Usa VMware y VirtualBox con Hyper-V y WSL en Windows

Usa VMware y VirtualBox con Hyper-V y WSL en Windows

Rubén Velasco

Las máquinas virtuales nos permiten virtualizar todo tipo de sistemas operativos en nuestro ordenador sin necesidad de instalarlos físicamente. Gracias a ellas podemos probar otras versiones de Windows, cualquier distro Linux e incluso macOS. Para ello, podemos recurrir a software especializado en virtualización, como VMware o VirtualBox. Tanto Windows 10 como Windows 11 también traen su propio hipervisor, Hyper-V, el cual nos permite virtualizar y usar otras herramientas como WSL o Sandbox. Sin embargo, activar el hipervisor de Windows impedía poder usar los anteriores programas. Hasta ahora.

Hyper-V es el hipervisor de las diferentes versiones de Windows. Con él vamos a poder aprovechar al máximo las funciones de virtualización que nos ofrece el procesador, además de montar nuestras propias máquinas virtuales. Otras herramientas, como el Subsistema de Windows para Linux, Docker o Sandbox, también dependen de este hipervisor.

Activar el hipervisor de Windows inhabilitaba los hipervisores de los demás programas de virtualización. La única forma de poder usar estos dos hipervisores era deshabilitando Hyper-V cuando quisiéramos usar otros programas (y reiniciar, que es lo que más tardaba), y volver a habilitarlo para usar las funciones de Microsoft.

Por suerte, Microsoft ha trabajado junto a las demás compañías de virtualización para acabar con esta limitación. Y, desde el lanzamiento de la versión 2004 de Windows 10, es posible que todos los programas convivan y funcionen en paz y armonía.

Requisitos necesarios para usar la virtualización de Microsoft

Para poder usar dos o más hipervisores al mismo tiempo en Windows, lo primero necesario es tener instalada la última versión de Windows. El soporte para el múltiple hipervisor está activado desde May 2020 Update, la versión 2004 del sistema operativo. Por lo tanto, instalar esta versión, o cualquier posterior, es lo primero que debemos hacer. Además, recordamos que Hyper-V es una característica exclusiva de Windows 10 y Windows 11 Pro, por lo que si tenemos la edición Home no podremos usarla.

VMware e Hiper-V error

También es necesario asegurarnos de tener instaladas las últimas versiones tanto de VirtualBox como de VMware. El soporte para la paginación anidada y VT-x junto con Hyper-V está disponible desde la versión 6.0 de VirtualBox, y desde la versión 15.5.5 de VMware Workstation. Sin embargo, recomendamos usar como mínimo versiones más avanzadas como VirtualBox 6.1 o VMware Workstation 16, ya que se mejora (y mucho) la estabilidad y el rendimiento con esta característica.

Si ya tenemos las últimas versiones del software de virtualización instaladas en nuestro ordenador, ahora vamos a ver cómo activarlo todo.

Activar la virtualización compartida de Hyper-V en Windows

Lo primero que debemos tener en cuenta es que Hyper-V solo está disponible para los usuarios de Windows, pero es su versión Pro. Las ediciones Home del sistema operativo no cuentan con esta característica, por lo que no podremos usarla.

La principal razón de todo ello es bastante obvia, ya que esta es una función especialmente indicada para los usuarios avanzados del sistema operativo. Por tanto, en el caso de que necesitéis por motivos de trabajo o personales, utilizar Hyper-V en el sistema de Microsoft y dispongáis de la edición Home, tendréis que adquirir la Pro.

Así, después de comprobar que, efectivamente, tenemos la versión profesional del sistema operativo, lo que debemos hacer es seguir los siguientes pasos para habilitar esta funcionalidad. Para comprobar si tenemos la versión Pro o la versión Home, tan solo debemos acceder a las opciones de configuración de Windows (Win + i) y pulsar en Sistema. A continuación, en la columna de izquierda, pulsamos en Acerca de y en la sección de la izquierda, en el apartado Especificaciones de Windows, comprobamos si se trata de la versión Home o la versión Pro.

Versión de Windows

Activar la virtualización en la BIOS

Lo primero que vamos a tener que hacer es activar el soporte de virtualización en la BIOS de nuestro ordenador. Por defecto, las BIOS/UEFI desactivan la virtualización del procesador dado que no es una característica que necesiten habitualmente los usuarios. Por ello, si vamos a usarla, tendremos que activarlo manualmente.

Los procesadores Intel llevan VT-x, mientras que los procesadores de AMD llevan la tecnología AMD-V. Cada BIOS es diferente, pero lo más habitual es encontrar estas opciones dentro del apartado CPU de la configuración avanzada. No tenemos más que movernos por la BIOS de nuestro equipo para localizar la función que nos interesa en este caso de entre los diferentes menús disponibles. Como os decimos, generalmente cada BIOS de un determinado fabricante es diferente al resto, pero no nos costará demasiado localizar la característica que nos interesa en este caso.

Una vez activadas estas dos características ya podemos entrar en Windows. Aunque antes de poder usar estos sistemas al mismo tiempo tendremos que hacer alguna configuración también en el sistema operativo. Por tanto, a continuación, no tenemos más que arrancar el PC de manera convencional para configurar lo que buscamos en estas líneas, pero dentro de Windows.

Habilitar Hyper-V, WSL y demás características en Windows

Hyper-V viene deshabilitado por defecto en Windows, aunque usemos la mencionada edición Pro obligatoria en este caso. Por lo tanto, a no ser que lo hayamos activado nosotros manualmente en algún momento en el pasado, no estará disponible, al menos por el momento.

