Cuando hablamos de productividad en Windows, la mayoría de las veces pensamos automáticamente en aplicaciones comerciales, suscripciones mensuales o herramientas cerradas que ligan nuestros datos a grandes compañías. Sin embargo, la situación ya no tiene nada que ver con la de hace diez años, y ahora mismo (sobre todo con el auge de la IA) ya no es necesario recurrir a las típicas herramientas comerciales de toda la vida, sino que podemos echar mano de una gran cantidad de programas completamente gratuitos y de código abierto que realmente pueden hacernos trabajar más rápido y mejor.
Durante mucho tiempo, el concepto de «software libre» ha estado muy ligado a Linux, dejando a Windows como la opción para aquellos que solo buscan herramientas comerciales, de pago, y pensadas para empresas. Sin embargo (y, por suerte), esto ha cambiado. Hoy en día podemos encontrar todo tipo de herramientas open source para prácticamente cualquier tarea: edición de documentos, automatización, copias de seguridad, gestión de contraseñas, capturas de pantalla, IA local o incluso almacenamiento cloud privado.
Además, muchas de estas aplicaciones tienen varias ventajas importantes frente al software tradicional, como, por ejemplo, que no nos obligan a pagar suscripciones ni depender constantemente de servicios online. Asimismo, muchas consumen menos recursos y permiten tener mucho más control sobre nuestros propios datos. Todo esto, sumado a la gran calidad de este tipo de programas, está haciendo que incluso los usuarios más acostumbrados al ecosistema Microsoft empiecen a dar el salto a este tipo de herramientas de código abierto.
Algunas de las herramientas de código abierto más importantes que podemos encontrar hoy en día son las siguientes.
LibreOffice
LibreOffice lleva años siendo la principal alternativa open source a Microsoft Office, pero la realidad es que mucha gente sigue teniendo una imagen equivocada de esta suite. Hoy en día, se ha convertido en una suite muy capaz que, salvo casos muy concretos, puede sustituir perfectamente a Office para la mayoría de usuarios.
En ella podemos encontrar distintas herramientas ofimáticas, como Writer, Calc, Impress, Draw, Base y Math, las cuales cubren casi todas las necesidades habituales de cualquier usuario doméstico o a nivel de pequeña empresa. Además, soporta formatos modernos de Microsoft Office como DOCX, XLSX o PPTX, permitiéndonos trabajar con documentos creados en Office sin demasiados problemas.
Uno de sus mayores puntos fuertes frente a Microsoft 365 es precisamente su independencia de la nube. Todo funciona de forma local, sin necesidad de iniciar sesión constantemente ni depender de sincronizaciones online. Esto mejora la privacidad, reduce el consumo de recursos y y evita depender constantemente de Internet o de la sincronización de Microsoft.
También destaca por algo que muchos usuarios avanzados valoramos muchísimo: la ausencia total de suscripciones. Mientras Microsoft ha apostado completamente por el pago recurrente, LibreOffice sigue ofreciendo una experiencia completa sin limitaciones artificiales ni bloquear herramientas importantes a una suscripción.
Además, consume bastantes menos recursos que Office en equipos modestos, algo especialmente importante en ordenadores antiguos o portátiles básicos.
Bitwarden
Los gestores de contraseñas se han convertido en una herramienta imprescindible, especialmente ahora que manejamos decenas (o incluso cientos) de cuentas online. Y dentro del mundo open source, Bitwarden se ha consolidado como uno de los mejores.
A diferencia de muchas alternativas comerciales, Bitwarden ofrece todas las funciones importantes incluso en su modalidad gratuita: sincronización multiplataforma, generación automática de contraseñas, autocompletado, acceso desde navegador, aplicaciones móviles y cifrado de extremo a extremo.
Su gran ventaja frente a servicios como LastPass, Dashlane o 1Password es la transparencia. Al ser open source, el código puede auditarse públicamente, algo especialmente importante cuando hablamos de una aplicación con una finalidad tan crítica como encargarse de almacenar nuestras contraseñas, o información bancaria, más sensible.
Además, Bitwarden permite algo que muy pocas plataformas comerciales ofrecen realmente bien: el autoalojamiento. Si queremos tener la máxima privacidad, podemos montar nuestro propio servidor de Bitwarden y controlar completamente dónde se almacenan nuestras contraseñas.
En cuanto a rendimiento, esta herramienta también brilla. Su extensión para navegador es ligera, rápida y mucho menos invasiva que otras alternativas que constantemente intentan vender funciones «premium» o mostrar avisos comerciales. Y aunque la versión de pago existe, cuesta muchísimo menos que la competencia y sigue sin intentar empujarnos constantemente hacia un plan de pago.
Flow Launcher
Flow Launcher es una de esas herramientas poco conocidas pero que, cuando la pruebas por primera vez, te cuesta entender por qué no la has empezado a usar antes. Una vez nos acostumbramos a su funcionalidad, cambia completamente la forma en la que interactuamos con Windows.
