Microsoft Outlook se ha quedado sin servicio durante varias horas por un fallo en Microsoft 365 . La incidencia ha afectado a una enorme cantidad de usuarios y ha dejado sin acceso al correo tanto a usuarios particulares como a empresas en todos los países donde opera la compañía.
DownDetector reflejaba las primeras quejas horas antes de que algunos usuarios empezaran a recuperar el acceso varias horas después, y Microsoft confirmó la incidencia a través de su cuenta oficial de Microsoft 365 Status, donde reconoció que estaba investigando el origen del problema.
Qué alternativas existen si Outlook vuelve a fallar
Thunderbird, Evolution y Kontact son las alternativas más utilizadas cuando Outlook deja de funcionar, ya que se trata de gestores de correo gratuitos y de código abierto que también permiten conectar cuentas de Microsoft. Depender por completo de los servidores de la compañía nos deja sin acceso a los mensajes durante horas si el servicio vuelve a caer, así que contar con un cliente de escritorio independiente de la nube resulta una opción práctica para no quedarnos completamente aislados.
Thunderbird es el más conocido de los tres. Nació como proyecto de Mozilla y ahora lo mantiene la comunidad, con soporte para Windows, macOS y Linux y compatibilidad con un número muy amplio de servicios de correo, tanto personales como empresariales. Es, de hecho, uno de los clientes de correo de escritorio más utilizados desde hace años, tanto por particulares como por pequeñas empresas que buscan una alternativa sin coste de licencia.
Evolution, por su parte, es el cliente del proyecto GNOME e integra agenda, calendario y gestor de tareas en un mismo programa, además de ofrecer soporte directo para Exchange Server. Kontact, desarrollado por KDE, combina correo, agenda y contactos con soporte para múltiples protocolos y una interfaz sencilla de manejar.
Requisitos antes de cambiar de cliente de correo
Antes de instalar cualquiera de estas alternativas conviene tener claro qué sistema operativo vamos a usar, ya que Thunderbird funciona en los tres principales (Windows, macOS y Linux), mientras que Evolution y Kontact están pensados para entornos Linux, aunque se pueden instalar en cualquier distribución independientemente del escritorio que utilicemos. Conviene comprobarlo antes de empezar, ya que cambiar de cliente de correo en mitad de una caída del servicio no debería suponer perder ningún mensaje si seguimos los pasos con cuidado.
También necesitaremos tener a mano la dirección de correo y la contraseña de la cuenta que queremos añadir. Si vuestra cuenta de Microsoft tiene activada la verificación en dos pasos, es posible que el propio proveedor os pida una confirmación adicional al iniciar sesión desde un cliente nuevo, algo habitual en cualquier aplicación de terceros que se conecta por primera vez a una cuenta protegida de este modo. Conviene además que el correo esté disponible mediante IMAP y no mediante POP3, ya que el primero mantiene los mensajes en el servidor y permite seguir usando Outlook con normalidad en cuanto el servicio se recupere, mientras que el segundo los descarga de forma local y puede complicar la sincronización posterior entre dispositivos.
Cómo instalar Thunderbird y añadir nuestra cuenta
Instalar Thunderbird es sencillo: se descarga el instalador desde la web oficial de Mozilla, se ejecuta y se acepta la licencia igual que con cualquier otro programa. Al abrirlo por primera vez, un asistente nos pedirá el nombre, la dirección de correo y la contraseña de la cuenta que queremos configurar.
El propio asistente busca automáticamente los servidores de entrada y salida asociados a nuestro proveedor, por lo que en la mayoría de los casos no tendremos que introducir manualmente ningún dato adicional. Una vez completado, Thunderbird empieza a descargar las carpetas y los mensajes existentes, un proceso que puede tardar varios minutos si la cuenta tiene mucho historial acumulado.
Si más adelante Outlook vuelve a funcionar con normalidad, podemos seguir usándolo sin ningún problema: al tratarse de una cuenta configurada mediante IMAP, los cambios que hagamos desde Thunderbird, como marcar un correo como leído o moverlo de carpeta, se reflejan también en el servidor y, por tanto, en cualquier otro dispositivo o aplicación donde tengamos la misma cuenta abierta.
Qué revisar si el correo no se sincroniza bien
Si tras configurar cualquiera de estos clientes las carpetas aparecen vacías o los mensajes no llegan, lo primero es comprobar que la cuenta esté configurada como IMAP y no como POP3. Este segundo protocolo descarga los correos al ordenador y los elimina del servidor, lo que impide que sigan estando disponibles después en Outlook o en el resto de dispositivos.
En cuentas corporativas, conviene además consultar con el departamento de sistemas si existe alguna restricción para acceder desde aplicaciones de terceros, ya que algunas organizaciones limitan el acceso a los clientes de correo no oficiales por motivos de seguridad. Si el problema persiste, revisar que la contraseña introducida sea la correcta y que la cuenta no tenga bloqueado temporalmente el acceso tras varios intentos fallidos suele resolver la mayoría de los casos.
También puede ayudar comprobar la página de estado de Microsoft 365, ya que si el problema viene de sus servidores, no hay ajuste local que lo solucione y solo queda esperar a que la compañía lo resuelva.
Mientras Microsoft no confirme la causa exacta de la caída, disponer de un cliente de correo instalado y configurado de antemano permite seguir consultando los mensajes ya descargados aunque Exchange Online quede fuera de servicio de nuevo.
