Si hay un programa de código abierto que domina el terreno de la edición de sonido desde hace una buena cantidad de años, ese es Audacity. Un veterano software que en pleno 2026 sigue siendo uno de los favoritos para los usuarios noveles y profesionales de este sector.
De hecho, muchos piensan que si tuvieran que quedarse con una sola herramienta para grabar, limpiar y exportar audio, esta cumpliría de sobra. Dominic Mazzoni y Roger Dannenberg crearon Audacity en 1999, y llegó al mercado de forma oficial en mayo de 2000 con la versión 0.8. Desde entonces acumula más de 25 años de desarrollo continuo sin dejar de ser gratuito ni de código abierto.
Un editor con más de 25 años de trayectoria que no deja de crecer
La cifra que mejor resume su recorrido es la de las descargas. Por ejemplo, desde noviembre de 2019, Audacity es el software más descargado en el portal FossHub, con más de 80 millones de descargas acumuladas en esa plataforma desde entonces. Antes, cuando se distribuía desde otras como SourceForge, llegó a superar los 100 millones de descargas. Esa trayectoria de dos décadas y media convive con un desarrollo que no se ha detenido, ya que cada nueva versión sigue sumando funciones sin pedir nada a cambio, algo poco habitual en un sector donde buena parte de los programas de edición de sonido profesional funcionan por suscripción.
Podemos instalarlo hoy mismo en Windows, macOS o Linux sin coste alguno y desde su web oficial. Se puede decir que se ha convertido en la puerta de entrada habitual para quien empieza a grabar un podcast, un audiolibro, o sus primeras maquetas musicales. La combinación de ser gratis, su comunidad activa y continuidad, pesa tanto como cualquier función avanzada de una estación de trabajo de audio digital de pago. Estas son algunas de sus funciones más utilizadas.
Limpiar el ruido de fondo en Audacity
El truco más buscado por quienes graban audio en casa sigue un orden concreto que conviene respetar para eliminar el ruido de fondo. Primero seleccionamos un fragmento donde solo se escuche el ruido ambiente, sin voz ni música, y lo usamos como muestra para el efecto de reducción de ruido antes de aplicarlo al resto de la pista.
Si invertimos ese orden, es decir, si aplicamos el efecto sin fijar antes un perfil de ruido limpio, el resultado tiende a sonar artificial y la voz pierde matices, sobre todo en las frecuencias más agudas. Conviene además trabajar sobre una copia de la pista original, ya que Audacity nos permite deshacer los cambios, pero duplicar la pista evita sorpresas si el resultado no convence a la primera escucha.
| Característica | Audacity 2.3.x (2019) | Audacity 3.6 (2026) |
|---|---|---|
| Interfaz | Tradicional, sin tema oscuro | Rediseñada, tema oscuro nativo |
| Efectos en tiempo real | No disponible | Efectos en canal maestro y pistas en tiempo real |
| Inteligencia Artificial | No | Separación de voz/instrumentos, transcripción automática |
| Compatibilidad FFmpeg | Importación limitada | Soporte FFmpeg 7, más formatos |
| Modo oscuro | No | Sí |
Para el resto de la mezcla, muchos usuarios combinan ese mismo efecto con ajustes de ecualización para atenuar frecuencias concretas, una forma sencilla de aproximar el sonido a un estudio semiprofesional sin salir del programa. No sustituye a una grabación hecha en condiciones acústicas controladas, pero corrige buena parte de los defectos habituales de una habitación con eco o de un micrófono de gama de entrada.
Complementos de terceros y el avance hacia la IA
También debemos saber que el programa admite complementos externos que amplían sus efectos de fábrica con ecualización avanzada, compresión o procesos creativos que no vienen incluidos por defecto, algo útil si el motor nativo se queda corto para un proyecto concreto. Quien quiera automatizar tareas repetitivas puede además recurrir a Nyquist, el lenguaje de scripting integrado en la aplicación desde hace años.
Junto a esos complementos clásicos, el proyecto ha empezado a incorporar herramientas de inteligencia artificial capaces de separar voces e instrumentos o de generar transcripciones automáticas a partir de una grabación. Su disponibilidad varía según el sistema operativo y la versión instalada, así que antes de dar por hecho que una función concreta funciona en nuestro equipo, conviene comprobarlo dentro de la propia aplicación.
Ese mismo ritmo de actualizaciones también amplía, versión a versión, los formatos de importación y exportación disponibles más allá del MP3 y el WAV habituales. Por otro lado, la política de descargas gratuitas y el catálogo creciente de complementos explican que Audacity siga siendo, año tras año, el editor de referencia para quien empieza en el audio sin presupuesto para una suscripción.
La comunidad que desarrolla el proyecto continúa publicando actualizaciones y complementos nuevos, así que la lista de funciones disponibles crece con cada versión sin que el programa deje de ser gratuito.
