que puede incluir fallos de seguridad que comprometan los datos personales que aquí introducimos.

Con estos nos referimos a datos tales como las contraseñas, correos, datos bancarios, etc. Por tanto estamos corriendo un riesgo innecesario tan solo por poder probar algunas funciones antes que el resto. Y eso no es todo, sino que estas novedades de las que os hablamos, no siempre llegan a las versiones finales. Por tanto, podemos acostumbrarnos al uso de algo que va a terminar desapareciendo y cayendo en el olvido, lo que tampoco es recomendable.

Y para terminar os diremos que estas funciones de prueba, normalmente fallan debido a que están en sus primeras fases de desarrollo, por lo que la experiencia de uso podría ser más desagradable que otra cosa. Por tanto lo mejor que podemos hacer es esperar a que lleguen a la versión final o probarlas de forma temporal pero no usar la beta como navegador habitual.