¿No funciona el teclado o el ratón? Así puedes solucionarlo

¿No funciona el teclado o el ratón? Así puedes solucionarlo

Rubén Velasco

El teclado y el ratón de nuestro ordenador son dos de los periféricos esenciales para poder usarlo y trabajar cómodamente con él. Aunque podríamos llegar a defendernos usando solo uno de ellos, la forma de trabajar cambiaría radicalmente, y muchos usuarios llegarían a sentirse realmente incómodos. Aunque normalmente no deberíamos tener problemas, es posible que, en alguna ocasión, nuestro teclado y/o ratón dejen de funcionar.

Los motivos por los que pueden dejar de funcionar un teclado o un ratón pueden ser muy distintos. Por ejemplo, puede haber ocurrido un fallo en Windows (ya sea de driver, de actualización, etc), e incluso un fallo de hardware, ya sea que el puerto USB de nuestro PC ha dejado de funcionar, o es el periférico el que se ha roto.

Hay que tener en cuenta que en este caso hablamos de dos de los periféricos más importantes de nuestro PC, a pesar de ser de los más sencillos. Si alguno de estos dos nos empieza a dar problemas, la experiencia de uso del ordenador se puede ver seriamente perjudicada. De ahí que deberíamos poder solucionar los fallos que os comentamos aquí de la manera más inmediata posible.

En este artículo vamos a ver las posibles causas por las que este puede fallar, y cómo arreglar los problemas para poder volver a usar el ordenador con normalidad. Lo cierto es que las razones de los errores con estos componentes pueden ser de lo más variados. Con todo y con ello os vamos a hablar de las más habituales y cómo solucionar todo esto rápidamente.

Motivos por los que puede fallar el teclado o el ratón

Aunque estos periféricos suelen ser del tipo plug&play (es decir, que basta con conectarlos para usarlos directamente, sin instalar ni configurar nada), hay veces que, por diversos motivos, pueden fallar. Uno de los problemas más comunes que nos podemos encontrar a la hora de conectar un nuevo teclado o ratón es un problema con los drivers. Estos problemas se intensifican a medida que instalamos programas de configuración de otros ratones (como, por ejemplo, Synapse o iCUE), y pueden llegar a hacer que ratones de otros fabricantes ni conecten con Windows.

Otro problema muy común es que, por alguna razón, Windows no se esté configurando correctamente. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando el ratón necesita un driver especial y no puede bajarlo de Windows Update. Lo normal es que, cuando esto ocurre, cargue un driver genérico que nos permita usar las funciones básicas del periférico. Pero puede no funcionar siempre.

Por supuesto, también está la posibilidad de que nuestro ordenador esté infectado por virus y malware. Estos programas maliciosos lo que suelen buscar es incordiar a la víctima, y desactivar, o hacer que estos periféricos funcionen mal, es una técnica muy recurrida.

Sea por el motivo que sea, a continuación, vamos a ver cómo solucionar los problemas más frecuentes.

Hardware o software: detecta el problema

¿Cómo podemos saber fácilmente cuál es la causa de los problemas? Además de las soluciones que vamos a ver a continuación, hay un método muy rápido y sencillo para aislar el problema y evitar perder el tiempo intentando localizar el origen del problema por fuerza bruta.

Seguro que alguna vez hemos oído hablar de Linux, el sistema operativo que intenta plantar cara a Windows y macOS como una opción más libre en todos los sentidos. Pero también sabremos que este sistema no es apto para todo el mundo. Sin embargo, a la hora de detectar y solucionar problemas puede ser un aliado muy valioso.

Una de las características de las distros, como Ubuntu, es que pueden ejecutarse íntegramente desde la memoria RAM en modo Live. Esto quiere decir que podemos arrancar el PC desde un USB y usar Linux sin formatear ni alterar nada en nuestros discos duros. De esta forma, por ejemplo, podemos descargar este sistema operativo y cargarlo en el PC para probar si el teclado y el ratón funcionan en él. En caso de que así sea, ya sabemos que estos están bien físicamente (por lo que no es un problema de hardware) y que el problema se encuentra dentro de Windows. De lo contrario, si en Linux tampoco funcionaran, estaríamos hablando de un problema de hardware, y que, o bien hay un problema en la BIOS del sistema, o directamente el periférico está roto.

