¿Problemas con la pantalla en negro en Windows? Soluciónalo

¿Problemas con la pantalla en negro en Windows? Soluciónalo

Fran Castañeda

Windows es el sistema operativo para ordenadores más utilizado en el mundo. Por ello cuenta con un buen soporte por parte de Microsoft y constantes actualizaciones para mejorar su rendimiento. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, es posible encontrarnos con errores que terminan lastrando nuestra experiencia con el sistema operativo. Uno de los errores que nos podemos encontrar es que se nos quede la pantalla negra con el cursor a la vista.

Seguro que muchos de vosotros, desafortunadamente sois conscientes de primera mano de los muchos errores que se pueden presentar en el sistema operativo de Microsoft. La gravedad de los mismos puede variar bastante. Nos podemos encontrar con fallos que apenas repercuten en el funcionamiento del propio software, mientras que otros lo bloquean por completo. Debemos tener en consideración que Windows está repleto de datos propios y aplicaciones que con el tiempo hemos ido instalando. En el caso de que repentinamente no podamos acceder a todo ello, se puede convertir en un serio problema.

Quién no conoce los temidos pantallazos azules que nos llevan acompañando desde hace muchos años y versiones del sistema operativo. Estos suelen estar relacionados con algún fallo grave que se haya sucedido en el hardware de nuestro ordenador y repercuta en Windows. Además, la naturaleza de estos pantallazos azules puede ser de lo más variada. Pero en este caso nos queremos centrar en otro tipo de mal funcionamiento bastante temido y evitado. Nos referimos a que repentinamente la pantalla se ponga en negro y no nos deje seguir trabajando con los programas instalados.

En el caso de que seamos víctimas de la aparición de este error seguramente nos llevemos las manos a la cabeza. Y es que errores como este pueden llegar a ser frustrante, ya que seguramente no sabremos como se ha producido ni que habremos hecho mal para que aparezca. Por suerte, es un error que puede considerarse común, y que puede arreglarse fácilmente.

Causas por las que aparece el problema

La aparición del error de pantalla negra con el cursor a la vista suele darse en varias circunstancias. Bien sea mientras lo usamos, o cuando arrancamos e incluso al apagar nuestro ordenador. Puede que, como siempre, lo arranquemos y de forma inesperada nos encontremos con esta pantalla negra. O bien hayamos terminado de usarlo y al apagar nos aparezca el error. También puede ocurrir que se produzca mientras estamos utilizando la tarjeta gráfica o de vídeo. Este error, se caracteriza por ser un poco peculiar y diferente a otros, pues no veremos ningún mensaje del problema, solo la pantalla en negro y el puntero del ratón.

Esto es algo que puede pasar por diferentes razones, como puede ser por fallos de nuestra tarjeta gráfica, que haya fallado o tenga problemas con sus controladores, así como la pantalla, la conexión o el adaptador de vídeo. También podría ser debido a un conflicto de hardware de alguno de los componentes del PC el causante de este problema, así como incompatibilidad con algunos accesorios externos. Otra razón sería que ocurra durante la instalación de una actualización de funciones que incluyera algún problema de compatibilidad.

En resumen, las razones por las que puede aparecer este error son:

  • Un problema con Windows. En un principio el fallo que os comentamos del pantallazo negro puedes estar debido directamente a alguna función a característica integrada del propio sistema operativo.
  • Fallo de la gráfica, o de su controlador. Con estos queremos decir que el error puede estar directamente relacionado con la GPU que tenemos instalada en el PC o algún fallo que se haya producido con los drivers de la misma, de ahí que no podamos ver la imagen habitual del sistema operativo.
  • Problemas con el monitor. Al igual que sucede con la gráfica que tenemos instalada, el error en la imagen se puede dar por algún fallo que se haya producido repentinamente en la pantalla que tenemos conectada al PC.
  • Una mala actualización. Las constantes actualizaciones que Microsoft nos envía para Windows también pueden ser la causa del error.
  • Problemas de configuración. En ocasiones llevamos a cabo algunos cambios en la configuración del sistema operativo que dañan el mismo.

Sea cual sea el causante de este problema, debemos saber que es posible solucionarlo antes de que nos lancemos al teléfono en busca un técnico que haga volver a la vida a nuestro ordenador. Por ello hoy os vamos a proponer algunas posibles soluciones.

