No me gusta Windows 11, ¿qué pasa si no actualizo?

No me gusta Windows 11, ¿qué pasa si no actualizo?

Fran Castañeda

El lanzamiento de Windows 11 está a la vuelta de la esquina. Microsoft anunció ayer que estará disponible el próximo 5 de octubre tanto para actualizaciones como para nuevos equipos. Pese a las nuevas características que incorpora, es posible que haya usuarios que no le atraiga nada este nuevo sistema operativo o bien que no tengan un ordenador compatible con sus requerimientos técnicos.

Cada vez que aparece una actualización de Windows, siempre hay algunas personas que prefieren quedarse con una versión anterior de Windows o simplemente su PC no cumple con las exigencias del nuevo. Es por ello que todos aquellos usuarios que no quieren o no podrán actualizar a Windows 11, puedan que se planteen algunas dudas sobre qué pasarán si se mantienen en Windows 10.

¿Es obligatorio actualizar?

Pese a que Windows 11 llegará este próximo otoño y será gratuito para todos aquellos usuarios que cuenten con una licencia activa de Windows 10, lo cierto es que lo más probable es que no será obligatorio actualizar de inmediato. Seguramente podremos rechazar o aplazar cualquier ofrecimiento de Microsoft para actualizar nuestro sistema, sobre todo si nuestro PC no cumple con los requisitos mínimos, ya que en este caso no será posible ni iniciar el proceso de actualización de Windows Update.

Windows 11 en VirtualBox

Además, una vez se produzca el lanzamiento de Windows 11 el próximo 5 de octubre, esto no va a suponer en ningún momento que Windows 10 deje de funcionar ya que lo podremos seguir usando como hasta el momento. Lo que sí es posible, es que, si rechazamos la actualización, veamos continuos recordatorios emergentes solicitando que actualicemos, salvo, claro está que nuestro ordenador no lo admita.

Es posible seguir usando Windows 10

Para que podamos seguir usando Windows 10 con total seguridad, Microsoft anunció que seguiría admitiendo y dando soporte hasta el 14 de octubre de 2025. Esto quiere decir que recibiremos cuatro años de actualizaciones de seguridad, lo cual nos garantiza que podamos seguir trabajando de forma segura desde él. Así, al igual que hasta ahora, Microsoft seguirá implementando actualizaciones de características y calidad para seguir mejorando nuestra experiencia. Además, como no nos debería obligar a cambiar, podemos tener la seguridad de que el cambio de un sistema operativo a otro será completamente a nuestra elección.

De hecho, para octubre también se espera la segunda gran actualización del año, la 21H2, con la que Microsoft podría ofrecer una experiencia con Windows 10 aún más fluida para todos aquellos usuarios que decidan seguir aprovechándolo al máximo.

Aunque no quiera, ¿es recomendable actualizar?

Esta es una decisión muy personal de cada usuario. Mientras Windows 10 siga teniendo soporte, podemos seguir utilizándolo si así lo deseamos sin necesidad de actualizar a Windows 11 con todas las garantías. Se puede decir que tenemos cuatro años por delante para decidirnos a dar el paso cuando mejor nos convenga, y de momento, la actualización va a seguir siendo gratis.

Además, si nuestro PC se encuentra en buenas condiciones, pero no cumple con los requisitos mínimos del nuevo sistema operativo, seguramente tampoco nos merezca la pena cambiarlo por ello. Quizás podríamos pensar a largo plazo, y ahorrar durante los próximos cuatros años para que cuando tengamos el nuevo ordenador este ya incorpore Windows 11 o se lo podamos instalar.