Otra opción que tenemos a nuestra disposición más sencilla es probar los periféricos que no funcionan en otros puertos USB de nuestro ordenador, para asegurarnos si estos funcionan correctamente, ya que cabe la posibilidad de los puertos que utilicemos estén sufriendo algún tipo de problema y no funcionen correctamente para suministrar la energía necesaria para funcionar. Si tras conectar los periféricos a otros puertos, estos funcionan sin problemas, ya hemos indentificado el problema. Pero, si, aun así, sigue siguen sin funcionar, el problema se encontrará en los periféricos en si, ya que la posibilidad de que todos los puertos del equipo dejen de funcionar a la vez es imposible.

Cómo solucionar los problemas

Al igual que sucede con otros componentes que se podrían considerar como básicos en nuestro ordenador, si el teclado o el ratón no funcionan bien, tenemos un problema. Otro ejemplo bastante evidente de todo ello lo podríamos reflejar en la pantalla que usamos habitualmente. Por tanto, encontrar una solución ante estos errores lo antes posible es muy importante. Es por todo ello por lo que a continuación, vamos a ver varias posibles soluciones para poder solucionar los problemas que pueden hacer que el teclado o el ratón de Windows no funcionen.

Probar otro teclado o ratón, o los mismos en otro PC

Lo primero que deberíamos probar es a conectar otro teclado o ratón al ordenador y comprobar si este funciona. Así podemos empezar a aislar el problema. Si el nuevo periférico funciona, la causa está directamente con el teclado o ratón de nuestro ordenador. Y si el otro periférico sigue sin funcionar, entonces la causa está más relacionada con Windows y nuestro PC que con el propio periférico.

Además, es recomendable probar el teclado o ratón que no funciona en un ordenador diferente al nuestro. Así podremos aislar igualmente el problema y saber fácilmente si el problema se encuentra en nuestro ordenador o directamente en el periférico. Por otro lado, y de manera similar, también suele ser interesante en estas situaciones, descartar el posible fallo con el otro elemento hardware, es decir, lo conectores como tal. Es por ello por lo que en el previsible caso de que, por ejemplo, dispongamos de más de un puerto USB, intentemos probar en otros diferentes para así estar seguros de que el problema no viene de un simple puerto individual dañado.

Comprobar la alimentación de los periféricos

Antes os hemos hablado de la posibilidad, bastante más común de lo que pueda parecer, de qué está fallando la conectividad USB. Esto puede venir dado tanto por el cable del dispositivo como tal, como por el puerto utilizamos en el ordenador. De ahí precisamente la conveniencia de probar los dispositivos que nos fallan en otros equipos. Pero también es verdad que en ciertas ocasiones no hace falta que seamos tan catastrofistas. Y es que si por ejemplo se ha dañado el puerto o el cable que hacen de vías de conectividad, posiblemente tengamos que cambiar el periférico.

En los tiempos que corren en multitud de ocasiones utilizamos tanto un teclado como un ratón de forma inalámbrica, por ejemplo, haciendo uso de la conectividad Bluetooth. Es por ello por lo que antes de nada deberíamos comprobar que la fuente de alimentación pulsamos en estos dispositivos, funciona. En resumidas cuentas, que deberíamos comprobar que las pilas tanto del ratón como del teclado tengan carga energética. En este caso basta con que probemos con otras nuevas.

