¿Quieres instalar Ubuntu? En estas situaciones no podrás hacerlo

Ubuntu es una de las distribuciones Linux más accesibles para los usuarios que deciden darle una oportunidad a este sistema. Esta es la distribución más popular, la que tiene una comunidad más grande y una de las más sencillas, tanto de instalar como de configurar. Sin embargo, a pesar de ser una distro pensada para todo tipo de usuarios, no siempre la podemos elegir para convertirla en nuestro sistema operativo principal, ya que, dependiendo de una serie de condiciones, puede que no sea compatible con nuestro ordenador.

Lo más normal es que Ubuntu sea compatible con nuestro PC. Para ponerla en marcha, simplemente debemos descargar la última versión de la imagen ISO, grabarla en una memoria USB y arrancar el PC con ella. Sin embargo, puede que, al hacerlo, nos encontremos con problemas. Estos problemas pueden ir desde errores de Kernel Panic al arrancar hasta que, simplemente no llegamos a ver el gestor de arranque, GRUB.

Si nos encontramos con problemas, debemos comprobar si cumplimos alguno de estos requisitos, en cuyo caso, no podremos instalar este Linux.

Ubuntu 21.04 Beta

¿Tienes una CPU de 32 bits? Olvídate de Ubuntu

Desde Ubuntu 18.10, esta distribución ya no es compatible con los 32 bits. Canonical decidió enfocar el desarrollo de su sistema solo para los 64 bits, dejando de lanzar nuevas ISOs preparadas para instalar el sistema en equipos x86.

Hoy en día, todos los procesadores tienen soporte para 64 bits. Sin embargo, si tenemos un PC bastante viejo es probable que su procesador no sea compatible con estas instrucciones. Y, en ese caso, veremos un mensaje que nos impedirá instalar esta distro en el PC por incompatibilidad con la CPU.

Si nos ocurre esto, lo que debemos hacer es buscar una distro Linux para 32 bits, la cual podremos instalar sin problemas.

¿Tienes un PC de última generación? El Kernel puede que no lo reconozca

También nos podemos topar con el caso contrario al anterior. Ubuntu no destaca por ir siempre a la última en el Kernel, especialmente en las versiones de soporte extendido LTS. Por ello, si nos compramos un ordenador de última generación, con el último procesador del mercado y una gráfica que acaba de llegar al mercado, lo más seguro es que el Kernel no tenga soporte para ellos. Y, por lo tanto, no podremos arrancarlo ni instalarlo.

la solución más fácil, en este caso, es descargar la última versión de Ubuntu, aunque no sea LTS. Y, si sigue sin ser compatible, esperar a que la siguiente versión traiga un Kernel más actualizado.

Incompatibilidad con UEFI y Secure Boot

Los ordenadores relativamente nuevos cambiaron los sistemas BIOS tradicionales por un nuevo sistema conocido como UEFI. Este sistema ofrece al usuario mucha más configuración sobre el hardware del PC y, además, medidas de seguridad para evitar usos no autorizados. Si tenemos un equipo UEFI, y el Secure Boot está habilitado, es posible que detecte el arranque de Ubuntu como un acceso no autorizado y lo bloquee.

Para solucionarlo, simplemente debemos entrar en la configuración de la UEFI y deshabilitar la función de arranque seguro. Así podremos cargar nuestro Ubuntu.

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