La idea es muy simple: pulsamos una combinación de teclas y aparece un buscador ultrarrápido desde el que podemos lanzar aplicaciones, buscar archivos, abrir páginas web, ejecutar comandos, hacer cálculos matemáticos, convertir unidades o incluso controlar funciones del sistema operativo. Su funcionamiento recuerda muchísimo a Spotlight de macOS o a PowerToys Run, pero con una gran diferencia: Flow Launcher es muchísimo más personalizable.
Esta herramienta cuenta con un sistema de plugins enorme que permite ampliar sus funciones prácticamente sin límites: podemos integrarlo con navegadores, gestores de tareas, terminales, servicios online o herramientas de automatización.
Frente al buscador nativo de Windows, las diferencias son enormes. Mientras el buscador de Microsoft suele ser más lento, consume más recursos y mezcla constantemente resultados web o publicidad, Flow Launcher se centra únicamente en productividad y velocidad. Además, su consumo de recursos es bajísimo y funciona especialmente bien incluso en equipos modestos.
AutoHotkey
AutoHotkey lleva años siendo una de las herramientas favoritas de los usuarios avanzados de Windows. A simple vista puede parecer una aplicación sencilla para crear atajos de teclado, pero en realidad hablamos de una plataforma de automatización extremadamente potente capaz de automatizar muchísimas tareas que normalmente hacemos a mano.
Con AutoHotkey podemos automatizar tareas repetitivas, crear macros complejas, reasignar teclas, controlar ventanas automáticamente, generar scripts personalizados o incluso desarrollar pequeñas utilidades propias. Por ejemplo, podemos crear atajos para insertar textos automáticamente, automatizar procesos repetitivos de trabajo, gestionar múltiples aplicaciones a la vez o modificar completamente el comportamiento del teclado y ratón.
La gran diferencia frente a muchas herramientas comerciales de automatización es la libertad absoluta que ofrece. Mientras aplicaciones de pago suelen limitarse a flujos cerrados o automatizaciones concretas, AutoHotkey nos da acceso al sistema operativo mediante scripts. Además, tiene una comunidad gigantesca detrás, con miles de scripts gratuitos ya preparados para cualquier necesidad imaginable.
Es cierto que requiere algo más de aprendizaje que otras aplicaciones de esta lista, especialmente si queremos sacarle verdadero partido, pero precisamente ahí está gran parte de su valor.
ShareX
ShareX probablemente sea una de las aplicaciones más infravaloradas de Windows. Muchos usuarios creen que es simplemente una herramienta de capturas de pantalla, pero en realidad estamos ante una auténtica suite para productividad y creación de contenido.
Esta aplicación nos permite hacer capturas avanzadas, grabar pantalla, generar GIFs, editar imágenes rápidamente, automatizar subidas a decenas de plataformas, aplicar OCR, crear flujos automáticos o incluso ejecutar acciones personalizadas tras cada captura. Por ejemplo, podemos configurar que una captura se suba automáticamente a un servidor, copie el enlace al portapapeles, reduzca el tamaño de imagen y genere una URL lista para compartir… todo ello en apenas un segundo y sin intervención manual.
Precisamente por eso muchos creadores de contenido, redactores técnicos y usuarios avanzados llevan años utilizándolo. Frente a herramientas de pago como Snagit, ShareX tiene dos ventajas enormes: no tiene limitaciones y su comunidad evoluciona constantemente la aplicación. Además, su integración con Windows es excelente y permite adaptar cualquier flujo de trabajo. Para quienes trabajamos constantemente haciendo capturas, tutoriales o documentación, es difícil encontrar otra herramienta tan completa sin pagar nada.
Ollama
Cada vez más usuarios quieren ejecutar modelos y agentes de IA directamente en su PC. Y aquí, Ollama se ha convertido en una de las herramientas más interesantes para acercarla a cualquier usuario. Su principal función es permitirnos descargar y ejecutar modelos de IA directamente en nuestro ordenador sin depender continuamente de servicios externos como ChatGPT o Gemini.
Y aquí es donde entra una de sus mayores ventajas: la privacidad. Los datos no salen continuamente a servidores externos, algo especialmente importante cuando trabajamos con documentos sensibles o información privada. También debemos tener en mente el control que nos ofrece sobre, por ejemplo, qué modelo usar, cuándo actualizarlo y cómo configurarlo. Y, por supuesto, el coste, ya que una vez descargados los modelos, podemos utilizarlos localmente sin pagar suscripciones mensuales ni depender de límites de uso.
Además, Ollama ha simplificado muchísimo algo que antes era bastante complejo. Hasta hace no demasiado, ejecutar IA local requería conocimientos avanzados de terminal, dependencias y configuraciones técnicas. Ahora el proceso es muchísimo más sencillo, y hasta tiene una GUI (interfaz) para poder tener un chatbot que se ejecuta 100% local en nuestro ordenador. Y no debemos olvidarnos de que Ollama nos permite usar una enorme cantidad de modelos open source, incluyendo variantes de Llama, Mistral, Gemma o DeepSeek.