Solucionar error de pantalla negra

A continuación, vamos a ver qué posibles soluciones tenemos disponible para solventar el problema del erro de pantalla negra con el cursor en Windows 10.

Problema de hardware – Desconectar dispositivos externos

Como hemos comentado, una de las causas de la aparición del error con pantalla negra con el cursor puede ser debido a problemas con el hardware, por lo que debemos descartar que haya sido ocasionado por algún dispositivo externo. Por ello, deberíamos empezar por desconectar dispositivos externos que tuviéramos conectados.

Para ello, con el ordenador apagado, comenzamos a retirar los dispositivos externos ya sean auriculares, unidades USB, micrófono, etc. Mantenemos pulsado el botón de encendido durante unos 30 segundos, durante el cual eremos como el equipo se inicia y se apaga. Posteriormente, encendemos el ordenador y comprobamos si el PC arranca sin problemas. Si eso ocurre empezamos a conectar nuestros dispositivos externos uno por uno, reiniciando el ordenador cada vez. En el caso de que vuelva aparecer la pantalla negra, habremos encontrado el causante de esta, por lo que procederemos a reemplazar este elemento. Una vez que sepamos cuál es el periférico que causa el problema, pasaremos a desconectarlo, reiniciar el ordenador.

Si tras desconectar todos los periféricos conectados al equipo, este sigue con la pantalla en negro, una vez hemos descartado que se trate de estos, debemos comprobar si el problema está relacionado con alguno de los componentes del equipo como la gráfica integrada, la memoria, la tarjeta de red entre otros. Si el equipo dispone de una tarjeta gráfica adicional a la que se integra en la placa base, lo primero que debemos hacer es conectar el monitor a la salida de la placa base para así comprobar si el problema lo está presentando la gráfica que tenemos instalada en el equipo.

Si el equipo funciona correctamente, ya hemos encontrado el problema. La solución a este problema es tan sencilla como comprar otra tarjeta gráfica. Si nuestra economía no nos permite invertir en una de última generación, podemos ver opciones en el mercado de segunda mano. Pero, si al conectar el monitor a la gráfica integrada en la placa, este sigue sin funcionar, es probable que, si el equipo no hace ningún pitido al iniciar, lo más probable es que el problema se encuentre en la placa base, siendo la única solución cambiarla. Si se trata de un portátil, no hay solución posible, ya que el precio a pagar probablemente será más elevado que si compramos un nuevo equipo debido a que la mayoría de los componentes están soldado a la placa, excepto la memoria y el disco duro, aunque no siempre.

También debemos asegurarnos de que realizar correctamente la conexión a través del puerto HDMI, ya que, la mayoría de las gráficas no incluye una fijación para evitar que el cable se suelte ante cualquier movimiento, fijación que si se encontraba en los monitores VGA.

Combinación de teclas para detectar la pantalla

Hay situaciones donde nos puede aparecer una pantalla negra al usar Windows dado que el sistema operativo pierde la conexión con la pantalla. Es por ello que si usamos la combinación de teclas «Windows + Ctrl + Shift + B» podemos reiniciar el controlador de vídeo y actualizar la conexión con el monitor. Al realizar esta operación es probable que escuchemos un pitido de activación y la pantalla debería intentar volver a la actividad lo cual indica que se está intentando establecer una nueva conexión.

De manera alternativa, suponiendo que Windows responda, también podemos hacer uso de la combinación de teclas «Windows + P», lo cual hará que se abra el menú Proyectar en la parte derecha de la pantalla. Posteriormente pulsamos la tecla P nuevamente y hacemos clic en Enter para cambiar entre los diferentes modos de visualización y comprobar que la pantalla negra desaparece. Para poder recorrer todos los modos posibles será necesario que repitamos la operación cuatro veces.

En el caso de que siga mostrándose en negro la pantalla, podemos mantener presionado el botón de encendido unos 10 segundos para que de esa forma de apague el ordenador. Posteriormente, pulsamos el botón de encendido nuevamente para reiniciar. Esto provocará que los elementos abiertos que no hubieran podido ser guardados se perderán.