Cambiar la interfaz de conexión

En estos momentos disponemos de una amplia gama de dispositivos de entrada de este tipo para usar en nuestro ordenador. A diversidad de precios, calidad y conectividad en este sentido es enorme. Esto quiere decir que en ocasiones el fallo con el ratón o el teclado puede venir dado más por la conexión que utilicemos que por el dispositivo en sí. Esto quiere decir que se puede estar produciendo algún tipo de incompatibilidad con la conexión Bluetooth si hacemos uso de esta, o cierta falta de energía en el puerto USB. Por tanto, usemos un modo de funcionamiento u otro, podríamos probar con el opuesto para ver si el error viene de aquí.

Esto quiere decir que, si por ejemplo utilizamos un conjunto de ratón y teclado inalámbricos vía Bluetooth, conectemos estos elementos a través de USB si es posible. Lo mismo podemos llevar a cabo en caso contrario y así descartar incompatibilidades en la conectividad del sistema operativo.

Reiniciar Windows

Aunque parece obvio, mucha gente lo suele pasar por alto. Reiniciar el ordenador es una práctica que soluciona muchos más problemas de los que pensamos. Recordamos que Windows 10 cuenta con un sistema de inicio rápido que permite encender el ordenador en segundos después de haberlo apagado. Por ello, no es lo mismo apagar y encender el ordenador que reiniciarlo con la función de «reiniciar» correspondiente.

Reiniciar Windows

Al reiniciar el ordenador se eliminan todos los archivos de la memoria y se carga todo desde cero, incluido el Kernel. De esta manera, si había algún problema en la memoria del equipo, este debería desaparecer.

Modo a prueba de fallos

Otra configuración que debemos probar es a arrancar nuestro ordenador en Modo Seguro. En este modo, Microsoft solo carga programas base y controladores firmados digitalmente por la compañía.

Así podremos saber si el problema puede ser de un driver de terceros que está haciendo que el periférico no funcione, de un virus o programa malicioso que está interfiriendo, o si no es nada relacionado con software. Y es que son muchos los componentes independientes que se ponen en marcha con el propio sistema operativo, por lo que, si falla algo, saber de lo que se trata realmente se complica un poco. Para este tipo de situaciones, como la que nos ocupa en este caso, el arranque con el Modo a prueba de fallos nos puede ser de mucha ayuda. Si bien no para conocer con exactitud el causante del problema, sí que nos servirá para descartar ciertos elementos propensos a los errores como sucede con los controladores, por ejemplo.

Actualizar PC: Windows y drivers del teclado y ratón

Por último, otro de los consejos para identificar y solucionar problemas en Windows es instalar las últimas versiones de todo. Empezando por Windows.

Puede que un parche, o una actualización acumulativa, haya introducido fallos en nuestro sistema, fallos que seguramente Microsoft ya haya identificado y los haya solucionado. Por ello, se recomienda comprobar Windows Update para asegurarnos de que las últimas actualizaciones están instaladas en el sistema. Y también que estamos usando la última versión del sistema operativo.

Windows Update predeterminadas

Si no hay versiones nuevas de Windows, y el problema ha aparecido de repente, después de actualizar el PC, entonces debemos hacer uso de los puntos de restauración del equipo para que, al volver a un estado anterior, todo vuelva a funcionar con normalidad.

Además, debemos descargar las últimas versiones de los drivers del periférico e instalarlas en el ordenador. Sobre todo, si estamos usando ratones gaming y personalizables. Debemos acceder a las webs de sus fabricantes (Corsair, Razer, Logitech, etc), y descargar desde allí las últimas versiones del centro de software y los controladores para que, al instalarlas, se solucionen todos los problemas del equipo.

Logitech G Hub

Como todos estos pasos, los problemas con el teclado y ratón de Windows deberían haberse solucionado, y todo debería funcionar con normalidad.

Comprobar los puertos USB

Esto es algo que en un principio puede parecer una solución una tanto obvia, o incluso absurda, pero no es así, ni mucho menos. Y es que en más ocasiones de las que nos imaginamos, por multitud de razones el cable que conecta con el PC vía USB se puede haber movido, o sufrido un pequeño tirón. De este modo, no hace falta que el ratón o el teclado estén desconectados es su totalidad, sino solo lo suficiente para que no hagan contacto.

