Anthropic ha integrado dentro de Claude un editor de texto enriquecido propio con el que podemos crear, editar y exportar documentos sin salir de la plataforma. La función llegó en septiembre junto a Claude Slides y aprovecha el contexto completo de la conversación para redactar y modificar textos, lo que convierte a Claude Docs en una alternativa directa a los flujos de trabajo que hasta ahora pasaban por Google Docs.
Hasta ahora, lo habitual era pedirle un texto a un chatbot y copiarlo después en un documento externo, propiedad de otra empresa y sin ninguna información sobre la conversación que lo había originado. Con Claude Docs ese flujo cambia: el documento vive dentro de nuestra propia cuenta de Claude, permanece abierto y podemos editarlo en paralelo con la IA, sin necesidad de exportar nada hasta el final del proceso, tal y como os detallamos a continuación.
Qué es Claude Docs de Anthropic
Claude Docs es el editor de texto enriquecido nativo de Anthropic, lanzado en septiembre junto a Claude Slides y sin relación alguna con ningún producto de Google. Os adelantamos que lo tenemos disponible en todos los planes, incluido el gratuito, y viene activado por defecto desde su lanzamiento. A diferencia de un archivo .docx generado por Claude, que queda cerrado en el momento en que lo descargamos, un Claude Doc permanece abierto y editable de forma continua, tanto por nosotros como por la propia IA.
El nombre puede llevar a confusión, porque ahora mismo conviven varias cosas con la palabra «doc» dentro del ecosistema de Anthropic: la documentación para desarrolladores, el conector que edita Google Docs reales y, por otro lado, Claude Docs. Cada documento que creamos en Claude se guarda en la pestaña Artifacts, desde donde podemos retomarlo en cualquier conversación posterior. Al abrirlo en vista completa, aparece un menú propio que nos permite sacarlo a una ventana independiente, abrirlo en el navegador o dividirlo en pestañas, de forma parecida a las secciones de un cuaderno.
Cómo creamos un documento con la IA
Os contamos las distintas formas en que podemos iniciar un documento: pulsando el botón «Create Doc» que aparece al final de una respuesta del chat, pidiéndoselo directamente a Claude en cualquier momento de la conversación, o escribiendo el comando /doc si preferimos no dejar que el sistema interprete la petición. También podemos crearlo desde cero entrando directamente en la pestaña Artifacts, sin pasar antes por el chat.
El editor no nos entrega una página terminada de golpe. La primera vez que pedimos un documento, Claude plantea un esquema y después va rellenando cada sección una por una mientras lo vemos en directo; como el documento no se bloquea durante ese proceso, podemos escribir en él al mismo tiempo que la IA. La barra inclinada abre un menú de bloques con encabezados y opciones de lista, mientras que la barra superior os da acceso a herramientas adicionales como tablas e inserción de imágenes. El historial de versiones, por su parte, queda guardado en un desplegable situado en la esquina superior izquierda, con el registro completo de cada edición realizada.
Qué aportan los comentarios dentro del documento
La función de comentarios es, según el análisis de XDA Developers, lo que convierte a Claude Docs en algo más que un simple editor de texto, y es la pieza que distingue este editor de un procesador convencional. Basta con que seleccionéis cualquier fragmento, etiquetéis a la IA con @claude y añadáis un comentario, una pregunta o una petición de revisión. Claude responde dentro de ese mismo hilo una vez aplicado el cambio, con una nota breve sobre qué ha modificado exactamente.
Cada una de estas interacciones se resuelve con el contexto completo de la sesión en mente, no solo con el fragmento señalado. «No es solo poner IA encima de las notas: es interactuar con todo el chat de forma organizada», resume Nolen Jonker, autor del artículo en XDA Developers. El editor incluye además botones rápidos para acortar o simplificar secciones sin que tengamos que escribir la instrucción cada vez, lo que agiliza la revisión de textos largos.
Formatos que podemos exportar un Claude Doc
Podemos descargar el documento como Word, PDF o Markdown, o enviarlo directamente a Google Docs o Notion con un solo clic desde el propio menú del editor. Esta variedad de salidas es, de hecho, lo que convierte a Claude Docs en un sustituto real de Google Docs: nos permite encajar el resultado final en cualquier flujo de trabajo ya existente, sin obligaros a cambiar de suite ofimática ni a depender de un único ecosistema.
El reparto con otras personas es, sin embargo, el punto más débil frente a Google Docs. Quien reciba el enlace de un Claude Doc necesita tener una cuenta propia en Claude para poder abrirlo. El sistema tampoco ofrece todavía un rol de solo comentarios para colaboradores externos, y no existe una papelera de reciclaje. «Yo tendría cuidado con borrar, ya que no hay papelera de la que recuperar un documento», avisa Jonker en su artículo.
Cómo se aprovecha el contexto del proyecto
Los documentos que abrimos en un chat normal de Claude ya pueden apoyarse en nuestros propios archivos, en la memoria guardada de conversaciones anteriores y en las aplicaciones conectadas a la cuenta. Pero si trabajáis dentro de Claude Code, esta función os resulta especialmente útil, porque una sesión ahí ya está anclada a una carpeta de trabajo concreta: al pedir un documento, el sistema lee los archivos reales de esa carpeta en lugar de basarse solo en lo que hayáis escrito en el chat, y además conoce todo lo ocurrido durante la sesión.
En una prueba descrita por XDA Developers, el autor abrió una sesión de Claude Code sobre una copia de su bóveda de notas en Obsidian y pidió, con una sola frase y sin pegar ninguna nota, un informe de estado con una tabla de lo que estaba activo y lo que estaba estancado. El sistema generó el documento directamente a partir de los archivos reales de esa carpeta, sin que tuviera que explicar antes el contenido del proyecto ni trasladar manualmente cada apunte a un documento externo, que era precisamente el paso intermedio que esta función elimina.