Deshabilitar Preparación de aplicaciones

Vamos a deshabilitar la Preparación de aplicaciones que se encuentra dentro del Administrador de servicios. Esta función se encarga de preparar las aplicaciones para su uso la primera vez que iniciamos sesión en el ordenador, teniendo como tipo de inicio predeterminado es Manual. Para acceder a él pulsamos el atajo de teclado «Windows + R» y se activará el comando «Ejecutar». Aquí escribiremos el siguiente comando y pulsaremos Enter:

services.msc

Una vez hemos abierto el Administrador de servicios debemos de localizar en la lista que nos aparece la función de «Preparación de aplicaciones». Una vez localizada hacemos doble clic y nos aparecerá una nueva ventana. A continuación, en «Tipo de inicio», seleccionamos «Deshabilitar». Pulsamos «Aplicar» y «Aceptar» para completar los cambios.

Deshabilitar Preparación de aplicaciones

Al deshabilitar el servicio de «Preparación de aplicaciones», nos debería ayudar a solucionar el problema. En caso de que sea así, debemos de volver a configurarlo de forma «Manual» en el próximo arranque.

Reinstalar o actualizar la tarjeta gráfica

Un problema con los controladores de la tarjeta gráfica puede ser otro de los problemas que ocasione el error de pantalla en negro. Es por ello por lo que debemos probar a reinstalar o actualizar los drivers para comprobar si son los causantes del problema.

Para ello tendremos que acceder al Administrador de dispositivos. Esto lo haremos pulsando el atajo de teclado «Windows + R», y dentro de la ventana de Ejecutar escribimos el siguiente comando y pulsamos Enter:

devmgmt.msc

Una vez en el Administrador de dispositivos, localizamos nuestra tarjeta gráfica, dentro del apartado «Adaptadores de pantalla». Pulsamos sobre el adaptador con el botón derecho y pulsamos en la opción de «Actualizar controlador». También podremos elegir la opción desinstalar el dispositivo y posteriormente volverlo a instalar. De esta forma volveremos a tener actualizados los controladores de la tarjeta gráfica y comprobar si ha sido el causante del problema.

Actualizar controladores de la tarjeta gráfica

Comprueba que el problema no es del monitor

En ocasiones, la pantalla negra que presenta Windows no siempre tiene que estar relacionada con problemas de software o el hardware del equipo, sino que también puede deberse a problemas de funcionamiento con el monitor. Aunque los monitores están diseñados para durar millones de horas de funcionamiento sin ni siquiera apagarse, por muchos motivos pueden dejar de funcionar de la noche a la mañana o comenzar a hacerlo de forma errática hasta que finalmente dejan de funcionar completamente.

Lo primero que debemos hacer es asegurarnos que las conexiones del monitor al ordenador están correctamente fijadas. Si se trata de una conexión HDMI debemos apretar fuertemente ambas conexiones, tanto la del equipo como la que va al monitor para descartar que sea un problema de cable. Si es un cable DVI, debemos realizar la misma operación. Si, hablamos de un monitor antiguo que utiliza la conexión de pines, debemos asegurarnos de que este está correctamente conectado al equipo y, si es posible utilizar tornillos para asegurarnos que el cable no varía su posición, por poco que sea, y alguno de los dos pueda perder la conexión que le haga funcionar para mostrar la pantalla en negro. Además, también debemos comprobar que la conexión al ordenador también es estable, es decir que tanto la conexión HDMI como DVI están correctamente fijas y si se trata de un monitor antiguo res recomendable utilizar los tornillos que incluyen junto al conector para evitar que se suelte ante cualquier golpe o movimiento brusco de la mesa.

Si aún, así todo funciona correctamente, debemos probar a conectar el monitor a otro dispositivo, ya sea un reproductor de DVDs, a un decodificador o a otro ordenador y probarlo durante el tiempo necesario para asegurarnos si el problema es del monitor o si debemos seguir buscando en el ordenador.

Usar el Comprobador de Archivos de Sistema (SFC)

El problema de pantalla negra con cursor en Windows 10 puede ser debido que tengamos archivos del sistema que se encuentren corruptos. Para poder solucionarlo, podemos usar la herramienta SFC, la cual se encargará de buscar archivos del sistema corruptos y procederá a repararlos. Para ello debemos de arrancar el PC mediante el Modo a prueba de fallos. En el cuadro de búsqueda del menú de Inicio escribimos CMD y pasaremos a Ejecutar como administrador la aplicación de «Símbolo del sistema».

Ejecutar como Administrador Símbolo del sistema

A continuación, escribimos el siguiente comando y pulsamos Enter.

sfc /scannow

Símbolo del sistema scannow

Una vez terminado el escaneo por parte de SFC, debemos salir escribiendo «exit» y pulsando Enter, y procederemos a reiniciar el PC.

