Optimiza tus juegos limitando los FPS fácilmente en Windows 10

Optimiza tus juegos limitando los FPS fácilmente en Windows 10

Rubén Velasco

Los FPS, o fotogramas por segundo, es una de las medidas más utilizadas para medir la calidad de los juegos. Cuanto mayor sean los FPS de nuestro juego, en teoría mejor funcionará, mejor calidad tendremos y la experiencia será más fluida. Sin embargo, tener el mayor número de FPS no siempre es sinónimo de mejor experiencia. La mayoría de las veces, generar cientos de FPS en un juego es un gasto de recursos y energía innecesarios. Además, de que los fotogramas que veremos estarán directamente limitados por el propio monitor.

Los FPS que puede generar nuestro ordenador dependen directamente de nuestro hardware. Especialmente de la CPU y la GPU. Cuanto más potente sea, más fotogramas por segundo podremos conseguir al jugar.

¿Merece la pena limitar los FPS en juegos en Windows 10?

La mayoría de la gente cree que cuantos más FPS procese la gráfica será mejor para los juegos. Sin embargo, limitar los FPS puede aportarnos más beneficios de lo que pensamos.

El primero de ellos, y probablemente uno de los más importantes, es que limitando los FPS máximos que puede generar la gráfica ahorraremos energía. Si tenemos un monitor a 60 Hz, y nuestra gráfica está generando 300 FPS, estamos malgastando energía y recursos, ya que 240 de esos fotogramas se desperdician.

Además, cuando la gráfica va más rápido que el monitor, muchas veces se produce una desincronización, dando lugar a lo que se conoce como Screen Tearing. Limitando los FPS en los juegos no acabamos con este problema, pero ayudaremos a reducirlo bastante.

Tearing en juegos

Eso sí, puede que en algunos juegos de disparos, como Counter Strike, sí interese tener cuantos más FPS mejor. Si, por ejemplo, generamos 300 FPS y estamos usando un monitor de 144 Hz, parecerá que el juego va más fluido y que los disparos llegan antes. Se consigue menos input lag.

Esto no es real, es un efecto que aparece al ver solo el 50% de los fotogramas generados. Pero a muchos les gusta.

Cómo limitar los FPS de los juegos en Windows 10

Usando el driver de NVIDIA o AMD

Una de las formas de limitar los FPS máximos de nuestra tarjeta gráfica es utilizando el panel de control de sus propios drivers. Recientemente, NVIDIA ha incluido una opción en su panel de control que nos permite limitar los FPS máximos que queremos que procese nuestra tarjeta gráfica.

Nvidia limitar FPS

Activando esta configuración a la misma frecuencia que nuestro monitor ahorraremos potencia y energía a la tarjeta gráfica, ya que no procesará fotogramas de más.

Los drivers de AMD también permiten limitar los FPS de nuevos juegos. Y también hay herramientas, como Radeon Chill, que permiten hacer esto mismo.

Usando Rivatuner

Otra opción más para limitar los FPS de nuestra tarjeta gráfica es usar Rivatuner. Este es uno de los programas más utilizados por los usuarios más avanzados para controlar con todo detalle el funcionamiento de sus tarjetas gráficas. ENtre todas las funciones que nos aparecen, que no son pocas, la que nos interesa a nosotros es la de Framerate limit, que será la que nos permita limitar los fotogramas.

RTSS Rivatuner

También debemos activar la opción «Stealth mode» para que las aplicaciones y juegos no detecten este programa. Así evitaremos conflictos con algunos juegos.

Podemos descargar este programa de forma totalmente gratuita desde el siguiente enlace. Si optamos por esta alternativa podremos disfrutar del límite de FPS tanto en los juegos normales como en los UWP.

Desde la configuración del juego

Además de las dos opciones anteriores, la mayoría de los juegos también tienen dentro de su configuración un apartado que nos permite limitar los FPS de los juegos. Esta configuración suele estar cerca del V-Sync, y nos permitirá precisamente lo mismo, evitar que la tarjeta gráfica trabaje de más por fotogramas que, al final, descartará.

Configurar juego FPS max

Eso sí, no todos los juegos ofrecen esta opción.

Debemos recordar que el límite de FPS es siempre un límite superior. No superará dicho límite. Pero sí tendremos que hacer frente a los límites inferiores, ya que pueden causar una experiencia de juego incluso peor.