Microsoft no actualiza su lista de procesadores compatibles con Windows 11 por accidente o falta de claridad. Y es que, detrás del caos de requisitos -muchas veces contradictorios-, encontramos una estrategia empresarial que empuja a millones de usuarios a actualizar el hardware de manera innecesaria.
La compañía de Redmond justifica estos requisitos más estrictos, como una octaba generación de Intel, Ryzen 2000 en adelante y TPM 2.0, basándose en la necesidad de seguridad. Pero la realidad es que los equipos con procesadores de séptima generación, o incluso más antiguos, ejecutan Windows 11 sin problema alguno.
En un principio, estos requisitos fueron pensados como especificaciones para fabricantes, no para los usuarios. Pero Microsoft los ha convertido en requisito global. Desde entonces, la compañía no se decide entre si ser estricta o abrazar la flexibilidad. Y cuando actualiza las listas de CPUs compatibles, lo hace de manera confusa. Por lo que, el resultado es una estrategia final que favorece la venta de nuevos equipos, pero evita admitir que los requisitos no son tan fundamentales como pueden parecer.
La verdadera historia tras estos requisitos
Los requisitos de Windows 11, de hecho, nacieron de un error de comunicación que Microsoft jamás ha admitido. En el momento de desarrollar Windows 11, Microsoft estableció especificaciones para fabricantes como Dell, HP o Lenovo. Especificaciones que tienen que ser más estrictas que para los usuarios finales, ya que los fabricantes tienen que crear equipos totalmente compatibles.
Pero todo cambió en julio de 2021, cuando un Vicepresidente de Marketing de Microsoft tuiteó un enlace al documento de requisitos para fabricantes y lo presentó como «los requisitos de Windows 11, sin más. Sin aclarar que eran recomendaciones para fabricantes, y no obligaciones para el usuario.
En lugar de corregir este error públicamente, Microsoft decidió extenderlo como su política oficial también para usuarios. ¿Cómo?, argumentando que era por la seguridad de los usuarios. Por lo que los usuarios normales nunca supieron que esto fue un cambio de estrategia, y no una decisión técnica real.
La lista oficial de Microsoft actual
La última actualización de CPUs compatibles por parte de Microsoft, que fecha del pasado 29 de octubre de este mismo año, dio otro vuelvo al formato de su lista de procesadores. En lugar de listar procesadores de manera individual, ahora aparecen series genéricas. Como por ejemplo, «8th Generation Core i3 Processors» o «Celeron 3000 Series». Todo con los enlaces al sitio de Intel para que los usuarios se busquen la vida para buscar de manera individual. La realidad es que contiene aproximadamente 10 modelos diferentes, pero solo uno es realmente útil para Windows 11: el Celeron 3867U. El resto data de 2015 y técnicamente no cumplen con los requisitos de Windows 11.
Un caso especialmente revelador es que el Intel Core i7-7820HQ, que los dispositivos Surface Studio 2 incorporan y se venden a día de hoy, ya no están en la lista. A pesar de ello, el dispositivo es totalmente compatible con Windows 11. Microsoft ha cambiado el formato de la lista sabiendo que causaría confusión. Es decir, que se aprovechan de este caos para que los usuarios no sepan si su CPU es compatible o no… y opten por asegurarse comprando hardware nuevo.
El origen de las razones: los beneficios
La verdadera razón tras estos requisitos es económica. De hecho, a día de hoy, aproximadamente 1.400 millones de ordenadores en el mundo utilizan Windows 10. Mucos de ellos con hardware de hace una década. Lo cual es perfectamente funcional. Pero la realidad es que si Windows 11 soportara dichos equipos casi nadie compraría nuevos PCs.
Cada nueva generación de procesadores impulsa nuevas en fabricantes que suelen ser Intel o AMD, principales inversores en el ecosistema de Microsoft. Y cuando algunos usuarios ven que su CPU ya no están en la lista de compatibilidad, se animan a actualizar aunque realmente no sea necesario. Microsoft ha llegado incluso a autohackear sus propios requisitos, publicando métodos para instalar Windows 11 en hardware «incompatible».