Volver al estado anterior del sistema

Otra opción que tenemos para solventar el problema es volver al estado anterior donde el problema aún no existía, algo que podremos hacer usando la función de «Restauración del sistema». Esta función solo afecta a los archivos del sistema por lo que no será necesario realizar ninguna copia de seguridad de nuestros archivos ya que no se verán afectados.

Para realizarlo debemos arrancar el PC en Modo seguro, y el cuadro de búsqueda del menú de Inicio, debemos escribir «recovery» y seleccionar «Unidad de recuperación» dentro de los resultados.

Ejecutar Unidad de reparación

A continuación, iniciamos el Asistente para la creación de una unida de reparación. Seguimos las instrucciones hasta volver al punto de restauración anterior. Una vez terminado, volvemos a reiniciar el equipo para comprobar si el problema se ha solucionado.

Crear Unidad de reparación

También podemos usar la función de reestablecer Windows para llevar a cabo esta tarea. Para ello, simplemente entraremos en el panel de Configuración del sistema, en el apartado de «Actualizaciones y seguridad», y restableceremos el PC a sus valores de fábrica. Si no queremos perder los datos, podemos seleccionar la opción de mantener los datos que nos aparece para solo reinstalar Windows, pero no tocar los programas ni nuestros datos.

Restablecer Windows de cero - 3

Incluso, si no queremos complicarnos, también podemos optar por buscar un punto de restauración creado con anterioridad y restaurarlo. Este es el método más rápido, sencillo y con menos probabilidad de cometer un error que nos pueda salir caro. Si Windows no funciona porque aparece con la pantalla en negro, tampoco perdemos nada.

Restaurar el sistema seleccionar punto de restauración

Desinstalar la última actualización de Windows

Uno de los mayores problemas ante los que se enfrenta a Microsoft cuando se refiere a Windows, es todo aquello relacionado con sus actualizaciones. Estas son las que nos traen las nuevas funciones al sistema o parchean las más recientes vulnerabilidades descubiertas. Podemos encontrarnos con las actualizaciones de calidad que normalmente llegan mensualmente, o con las de características que están más espaciadas en el tiempo. Sea cual sea la naturaleza de estos elementos software que Microsoft nos envía, en ocasiones provocan más problemas que soluciones.

De ahí que si nos estamos encontrando repentinamente con la aparición de esas pantallas en negro que antes no se sucedían, siempre podemos desinstalar la más reciente actualización del sistema. Esto es algo que podemos llevar a cabo a través de la aplicación de configuración que abrimos mediante la combinación de teclas Win + I. En la ventana que aparece nos vamos a contar con un apartado llamado Actualización y seguridad, que es el que nos interesa en este caso. Con ello accedemos a Windows Update, la función de actualización que buscábamos.

Pues bien, con el fin de estas instalar la actualización más reciente, o incluso a las dos o tres últimas, no tenemos más que pinchar en el enlace que reza Ver historial de actualizaciones. Así obtendremos un listado con los últimos elementos software que han llegado a nuestro ordenador, y al mismo tiempo podremos seleccionar aquellos que queremos eliminar. Evidentemente en este caso nos vamos a decantar por los últimos en cuanto a su fecha.

Reducir el tiempo de espera de la GPU

Cuando Windows detecta que un componente, como puede ser la GPU, tarda mucho en responder, automáticamente lo reinicia para intentar que este vuelva a funcionar. El problema es que este reinicio a veces tarda demasiado en llegar, o también puede ser que llegue demasiado pronto y, al forzar su reinicio, tengamos problemas.

Para ello, lo que debemos hacer es realizar un sencillo cambio en el registro de Windows. Ejecutamos el comando «regedit», y nos desplazamos hasta el siguiente apartado:

HKEY_LOCAL_MACHINE>SYSTEM>CurrentControlSet>Control>GraphicsDrivers

Allí buscaremos un valor llamado «TdrDelay» (si no existe, lo creamos como valor DWORD de 32 bits), y le asignamos el valor que queramos, como, por ejemplo, 8.

pantalla del ordenador en negro

Reiniciamos el PC y probaremos a ver si el error sigue apareciendo.

Controlar la temperatura del hardware

Por último, también debemos descartar que este error no se deba a un problema con la temperatura de la gráfica, la CPU o de cualquier otro componente del PC. Para ello, lo que debemos hacer es descargar algún programa que nos permita monitorizar la temperatura del ordenador (como AIDA64, por ejemplo), y abrir el apartado de sensores para comprobar a qué temperatura está trabajando el ordenador.

