De manera predeterminada, el sistema operativo de Microsoft nos presenta una buena cantidad de combinaciones de teclas que nos permiten ser más productivos en Windows. Algunas han hecho su aparición hace pocas versiones del sistema, mientras que otras llevan entre nosotros varias décadas.
Lo cierto es que estos atajos de teclado que os mencionamos son muy numerosos, lo que significa que no necesitamos memorizarlos todos. Es preferible conocer y habituarnos a una determinada cantidad de combinaciones de teclas en el sistema para utilizarlas con fluidez y sacarles el máximo provecho.
De hecho, en estas mismas líneas os vamos a hablar de una combinación de teclas que se podría considerar como de las más veteranas de toda la historia de Windows, presente desde sus inicios. Y no solo eso, ya que además se trata de un atajo que utilizamos de manera constante, podríamos decir que a diario, en nuestro equipo con Windows casi sin darnos cuenta.
Historia de la combinación de teclas más usada de Windows
Lo primero que debemos saber es que esta combinación de teclas a la que nos referimos aquí es Alt + Tab que usamos para alternar entre ventanas. Lo curioso es que ha estado presente en todas las versiones de Windows. Podemos confirmar que los usuarios ya podíamos utilizarla en Windows 1.0 para las tareas que os comentamos. Es más, en un principio este atajo de teclado era similar en cuanto a su funcionalidad a lo que nos ofrecía Alt + Esc, que también nos permitía alternar entre ventanas. La diferencia principal es que Alt + Esc redibujaba la ventana con cada pulsación, mientras que Alt + Tab las colocaba en primer plano.
Al mismo tiempo y debido a su extendido uso, la función evolucionó en Windows 3.1 introduciendo un primer selector visual como la casilla de verificación en el Panel de control del Escritorio. Sin embargo, este método solo mostraba la ventana seleccionada, sin indicar al usuario qué ocurriría con cada pulsación posterior de la tecla Tab.
Lo cierto es que este es un atajo de teclado que poco ha cambiado con el paso de los años en Windows, pero su utilidad sigue siendo igual de importante que en sus inicios. Cabe mencionar que la versión actual para alternar entre ventanas muestra todas las aplicaciones en una sola fila, algo que se introdujo por primera vez en el añorado Windows 95; todo ello hasta llegar al actual Windows 11.
Utilidad y uso de la combinación de teclas Alt + Tab
Una vez conocemos sus orígenes, lo curioso de todo ello es que se trata de una utilidad integrada en el sistema de Microsoft que nos permite ser mucho más rápidos en su uso, todo ello de manera casi automática.
Quizá los usuarios noveles en estas lides todavía no se habían acostumbrado a su utilización, por lo que deberían conocerla lo antes posible. Pues bien, aquí nos referimos a la mencionada combinación de teclas Alt + Tab que seguro que muchos de vosotros ya utilizáis de manera simultánea para movernos entre las aplicaciones en ejecución de una manera mucho más rápida. Así, en lugar de tener que echar mano del ratón y la barra de tareas para situar en primer plano un determinado programa, hacemos uso de este atajo.
En pantalla y de manera instantánea aparece una serie de miniaturas en forma de ventanas de todas las aplicaciones que están en marcha, para seguir pulsando sobre Tab sin soltar Alt, y desplazarnos entre las mismas. Al soltarlas, el foco quedará sobre la que está marcada en ese instante y la ventana se maximizará de forma automática.
De hecho podemos decir que esta es una de las múltiples combinaciones de teclas que deberíamos memorizar y que se consideran como básicas a la hora de ser más productivos en Windows. A pesar de todos los atajos que nos propone Microsoft, hay algunos, como sucede en el caso que nos hemos mencionado, que se consideran como imprescindibles.
