A estas alturas está bastante claro que muchos usuarios no están dispuestos a abandonar Windows 10 y actualizar a Windows 11 a lo largo de los próximos meses. Todo ello a pesar de que en octubre la versión antigua del sistema operativo se convertirá en un software obsoleto y vulnerable.
La principal razón de todo ello es evidente, y es que Windows 10 dejará de recibir actualizaciones de forma oficial y gratuita a partir del próximo 14 de octubre de este año. De ahí que millones de usuarios de esta versión se vean casi en la obligación de instalar la nueva actualización y recibir en sus equipos, Windows 11. Todo ello a pesar de las críticas y rechazo que está causando esta versión en concreto del sistema de Microsoft.
De ahí que otros muchos estén buscando alternativas, como por ejemplo sucede con alguna de las múltiples distribuciones de Linux disponibles, y además gratuitas. De ahí que en estas mismas líneas os vamos a hablar de una interesante alternativa que a muchos os va a encantar para dejar atrás Windows 10 y evitar Windows 11. En concreto, nos referimos al proyecto llamado Linuxfx, un clon de la nueva versión del sistema operativo de Microsoft, pero que en realidad es un sistema Linux.
Como no podía ser de otro modo, una de sus principales características es la gran fluidez de funcionamiento que nos proporciona. Además, podremos hacernos con este sistema operativo de manera gratuita, por ejemplo, a través de su web oficial. El sistema es totalmente gratuito, sin restricciones ni bloqueos, para uso doméstico. Pero la versión profesional tiene un coste de 35 dólares, y desbloquea funciones avanzadas como soporte profesional extendido, integración con Active Directory y OneDrive y herramientas de Inteligencia Artificial.
Los requisitos para poder usar este sistema son:
- Procesador: Intel Core i3 de 6ª generación o superior / AMD Ryzen equivalente.
- Memoria RAM: 8 GB o más para rendimiento óptimo (mínimo 4 GB).
- Almacenamiento: SSD con al menos 50 GB libres para instalación y actualizaciones.
- Tarjeta gráfica: compatible con OpenGL 3.3 o superior.
- Pantalla: resolución mínima de 1366×768 pixeles, aunque es recomendable usar Full HD (1920×1080).
- Acceso a internet para descargas, actualizaciones y acceder a tienda de apps.
A su vez, debemos tener en cuenta que ya está disponible la última versión con soporte a largo plazo de Linuxfx, la versión 11.25.07 Noble.
Funciones de Linuxfx, la mejor alternativa Windows 11
Lo primero que debemos saber respecto a este sistema operativo, que externamente se parece mucho al sistema más reciente de Microsoft, es que se basa en Ubuntu 24.04.2. Desde el primer momento nos daremos cuenta de que tiene un diseño similar al de Windows 11, lo que facilitará mucho las cosas a usuarios con poca experiencia en sistemas Linux.
De ahí que desde el principio nos vamos a encontrar con una experiencia similar a los Windows más recientes, pero instalando un proyecto de código abierto en nuestros equipos. Además, Linuxfx evita muchos de los problemas comunes del sistema operativo de Microsoft.
De hecho, podemos decir que la interfaz de usuario que nos vamos a encontrar una vez hemos instalado este sistema operativo de código abierto, es prácticamente igual a la de Windows 11. Incluso nos encontramos con elementos a los que estamos acostumbrados desde hace años como el Panel de control, el Menú de inicio o la barra de tareas tan habituales en los proyectos de Microsoft. Pero vamos a trabajar con un sistema operativo basado en la última versión LTS de Ubuntu que además nos ofrece cinco años de actualizaciones gratuitas.
Como entorno de escritorio se centra en KDE Plasma 5.27, que además se caracteriza por ser muy rápido y personalizable. De forma predeterminada nos vamos a encontrar con el paquete de utilidades PowerTools para Linuxfx que incluye un panel de control similar al de Windows. A su vez, dispondremos de un subsistema Android compatible con la tienda Play Store y un entorno Wine para ejecutar aplicaciones de Windows sin problema alguno. Eso sí, funciona bien para muchas aplicaciones ofimáticas y herramientas sencillas, pero no garantiza el funcionamiento de software complejo o videojuegos modernos.
Incorpora herramientas de compatibilidad para ampliar su versatilidad como el mencionado Subsistema Android con una capa de compatibilidad basada en Anbox. Es importante saber que presenta limitaciones, ya que no soporta aplicaciones que dependen de los Servicios de Google Play como apps bancarias o de streaming con DRM.
Proceso de instalación de Linuxfx
Aunque este sistema operativo es totalmente gratuito, como os comentamos antes, existe una opción Pro disponible por 35 dólares que desbloquea funciones más profesionales como la compatibilidad con Active Directory o la integración nativa con OneDrive, además de mejores herramientas IA de ChatGPT y Copilot.
En el caso de que os hayáis decidido por instalar este sistema operativo de código abierto, en un principio no tenemos más que descargar la ISO oficial del mismo desde el enlace que os hemos expuesto antes. A continuación tendremos que generar un medio de instalación con herramientas como Ventoy o Rufus para crear un USB auto arrancable. A partir de ahí ya tendremos la posibilidad de arrancar nuestro ordenador con esta imagen e instalarlo en la partición que deseemos.
Una vez hayamos configurado los primeros pasos que Linuxfx nos propone, ya podremos empezar a trabajar con este sistema operativo basado en Ubuntu como si estuviésemos utilizando Windows 11.