USB conector PC

Debido a ello, aunque a priori todo parezca perfectamente conectado, en realidad no es así. Por lo tanto, lo que os recomendamos en este caso es que desconectéis por completo en periférico con el que tenéis los problemas, y lo volváis a conectar de nuevo. Además, llegados a este punto, esto es algo que podemos llevar a cabo tanto en ese mismo USB, como en cualquier otro del mismo PC, para mayor seguridad.

Buscar posibles incompatibilidades

Cambiando por completo de tercio, otra posible razón de todo esto que estamos viendo, es por alguna repentina incompatibilidad que haya surgido en Windows. Esto suele venir dado si recientemente hemos instalado algún otro componente en el ordenador que pueda estar causando ese problema. En un principio no debería ser así, podríamos pensar, pero se puede dar, además asegurarnos de ello es algo extremadamente sencillo.

Basta con que accedamos al Administrador de dispositivos del propio Windows, por ejemplo, pinchando con el botón derecho del ratón en el botón del menú Inicio. A continuación, en la nueva ventana que aparece, debemos buscar dicha incompatibilidad de hardware que os comentamos. Por regla general la misma vendrá señalada por un pequeño icono en color amarillo y con un signo de exclamación.

Panel control raton

Hay que tener en cuenta que este es precisamente uno de los problemas más habituales en este mismo sentido, nos referimos a las incompatibilidades entre dispositivos hardware. Esto se debe fundamentalmente a que las posibles causas de estas incompatibilidades que os comentamos pueden ser por multitud de causas. Por ejemplo, se podrían producir porque algún controlador resulte dañado o simplemente esté anticuado.

También existen incompatibilidades entre ciertos productos hardware, por lo que, si conectamos ambos al mismo tiempo en el PC, estos nos dan problemas. Es evidente que esto es algo que atañe de manera directa tanto a ratones como a teclados, por lo que es un aspecto que deberíamos tener muy en cuenta.

Usar el Solucionador de problemas de hardware y dispositivos

Tanto Windows 10 como Windows 11 cuentan con una herramienta especialmente diseñada para detectar y arreglar fallos en hardware y dispositivos, por lo que podemos probar a ejecutarla para comprobar si soluciona nuestro problema con el teclado o el ratón. Esta herramienta se denomina Solucionador de problemas de hardware y dispositivos. Con anterioridad se podía acceder al mismo desde el menú de «Configuración», en el apartado de «Actualización y seguridad» y «Solucionar problemas». Sin embargo, en las versiones más actuales de Windows esto se ha cambiado, y es necesario acceder desde la línea de comandos. Para poder usarla debemos llevar a cabo los siguientes pasos:

Lo primero será pulsar la combinación de teclas Windows + R para abrir el comando Ejecutar. Aquí debemos de escribir el siguiente comando y pulsar Enter para confirmar la operación.

msdt.exe -id DeviceDiagnostic

Hardware y dispositivos

Una vez lanzado el solucionador de problemas, solo queda pulsar en Siguiente y seguir los pasos del asistente.

Escanear el equipo con Windows en busca de virus

Esto es algo que desafortunadamente nos viene acompañando desde hace décadas, nos referimos a los temidos virus u otros tipos de códigos maliciosos que nos pueden llegar en cualquier momento. Además, estos ataques pueden afectar a la práctica totalidad de los componentes o programas de un equipo. Es más, incluso pueden bloquearlo por completo, lo que sería un serio inconveniente. De igual modo un código malicioso puede afectar de manera directa a los componentes hardware de los que os hablamos en estos momentos.

Por tanto, en caso de duda, podemos intentar arrancar el equipo en modo a prueba de fallos, o probar con algún antivirus que sea capaz de arrancar el equipo para así escanearlo. En el supuesto de que el fallo venga por ese camino, el software de seguridad utilizado debería solucionarlo. Eso sí, debemos tener en cuenta que el propio Windows 10 dispone de su propio software de este tipo, Windows Defender. Es por ello que os recomendamos mantenerlo al día en todo momento con las actualizaciones que envía la propia Microsoft.

