No instales estos parches si vas a usar Windows 7 con una CPU nueva

Escrito por Rubén Velasco
Actualidad

Aunque Windows 10 ya tiene más de un año y medio de vida y cada vez son más los usuarios que lo utilizan, su crecimiento no es el que esperaba Microsoft, lo que ha llevado a la compañía a tomar decisiones como la que se anunció la semana pasada, y es dejar sin actualizaciones a los usuarios que utilicen Windows 7, e incluso 8.1, con procesadores de última generación, dando soporte así tan solo a la última versión de Windows 10.

La semana pasada informamos de que Microsoft y los fabricantes habían llegado a un acuerdo para dejar de dar soporte a Windows 7 y 8.1 en los ordenadores que utilizaran procesadores de última generación con el fin de incentivar aún más a los usuarios para dar el salto a Windows 10.

Tal como dijimos, el propio Windows Update será capaz de leer la información sobre nuestro procesador y se encargará de no descargar actualizaciones automáticamente si este es de última generación. Al mismo tiempo que se daba a conocer esta información, Microsoft lanzaba dos nuevos parches para Windows 7 y 8.1, los cuales introducían ya la posibilidad de que Windows Update tenga acceso a la información sobre nuestra CPU.

Concretamente, esta característica la marca la función incluida en estas dos actualizaciones que dice:

Enabled detection of processor generation and hardware support when PC tries to scan or download updates through Windows Update.

En el caso de Windows 7, la actualización que introduce esta característica es KB4012218, una actualización opcional que, además de esta implementar esta nueva función, soluciona 4 errores menores, no relacionados con la seguridad, en el sistema operativo.

Windows Update kb4012218 Windows 7

Windows 8.1 no se librea y tampoco tendrá soporte con CPUs nuevas

En el caso de Windows 8,1 la actualización es KB4012219, una actualización también opcional que, en este caso, además de implementar la posibilidad de que Windows Update tenga acceso a la información de la CPU, corrige 40 fallos y problemas en el sistema operativo, aunque ninguno de ellos relacionado con la seguridad.

Windows Update kb4012219 Windows 8.1

Sea como sea, si tenemos intenciones de utilizar Windows 7 o 8.1 con un procesador de última generación como un Intel (séptima generación), un AMD (Bristol Ridge) o un Qualcomm (8996), debemos evitar instalar estas actualizaciones de manera que, de momento, podamos seguir recibiendo actualizaciones en nuestro Windows antiguo, al menos en lo que dura su soporte oficial.

Windows 7 y 8.1 seguirán funcionando en estos procesadores y las actualizaciones se podrán realizar a mano

Como ya dijimos la semana pasada, esto no significa que el sistema operativo vaya a dejar de funcionar, sino que, probablemente, lo hará sin problemas. Lo único que, además de que no se lanzarán actualizaciones de drivers para estos procesadores, Windows Update no descargará las actualizaciones automáticamente para el sistema operativo, ni siquiera las de seguridad, pudiendo estar en peligro.

De todas formas, estos parches se pueden seguir descargando manualmente desde el catálogo de Windows Update e incluso utilizando aplicaciones como WSUS, lo único que ya todo esto requiere de nuestra intervención.

Tampoco debemos olvidarnos de que a Windows 7, el sistema operativo más utilizado en todo el mundo, le quedan menos de 3 años de vida, lo que hará que, ni los procesadores de nueva generación ni los procesadores antiguos reciban la más mínima actualización para ese sistema operativo, volviendo otra vez a lo que ya pasó en 2014 con XP.

¿Crees que la decisión de desactivar las actualizaciones de Windows a los usuarios con CPUs modernas es correcta?

Fuente > ghacks

Compártelo. ¡Gracias!
Continúa leyendo