Si has usado Windows y Linux, seguro que te habrás dado cuenta de que acceder a los datos de un sistema desde otro no siempre es una tarea sencilla. Esto se debe a que cada sistema operativo utiliza su propio sistema de archivos. Por un lado, Windows utiliza NTFS, mientras que Linux apuesta, casi siempre, por EXT4. Por ello, para acceder a los archivos de un disco duro desde otro, es necesario recurrir a programas y drivers alternativos. Y, muy pronto, la parte de Linux va a mejorar mucho a la hora de acceder a los discos duros, particiones y archivos de Windows.