Windows 10 April 2018 Update se queda sin soporte en 5 meses, y a día de hoy es la versión más usada

Desde la llegada de Windows 10 se sabía que el sistema operativo de Microsoft iba a tener un desarrollo similar al modelo Rolling Release de Linux, es decir, un desarrollo continuo en el que cada 6 meses se lanzan nuevas versiones del sistema operativo con mejoras y nuevas características. El problema de este modelo llega cuando las actualizaciones no son obligatorias y, por lo tanto, muchos usuarios no actualizan por miedo y se quedan en una versión antigua, versión que, tarde o temprano, queda sin soporte.

Windows 10 April 2018 Update llegó a los usuarios el pasado 30 de abril de 2018, la primera actualización de ese año. Esta versión la verdad es que, aunque tardó, consiguió adaptarse bastante bien en los ordenadores, por lo que en poco tiempo se convirtió en una de las versiones más utilizadas de Windows 10.

6 meses después llegó Windows 10 October 2018 Update, la que sin duda ha sido la peor actualización de Windows desde su lanzamiento en 2015. Esta actualización estaba plagada de problemas de rendimiento, estabilidad e incluso ha hecho que algunos usuarios hayan perdido sus archivos personales durante la actualización. Un caos. Caos que, además, ha hecho que muchos usuarios no hayan actualizado a esta versión, y con razón.

Desinstalar apps Windows 10 April 2019 Update

Los usuarios no quieren pasar de Windows 10 April 2018 Update, y esto es un problema para ellos y para Microsoft

Mientras que Windows 10 April 2018 Update tenía a principios de junio una cuota de mercado de más del 60%, la October 2018 Update apenas superaba el 30% de cuota de mercado. Y ahora que ha llegado la May 2019 Update, muchos usuarios siguen reacios a actualizar por miedo a que se repita lo anterior.

Cuota mercado Windows 10 junio 2019

 

Microsoft se ha puesto las pilas con Windows 10 May 2019 Update, ha trabajado duro para corregir todos los problemas relacionados con la actualización del sistema operativo y, además, ha conseguido convertir esta versión en una de las más estables y rápidas. Además, Windows 10 versión 1903 ya está disponible para todos los usuarios a través de Windows Update, siendo la versión que más rápido se ha liberado a todos.

Sin embargo, los usuarios siguen teniendo miedo, miedo a que un error durante la actualización les deje sin archivos, y miedo a que, tras actualizar, el sistema operativo no funcione igual que antes.

El 12 de noviembre, el 60% de los usuarios se quedará sin soporte

El soporte de cada versión de Windows 10 es bastante limitado. Microsoft ofrece actualizaciones de seguridad y mantenimiento durante 18 meses desde el lanzamiento de la actualización. Así, la April 2018 Update, que llegó a todos el 30 de abril de 2018, dejará de recibir actualizaciones el próximo 12 de noviembre de 2018.

Esto significa que todos los usuarios que no hayan actualizado a la October 2018 Update o a la May 2019 Update (versiones 1810 y 1903 respectivamente) dejarán de recibir actualizaciones de seguridad, quedando expuestos ante cualquier vulnerabilidad que pueda aparecer.

¿Son suficientes 18 meses de soporte para las versiones de Windows 10?

La idea inicial de Microsoft es que el mayor número de usuarios actualizada en las semanas, o pocos meses siguientes, tras el lanzamiento de las nuevas versiones. Las actualizaciones son gratis y, además, llegan a los usuarios a través de Windows Update. Sin embargo, debido a los problemas del pasado, esto no ocurre así.

18 meses parece un tiempo bastante amplio para que los usuarios puedan actualizar Windows a las nuevas versiones, sin embargo, vistas las pruebas parece no ser así. Igual Microsoft debería replantearse la posibilidad de ampliar un poco más el tiempo de soporte o, si no, forzar a los usuarios a actualizar a las nuevas versiones, guste o no guste la decisión.

Y el problema no solo lo tiene el 60% de los usuarios que utilizan Windows 10 April 2018 Update, el problema es que hay un 6% de usuarios que aún utiliza versiones anteriores de Windows 10, versiones que desde hace tiempo están sin soporte y suponen un riesgo para su seguridad.