Anthropic ha desplegado un sistema de memoria persistente para Claude que unifica los entornos de Chat y Cowork. La actualización permite que el asistente guarde información relevante mientras conversamos y la aplique después en cualquier tarea, sin que tengamos que repetir el contexto cada vez que cambiamos de herramienta.
La novedad más relevante es que el modelo ya no espera a que termine una conversación para extraer conclusiones. Ahora identifica y guarda datos útiles sobre la marcha, mientras hablamos, y los organiza en archivos individuales por temas. Si le contamos que la entrega de un proyecto se ha retrasado a octubre, el sistema lo registra al instante y lo aplicará en las siguientes interacciones, sin que tengáis que repetírselo cuando le deleguéis una tarea a Cowork.
Cómo funciona la memoria compartida en Claude
Hasta ahora, lo que explicábamos en una conversación con Claude no siempre llegaba a las tareas que ejecutaba Cowork de forma automatizada. Anthropic ha fusionado ambos sistemas de memoria, así que el contexto que construimos en el chat está disponible de inmediato cuando Cowork trabaja en la nube, y viceversa.
Si estamos organizando un evento y le detallamos en el chat el presupuesto disponible y la lista de ponentes, podemos encargarle después a Cowork que redacte el cronograma: el agente ya dispondrá de esos datos sin que haga falta un resumen nuevo. Cuando Cowork ejecuta una tarea de forma automatizada, revisa primero ese historial compartido antes de generar cualquier resultado, así que, como podréis comprobar, no hace falta reintroducir manualmente los datos que ya le disteis en el chat. Esta continuidad convierte a Claude en un asistente único en lugar de dos productos separados bajo el mismo techo, aunque hay una excepción: la memoria de Claude Code queda fuera de esta unificación y sigue funcionando de forma independiente.
Qué guarda Claude y los límites de la privacidad
Los recuerdos que va acumulando el asistente se almacenan como archivos individuales organizados por temas, accesibles desde los ajustes de memoria. Desde ahí podemos leerlos, corregirlos o borrarlos cuando queramos, y cualquier cambio se aplica de forma automática a las conversaciones y tareas futuras.
Ese panel de ajustes se encuentra dentro del menú de configuración de la cuenta, en el apartado dedicado a memoria, y desde allí también podéis desactivar por completo el guardado automático si preferís no usarlo. Anthropic también establece límites de privacidad. Por defecto, el sistema no guarda información sobre salud, etnia, creencias religiosas, opiniones políticas o identidad de género; para que lo haga, hay que activar manualmente la opción «Incluir temas sensibles en la memoria», y cuando eso ocurre, la IA de Claude lo notifica. Existen además datos que nunca se conservan, ni siquiera con esa opción activada: documentos de identidad, números de la seguridad social, antecedentes penales o estatus migratorio. La memoria, por otro lado, puede pausarse o reiniciarse por completo en cualquier momento.
Disponibilidad en los distintos planes
La función está activada por defecto en los planes Free, Pro y Max, tanto en la web como en las aplicaciones de escritorio y móvil, aunque en iPhone y Android hace falta tener instalada la última versión de la app. No hay confirmación oficial sobre si la herramienta Cowork está disponible también en el plan Free, más allá de la memoria del chat.
En las cuentas Team y Enterprise, la decisión de activarla recae en los administradores de la organización. Conviene distinguir memoria de contexto: el contexto es la ventana fija de información que Claude ve en la tarea que tiene delante, como un documento que le acabamos de pegar; la memoria, en cambio, es lo que persiste entre sesiones distintas. Guardar en el contexto datos que en realidad son permanentes solo sirve para llenar esa ventana sin necesidad; lo práctico es dejar la información estable en la memoria y reservar el contexto para lo específico de cada tarea.
