¿Eres usuario avanzado de Ubuntu Linux? No olvides estos trucos

Aunque muchas veces hablamos de que Linux es sencillo e intentamos que la gente pierda el miedo a este sistema operativo, en realidad el potencial que esconde este SO es inmenso. A medida que vamos usando este sistema operativo vamos ganando cada vez más conocimientos para, poco a poco, ir dominando todos los aspectos del sistema operativo. Sin embargo, hay veces que podemos acomodarnos y, por costumbres o pereza, adoptamos malas costumbres que pueden hacernos ser menos productivos o estancarnos a la hora de realizar determinadas tareas en Linux.

Hay mucho que descubrir dentro de un sistema como Linux. Si solo nos quedamos en el escritorio y en las aplicaciones con interfaz gráfica, GUI, solo estaremos rascando la superficie de todo lo que nos puede ofrecer este sistema. Por ello, si somos usuarios un poco avanzados, o estamos pensando en aumentar nuestros conocimientos en Linux, os dejamos unos consejos o trucos esenciales que nunca debemos pasar por alto.

Olvida el escritorio: da el salto al terminal

Distribuciones, como Ubuntu, tienen un escritorio de lo más intuitivo. Los usuarios que vengan de otros sistemas, como macOS o Windows, no tendrán ningún problema para hacerse a él. Sin embargo, si nos atamos al escritorio estaremos limitando el potencial de este sistema.

La terminal, o línea de comandos, es quien nos permitirá desatar todo el potencial de este sistema operativo. Podemos abrir un terminal con el atajo de teclado Ctrl + Alt + T, o cambiar a un TTY completo usando el atajo Control + Alt y las teclas desde F1 hasta F6.

Terminal de GNOME en Ubuntu

Una vez nos familiaricemos un poco con la terminal, podremos ir memorizando más comandos. De esta forma, podremos lanzar aplicaciones desde ella, editar la configuración del sistema, programar… todo lo que queramos hacer. Y lo haremos como auténticos expertos.

Aprende a instalar Linux correctamente

Cuando instalamos un sistema operativo como Ubuntu, este se instala completo en una partición. Sin embargo, a la hora de instalar Ubuntu es recomendable crear varios puntos de montaje de manera que en cada uno de ellos se pueda instalar una parte del sistema. Así, por ejemplo, podremos tener un espacio para los ficheros del sistema, otro para los datos temporales, nuestra carpeta de perfil, el intercambio, etc. También podremos crear una partición independiente para el boot de manera que podamos tenerlo siempre localizado y repararlo en segundos sin alterar el sistema.

Además, si queremos proteger nuestros datos, es necesario activar las funciones de cifrado para las particiones, o puntos de montaje, donde haya datos personales. El resto, las particiones del sistema, al no guardar información sensible, no tienen por qué cifrarse, mejorando así el rendimiento general de Linux.

Controla los procesos y demonios

Igual que en cualquier otro sistema operativo, Linux necesita cargar en la memoria una serie de procesos y servicios, llamados comúnmente «daemons» o demonios, para poder funcionar con normalidad. Sin ellos, el sistema y sus componentes no funcionarían. Y si no los controlamos, nuestra distro podría desmadrarse y no rendir como debería.

Aunque Ubuntu tiene su propio administrador de tareas, ya que somos usuarios avanzados y estamos dominando la terminal, os recomendamos usar otra alternativa como htop. Gracias a él podremos ver todo lo que se está ejecutando en el sistema, conocer los detalles de todos los demonios y finalizar todo aquello que no queramos tener en el PC.

Manjaro htop

No tengas miedo a root, sé root

Una de las principales medidas de seguridad de los sistemas Linux es el control avanzado de permisos. Gracias a él podemos estar seguros de que ningún usuario sin permisos acceda a partes del sistema donde no debe, y de que tampoco los programas pueden hacer cambios en el sistema que no deben.

Pero hay veces que, o bien nosotros, o bien otros programas, necesitamos acceder a partes restringidas del sistema. Y es aquí donde entra en juego root. Root, o usuario raíz, es el usuario que más permisos tiene sobre el sistema. Es el super-usuario. Este puede acceder a todas las partes de la distro y realizar cambios hasta en los ficheros más críticos.

Si tenemos que hacer estos cambios no es necesario depender de programas que nos ayuden a hacerlo, podemos hacerlos nosotros mismos invocando a root mediante el comando «sudo». Lo que sí debemos hacer es asegurarnos de que este super-usuario tiene una contraseña robusta y segura, ya que de lo contrario podríamos poner en peligro nuestro PC.

Crea tu propio Kernel Linux

Las distribuciones suelen traer sus propios núcleos Linux, revisados y especialmente adaptados para funcionar en ellas. Pero estos no son los mejores. La mejor forma de sacarle todo el provecho a Linux es compilar nuestros propios núcleos. Al hacerlo, se crea una versión del Kernel especialmente preparada para funcionar en nuestro PC, en nuestro hardware. Además, así podemos estar siempre con la última versión del núcleo, algo que, por lo general, las distribuciones no suelen traer.

Descargar Kernel Linux

Abandona Ubuntu y pasa a otra distro más pura, como Arch

¿Te sientes un experto en Linux? Entonces es hora de dejar de lado Ubuntu. Como puerta de entrada al ecosistema Linux es una de las mejores opciones, pero para usuarios avanzados puede no serlo tanto. Una vez que ya nos sintamos muy cómodos con Linux, dominemos la terminal, la forma de instalar el sistema y no le temamos a nada, es hora de instalar otra distro, como puede ser Arch Linux.

Arch es un sistema mucho más pequeño y modular que casi hay que configurar desde cero. Evitar instalar programas y servicios innecesarios nos ayuda a conseguir el mejor rendimiento posible, pero hay que dedicarle tiempo y, sobre todo, saber cómo hacerlo. Desde la instalación de Arch hasta las actualizaciones y el día a día esta distro puede parecer un reto, pero al final nos acabaremos haciendo con ella.