Eso sí, como probablemente la mayoría de vosotros ya sabréis de primera mano, esta no es la única solución de seguridad de la que podemos echar mano para estos menesteres. De hecho, podemos echar mano de una de las muchas soluciones de seguridad en forma de antivirus que tenemos en estos momentos. Son muchas las empresas que llevan años en todo ello para intentar proteger nuestros equipos y datos propios al máximo. Por tanto, estas igualmente nos serán de ayuda para localizar y eliminar todo tipo de malware.

Restaurar la BIOS/UEFI a sus valores de fábrica

Esta solución es poco habitual, ya que si nosotros no hemos cambiado nada en este apartado no debería haberse modificado. Pero puede ocurrir que, debido a alguna configuración (como la inicialización de los USB con el arranque rápido) el sistema operativo no sea capaz de reconocer los periféricos conectados al PC.

Para acabar con este problema, lo que haremos será entrar en la BIOS y restaurar sus valores por defecto. Tras reiniciar el ordenador, comprobaremos si los problemas han desaparecido o siguen presentes.

Eso sí, recomendamos hacer esto solo si sabemos qué estamos haciendo, ya que hay algunas configuraciones (como el XMP, la virtualización, o el orden del boot) que, seguramente, tengamos que volver a configurar.

Volver a un punto de restauración anterior

Cada vez que instalamos una nueva aplicación en el equipo o una actualización, Windows, automáticamente, crea un punto de restauración al que podemos volver si nuestro equipo comienza a dar problemas de funcionamiento. Estos puntos de restauración se crean automáticamente, por lo que no es necesario activar ninguna función previamente. Además, se almacenan varios puntos de restauración, para que, de esta forma, podemos volver al momento exacto en el que nuestro equipo funcionaba sin problemas.

Si no conseguimos dar con el problema, podemos probar a restaurar Windows a alguno de los estados anteriores que conservar el equipo. Para hacerlo, debemos introducir los términos «punto de restauración» en el cuadro de búsqueda de Windows y pulsar sobre la primera opción Crear un punto de restauración. Seguidamente, pulsamos en Restaurar sistema dentro de la pestaña Protección del sistema y seguidamente en Elegir otro punto de restauración donde se mostrarán todas las copias previas que ha realizado el equipo.

Al restaurar el equipo a un estado anterior, no vamos a perder ningún archivo que tengamos almacenado en interior, ya que únicamente afecta al funcionamiento de Windows y las aplicaciones que hayamos podido instalar.

Restablecer o reinstalar Windows

En el peor de los casos, si nada de lo anterior nos ha dado resultado, y en el Modo Seguro, o en alguna distro Linux en modo Live, el teclado o el ratón funcionan a la perfección, entonces lo que debemos hacer es restablecer el ordenador o reinstalar Windows desde cero.

Para ello, lo que tenemos que hacer es entrar en el modo de recuperación de Windows 1o o Windows 11. Si los periféricos no funcionan cuando iniciamos sesión, podemos forzar este modo de Windows desconectando el PC tres veces mientras carga Windows. Una vez en este modo, lo que tenemos que hacer es seleccionar la función de restablecer el PC. Podemos usar la propia instalación de Windows para que el sistema se regenere a sí mismo, o usar la función de la nube para bajar e instalar, de paso, la última versión. También podemos elegir si queremos empezar de cero, o mantener nuestros datos y programas.

Otra opción es descargar a mano una imagen ISO de Windows 10 o Windows 11, grabarla a una memoria USB e instalarla de cero en el ordenador. De esta manera conseguiremos que nuestro ordenador esté como recién salido de fábrica, y habremos solucionado los problemas con el teclado y el ratón, siempre y cuando no sean fallos de los propios dispositivos.

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