Este componente, igual que otros, forman parte de las denominadas como características de Windows. Por lo tanto, para habilitarlo, tendremos que escribir en la barra de búsqueda de Windows 10 «Características de Windows» para abrir esta ventana de configuración. Aquí encontramos una serie de funciones un tanto especiales del sistema operativo de Microsoft que por defecto no suelen venir activadas. Se trata de funcionalidades más específicas que en otras circunstancias y si no las necesitamos podrían crear algunos conflictos en el funcionamiento del software.

Agregar o quitar características de Windows

Ahora podremos ver la ventana de activar o desactivar las características de Windows. Aquí, las características que nos interesan con Hyper-V y «Plataforma de hipervisor de Windows«. Para localizar esta entrada no tenemos más que movernos con la lista desplegable que tenemos en pantalla y que está repleta de funciones adicionales del sistema.

Habilitar Hyper-V, WSL, Sandbox

Pero también podemos aprovechar y habilitar otras de las características que podemos usar en Hyper-V, como el Subsistema de Windows para Linux o el Espacio aislado, también conocido como Windows Sandbox. Como os podréis imaginar todo esto nos servirá para sacar un provecho Mayoral sistema operativo haciendo uso de algunas de sus funciones más avanzadas.

Una vez activadas estas opciones, solo nos queda reiniciar el PC para que Windows aplique los cambios y listo, ya podremos empezar a utilizar lo que buscamos en estas líneas.

Usar VMware y VirtualBox con HyperV

Después de realizar los pasos anteriores, y reiniciar Windows, ya lo tendremos todo listo. A partir de ahora, los programas de máquinas virtuales nos funcionarán a la vez que las características de Windows que dependen de Hyper-V. Por ejemplo, podremos tener una máquina virtual de Windows mientras actualizamos los repositorios de Linux en WSL. Debemos tener claro que, si utilizamos dos máquinas virtuales a la vez, el consumo de recursos de Windows se disparará ya que está utilizando parte del hardware de nuestro PC para emular los entornos.

WSL + VM Windows 10

En VirtualBox, por ejemplo, podremos saber que estamos usando este método de compatibilidad porque veremos el icono de una tortuga en la parte inferior derecha, por lo que el programa nos lo pone fácil.

Icono VirtualBox Hyper-V

Tanto en VMware como en VirtualBox es necesario instalar los últimos controladores (Guest Addition o Tools) para que todo funcione correctamente. De lo contrario, hasta que lo hagamos, tendremos problemas de rendimiento a causa de esta capa de compatibilidad, lo que quiere decir que es altamente recomendable. Además, gracias a estas aplicaciones adicionales, vamos a poder copiar y pegar archivos y textos entre las máquinas virtuales y la máquina anfitriona de la misma forma que podemos hacer entre aplicaciones y carpetas de Windows. Además, también vamos a poder establecer la resolución que mejor se adapte a la que nos ofrece nuestro monitor / tarjeta gráfica.

Mejorar el rendimiento de VMware con Hyper-V

Mientras que VirtualBox no nos da problemas, VMware sí puede mostrar problemas de rendimiento. Esto se debe a una medida de seguridad que trae este software que nos permite mitigar las vulnerabilidades de Meltdown y Spectre de los procesadores. Esta característica nos brinda mayor seguridad, pero a su vez implica una importante pérdida de rendimiento. Cuando arrancamos una VM con esta característica habilitada podremos ver un mensaje como el siguiente.

Aviso rendimiento VMware Hyper-V

Por suerte, podemos desactivar esta medida de seguridad fácilmente desde la configuración del programa. Para ello, simplemente debemos abrir los ajustes de la máquina virtual, ir a la pestaña de opciones, y el apartado «Avanzado». Aquí encontraremos la opción para habilitar o deshabilitar esta medida de seguridad.

Deshabilitar protección especulación VMware

Si la desactivamos, podremos mejorar notablemente el rendimiento de la máquina virtual. Aunque podremos estar en peligro a causa de estas vulnerabilidades. Debemos usarlo siempre con cuidado. La mejora de rendimiento, una vez más, estará basada en la cantidad de recursos que hayamos establecido en la máquina virtual, ya que, como hemos comentado más arriba, las máquinas virtuales comparten los recursos de hardware de la máquina donde se ejecutan.

Si no usas WSL, Sandbox o Docker, mejor desactivar Hyper-V

Este modo de compatibilidad entre hipervisores es algo que muchos llevábamos esperando mucho tiempo. Especialmente teniendo en cuenta las novedades en las que trabaja Microsoft, como, por ejemplo, WSL2. Ahora ya no tenemos por qué decidir entre usar un tipo de virtualización u otra, ya que podremos tenerlo todo sin problemas de compatibilidad.

Sin embargo, si no vamos a usar estas características, es innecesario tener habilitado Hyper-V, ya que consumirá recursos que perfectamente podrían ser aprovechados por otros programas. Además, la capa de compatibilidad de Hyper-V puede restar algo de rendimiento a las máquinas virtuales. Por lo tanto, si no vamos a usar estas características, lo mejor que podemos hacer es deshabilitar las opciones que hemos explicado cómo activar en los pasos anteriores. Únicamente es recomendable tenerlo activado si tenemos la necesidad de utilizarlo, pero si con VMware o Virtualbox tenemos nuestras necesidades cubiertas, no es necesaria esta función.

También hemos podido notar que hay algunos sistemas operativos, como macOS, las versiones Insider de Windows 11, o algunas distros Linux, que funcionan mal al tener activada la virtualización de Windows. Por tanto, si vamos a usar estos sistemas operativos lo mejor es deshabilitar Hyper-V para usar el hipervisor propio de cada programa y mejorar el rendimiento general.

Por supuesto, si el día de mañana lo necesitamos de nuevo podremos volver a activarlo tal y como os hemos mostrado en este artículo.

4 Comentarios