Si tienes problemas con tu antivirus en Windows, así puedes solucionarlos

Si tienes problemas con tu antivirus en Windows, así puedes solucionarlos

David Onieva

En un PC con Windows instalamos una buena cantidad de programas, especialmente debido a las capacidades de las unidades de disco actuales. A todo ello le podemos sumar la potencia que los PCs contemporáneos son capaces de ofrecernos. Aquí nos referimos a soluciones software tales como juegos, programas ofimáticos, de diseño, antivirus, editores de fotos, clientes P2P, etc.

Cada uno hace la elección que más le interesa en cada caso correspondiente al sector o modo de trabajo que más le interese. Ya sean aplicaciones UWP o Win32, los programas que usamos a diario son parte básica en el día a día con el PC. Como os podéis imaginar esto es algo que se hace extensible tanto a los entonos corporativos, como más domésticos o relacionados con el ocio y la educación. Pero no olvidemos que tenemos que elegir siempre la opción que nos resulte más útil. De ahí precisamente la amplia variedad de software que encontramos en cada uno de los sectores.

Eso sí, también hay que saber que nos podemos encontrar con algunos tipos de programas más conflictivos que otros. Y es que no es lo mismo ejecutar un reproductor simple de vídeo, que un juego de última generación. Pero aquí en lo que nos queremos centrar es en un sector que desde siempre, como aquel que dice, ha generado mucha polémica. En concreto nos referimos a las diferentes soluciones de seguridad que podemos instalar en un equipo con Windows. Tal y como os hemos comentamos en innumerables ocasiones, disponer en el equipo de un potente antivirus, es casi obligatorio, más si hacemos un uso intensivo de Internet.

Problemas que pueden provocar los antivirus en Windows

Como os decimos, este tipo de programas de seguridad en concreto han estado rodeados de polémica en muchas ocasiones a lo largo de los años. Quizá debido a la importancia que tienen en nuestros equipos, por su complejidad o por los delicados trabajos que llevan a cabo, varios son los problemas que nos pueden acarrear.

Si nos referimos a su utilidad en la mayoría de los equipos, eso está fuera de toda duda. Sin embargo debemos saber elegir bien, configurarlo y utilizarlo de la manera más óptima. Aunque debido a la experiencia general del usuario actual, que ya sabe evitar buena parte del malware, en ocasiones son un poco más innecesarios, algo de protección nunca va a estar de más.

Incompatibilidad con Windows Defender

Antes de instalar un antivirus en Windows 10, debemos saber que este sistema operativo ya dispone de su propia solución de seguridad. Por cierto la misma no para de mejorar en cuanto a eficacia y funcionalidad. Es por ello que en quien desee prescindir de otra solución de terceros, en estos momentos puede hacerlo con total tranquilidad, además gratis.

Pero si no es el caso y preferimos usar una solución de seguridad de terceros, podemos instalarla sin problemas. Eso sí, la misma podría dar problemas de compatibilidad con el propio Windows Defender. Aunque en la mayoría de los casos el nuevo antivirus desactiva por sí solo la solución de Microsoft, no siempre es así, por lo que os recomendamos hacerlo a mano. Estos es algo que podemos lograr desde el apartado de Configuración Actualización y seguridad / Seguridad de Windows.

Windows defender

De este modo evitamos que dos antivirus estén en funcionamiento al mismo tiempo en Windows 10, lo que nunca es recomendable.

Problemas de rendimiento en Windows

Esta es una de las grandes polémicas que siempre han generado los antivirus de los que aquí os hablamos, el cómo afectan al rendimiento del resto del equipo y sistema. Debemos tener en cuenta que hablamos de programas de seguridad que están en constante funcionamiento en segundo plano en la mayoría de las ocasiones. Esto supone un constante consumo de recursos del equipo. Además esto se hace especialmente patente cuando se lleva a cabo un escaneo de las unidades de disco.

Escaneo antivirus

Es por ello que en primer lugar os recomendamos probar las versiones demo que muchas de estos desarrolladores nos proponen para sus productos. Así podremos comprobar el consumo de recursos de cada uno en nuestro equipo, antes de pagar por el mismo. Y eso no es todo, sino que además os recomendamos programar los escaneos cuando no estemos trabajando con otros programas, por ejemplo al acabar la jornada. Es más, en la mayoría de los casos bastará con llevar a cabo un análisis rápido en lugar de uno completo.

Ineficacia por falta de actualizaciones

Pero claro, otro de los aspectos que debemos tener más que claros, es que por el hecho de tener un antivirus instalado, no estamos ya protegidos de antemano. Decir que estos nos son 100% eficaces, por lo que también es preferible que tomemos nosotros mismos ciertas precauciones. Pero ese no es el único problema con el que nos podemos encontrar, ya que estos programas, como cualquier otro, necesita actualizarse cada cierto tiempo.

Mientras que si no actualizamos un reproductor de vídeo o editor de fotos nos podemos perder algunas nuevas funciones, en el caso de los antivirus la cosa en más grave. Al tratarse de soluciones de seguridad, estos podrían volverse vulnerables a la vez que inútiles si no los actualizamos como es debido. Por tanto, si no viene la función de actualizaciones automáticas activada, os recomendamos hacerlo.

Actualizar un antivirus

Vulnerabilidades por bases de datos desactualizadas

Algo similar a lo que sucede con el caso anterior, podría suceder en el caso de que no actualicemos como es debido la base de datos del antivirus. Estas son las que albergan las definiciones de malware que el software puede detectar en ese momento. Por tanto, si no dispone de las más actuales, el programa podría suponer un grave problema en Windows. Mientras que nos pensamos que estamos completamente protegidos, en realidad no es así.

Base de datos virus

Por tanto, como en el caso anterior, también debemos mantener actualizadas las bases de datos de malware de las que os hablamos para evitar problemas.

Problemas con la conexión a Internet

En ocasiones, a la hora de navegar por Internet a través de nuestro navegador web favorito, nos podemos encontrar con el problema de que de buenas a primeras, este deja de funcionar. Pues bien, una vez hemos comprobado aspectos tan básicos como la WiFi, el cable o el router, podemos pensar que el antivirus instalado podría tener algo que ver en todo ello. Y es que en más ocasiones de las que nos gustaría, nos podemos encontrar con que ciertos trabajos de estos programas afecten negativamente al funcionamiento de Internet. Esto es algo que se hace extensible tanto a Windows Defender como a cualquier otro.

Desactivar Windows Defender

Por tanto, lo mejor que podemos hacer en este caso es, en lugar desinstalarlo para hacer la prueba, desactivarlo para ver si es el causante.

Problemas con las actualizaciones de Windows

Algo similar a lo comentado anteriormente, nos puede suceder con las temidas a la vez que necesarias actualizaciones de Windows 10. Estas pueden quedar bloqueadas o dar problemas de instalación debido a la solución de seguridad instalada. Por tanto, llegado el caso de que no podamos descargar o instalar una nueva actualización de Windows, podemos llevar a cabo el paso comentado anteriormente. Con esto lo que os queremos decir es que podréis desactivar el antivirus, aunque sea temporalmente.