Son muchos los atajos de teclado de los que podemos echar mano desde hace años al utilizar el sistema operativo Windows. De este modo ganamos en productividad y trabajamos con nuestro ordenador de una manera mucho más fluida, como muchos ya sabéis.
Hay que tener en consideración que estas combinaciones de teclas disponibles en el sistema de Microsoft son numerosas. Con esto os queremos decir que no hace falta que las memoricemos todas, sino tan solo aquellas que hacen referencia a las funciones que vamos a utilizar de manera habitual en nuestro equipo. Quizá una de las más populares desde hace décadas sea Ctrl + Alt + Del, disponible desde hace muchas versiones del sistema.
Lo que quizá muchos de vosotros no sepáis es que se trata de un atajo de teclado un tanto delicado y por eso Microsoft establece ciertas medidas internas relacionadas con su uso por parte de los usuarios. Para empezar, os diremos que esta es una combinación de teclas reservada por el propio sistema operativo y que Windows la trata como una Secure Attention Sequence o SAS.
Es decir, el gigante tecnológico la considera como una secuencia de atención segura, más que un atajo de teclado convencional. Esto significa que, aunque no seamos conscientes de ello, ningún proceso del propio sistema operativo puede registrarla o interceptarla, todo ello por motivos de seguridad.
La empresa considera que otro tratamiento podría poner en riesgo los equipos de sus usuarios, por lo que nos protege en segundo plano sin que seamos conscientes de todo ello. Llegados a este punto, debemos tener en consideración que este comportamiento interno de Ctrl + Alt + Del se da por varias razones que os vamos a comentar a continuación.
Razones por las que Microsoft nos protege con Ctrl + Alt + Del
A modo de curiosidad os diremos que el uso de estas teclas llegó en la primera versión de Windows NT, hace ya una buena cantidad de años. Como ya sabéis, su uso se mantiene en las últimas versiones del sistema operativo, aunque la seguridad sigue estando vigente tal y como sucedía en su llegada. Estas son las principales razones de este método de protección que nos proporciona Microsoft en este sentido.
- Prioriza la seguridad frente al robo de credenciales. Antes de la llegada de Windows NT, era posible que un programa imitara la pantalla de inicio de sesión y robara nuestras contraseñas. Con la llegada de Ctrl + Alt + Supr, el sistema garantiza que esa pantalla sea realmente del núcleo de Windows y no de una aplicación maliciosa.
- Prioridad absoluta del sistema. La combinación de teclas es capturada por componentes del sistema como Winlogon y el kernel, antes de que llegue al resto de aplicaciones. Eso evita que un programa secuestre la combinación y se convierta en malicioso.
- Aislamiento entre el modo usuario y el modo kernel. Los procesos de Windows convencionales se ejecutan en modo de usuario y no tienen permiso para registrar esa secuencia global, ya que rompería el modelo de seguridad de Windows.
- Acceso garantizado a funciones críticas. Aunque el sistema se bloquee, funcione a pantalla completa o intente bloquear el teclado, con este atajo podemos acceder a elementos básicos de Windows. Hablamos del Administrador de tareas, del cambio de usuario, del bloqueo de sesión o de las opciones de seguridad.