Si esta es demasiado alta, es que algo va mal. Puede que sea un problema de la pasta térmica, el disipador, o un fallo de configuración por el cual estamos sobrecalentando los componentes. Debemos localizar el problema y solucionarlo. Pero, si no tenemos conocimientos de hardware, mejor dejar esta tarea a un experto.

Probar con otro usuario

Es posible que este problema esté relacionado directamente con nuestro usuario. Es decir, que tengamos algún programa o alguna configuración por la que, de repente, ha empezado a aparecer este problema. Para poder saber rápidamente si el problema está relacionado con nuestro usuario o no, lo que debemos hacer es crear un segundo usuario en el PC (en caso de que no lo tengamos ya) e iniciar sesión con él. Si no podemos crear el nuevo usuario porque no conseguimos ni siquiera entrar al nuestro, podemos hacerlo fácilmente desde el Modo Seguro de Windows.

Si desde este nuevo usuario no nos ocurre este problema, entonces está claro que el fallo se encuentra en algo relacionado con nuestro usuario principal. Llegados a este punto tenemos dos opciones. La primera de ellas es intentar reparar nuestro usuario localizando el problema en cuestión (por ejemplo, un programa que se inicia o una configuración que se aplica al entrar). Mientras que la segunda de las soluciones es empezar a usar este segundo usuario y pasar nuestros datos del usuario viejo al nuevo. Así nos aseguraremos de que el problema no vuelva a aparecer en el PC.

Si tras crear el nuevo usuario seguimos teniendo los mismos problemas, entonces ya las opciones se reducen, y lo más seguro es que no nos quede otra que restablecer el PC o reinstalar Windows de cero.

Reinstalar Windows

Si bien es cierto que Windows nos permite reinstalar el sistema operativo completamente de cero, no siempre es la mejor opción ya que siempre se puede quedar algún rastro en el equipo y que sigamos sufriendo el mismo problema de la pantalla negra en el equipo. La solución de Microsoft para reinstalar Windows está bien, sin más, pero no es la mejor opción. Si realmente queremos eliminar cualquier resto del sistema operativo del equipo, lo mejor que podemos hacer es formatear la unidad a través del medio de instalación de Windows y realizar una instalación limpia. Si queremos reinstalar Windows 10, podemos crear el medio de instalación a través de esta aplicación, aplicación que no es la misma si lo que queremos es reinstalar Windows 11, ya que debemos hacerlo con esta otra. En ambos enlaces, debemos pulsar en Descargar ahora la herramienta si se trata de Windows 10 y en Descargar ahora dentro del apartado Crear soporte de instalación. Eso sí, antes de formatear la unidad, debemos hacer una copia de seguridad de todos los datos que tengamos almacenados en su interior, datos que no queremos perder para volver a restaurarlos una vez hayamos formateado el equipo.

Recuperar datos con pantalla en negro

Si nada de lo anterior ha dado resultado, y tenemos que recuperar los datos de nuestro PC, ¿qué podemos hacer?

Lo primero que debemos intentar es entrar en el menú de recuperación de Windows para intentar abrir el Modo Seguro. Si conseguimos entrar en este modo, al menos podremos copiar todos nuestros datos personales a una memoria USB o a un disco duro externo para tenerlos guardados a modo de copia de seguridad para que, si algo va mal, podamos recuperarlos. También es una opción para que, en caso de que no podamos recuperar el PC y nos toque formatear, nuestros datos estén intactos. Eso sí, si logramos entrar en Modo Seguro, entonces lo más probable es que nuestro sistema se pueda recuperar, por lo que, antes de optar por el formateo, deberíamos intentar solucionar los problemas.

Si el Modo Seguro de Windows tampoco funciona (algo que puede ocurrir), entonces lo que debemos hacer es recurrir a una distro Linux en modo Live, como es el caso de Ubuntu. Debemos descargar este sistema operativo desde su página web, copiarlo a una memoria USB, y arrancar el ordenador con él. Una vez dentro de Ubuntu ya podremos usar este sistema para explorar el disco duro de Windows y recuperar todos los datos que teníamos guardados en él.

De esta forma, si tenemos que formatear porque no podamos corregir el pantallazo negro, al menos nuestros datos estarán seguros.

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