Aunque la visión inicial de Microsoft para Windows 10 era la de un «servicio» con actualizaciones continuas, la evolución de los requisitos de hardware y seguridad, como el soporte para nuevas arquitecturas de procesador y el chip TPM 2.0, impulsó el desarrollo de una nueva versión de este sistema: el actual Windows 11. Este sistema llegó repleto de nuevas tecnologías y un cambio estético radical que, por cierto, no ha sido del gusto de todos. Y lo mejor de todo, con la posibilidad de actualizar de forma totalmente gratuita desde Windows 10.
Windows 11 lleva ya varios años en el mercado, desde su lanzamiento en octubre de 2021. Ahora bien, es cierto que no todo el mundo ha podido actualizar a este nuevo Windows por diversos motivos: falta de conocimientos, software incompatible, hardware no compatible, falta de requisitos… Y con el fin de Windows 10 a la vuelta de la esquina, urge que todos los usuarios den el salto, cuanto antes, a esta nueva versión del sistema para seguir recibiendo actualizaciones.
Así pues, en este artículo vamos a hablar de diferentes métodos para llevar esta actualización a cabo de la manera más sencilla.
Comprobar los requisitos de Windows 11
Antes de empezar a ver cómo actualizar, recordamos que Windows 11 viene con unos requisitos muy estrictos. Los más serios son el uso de UEFI con Secure Boot y tener un chip TPM 2.0 en la placa base. Pero no son los únicos. Además de estos dos elementos, también debemos asegurarnos de cumplir con lo siguiente (actualizado para Windows 11 24H2 / 25H2):
- Procesador: 1 GHz o más rápido, con 2 o más núcleos, en un procesador de 64 bits compatible o SoC. Además, debe soportar instrucciones SSE4.2 o SSE4a (instrucciones AVX2 y SSE4.2 para usar la IA con Copilot).
- RAM: 4 GB (8 GB para usar funciones de IA con Copilot).
- Almacenamiento: 64 GB o más
- Tarjeta gráfica: Compatible con DirectX 12 o posterior, con controlador WDDM 2.0. (NPU para poder usar las funciones de IA con Copilot).
- Pantalla: Mínimo 9 pulgadas, resolución HD (720p), con canal de 8 bits por color.
- Conexión a Internet: Obligatoria para la configuración inicial.
Si no cumplimos estos dos requisitos, ya podemos olvidarnos de Windows 11, ya que no podremos actualizar a él con ninguno de estos dos métodos. Y forzar la instalación desde cero en un PC no compatible, aunque es posible, puede dar problemas.
Si nuestro ordenador no es compatible, el proceso se complica, aunque lo explicaremos igualmente más adelante. Pero, si cumplimos los requisitos, antes de continuar podemos realizar una serie de tareas que nos ayudarán a que el proceso de actualización sea más llevadero y tener menor probabilidad de que aparezca un error y algo salga mal.
Preparar Windows 10 para la actualización
Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que Windows 10 está actualizado con los últimos parches acumulativos. Además, también es importante actualizar los drivers, ya que las últimas versiones que han ido saliendo en los últimos meses han añadido compatibilidad con este nuevo sistema operativo.
Hay programas, como los antivirus, que pueden dar problemas a la hora de actualizar a una nueva versión de Windows. Por lo tanto, debemos desinstalar todo aquel antivirus que no sea Windows Defender. Si queremos, podemos instalarlo de nuevo una vez termine la instalación del nuevo sistema, aunque la verdad es que Windows Defender nos ofrece todo lo necesario para poder estar seguros sin depender de otros programas de seguridad. Lo mismo se aplica a cualquier otro programa que lleve a cabo cambios en el sistema y pueda ser propenso a fallar a la hora de actualizar.
Por último, hacer una copia de seguridad de los datos más importantes también nos ayudará a que, en caso de que algo salga mal, no perdamos nuestros datos.
Cómo actualizar a Windows 11 desde Windows Update
Microsoft tiene planeado lanzar la nueva versión de su sistema operativo a través de Windows Update, igual que todas las demás. Así, todos los usuarios que quieran instalar el sistema operativo rápidamente y sin complicaciones solo tendrán que buscar nuevas actualizaciones y hacer clic sobre el botón de «descargar e instalar» que aparecerá como actualización opcional.
Para que pueda aparecer esta actualización, lo que debemos hacer antes es asegurarnos de tener nuestro Windows 10 actualizado a la versión 2004, 20H2, 21H1 o 22H2 (preferiblemente esta última) y todas las actualizaciones, tanto de seguridad como opcionales, instaladas en el PC.
Al hacer clic sobre el botón de descargar e instalar Windows 11, empezará la descarga del nuevo sistema y se preparará nuestro PC para su instalación. Cuando esté listo, se reiniciará el ordenador y seguirá la configuración. Es posible que tengamos que completar a mano el asistente inicial para terminar la configuración de nuestro SO.
Al acabar el asistente, nuestro Windows 11 estará listo. Podremos ver el nuevo escritorio, la nueva apariencia general y todas las novedades que nos ha preparado Microsoft para este sistema operativo. Y, además, todos nuestros datos estarán en el ordenador tal como los teníamos en Windows 10.
Forzar la actualización a Windows 11
Si el PC es compatible, y aún usa Windows 10, la actualización debería aparecer en Windows Update sí o sí. Si no aparece, es que hay algún problema de compatibilidad. No obstante, no es necesario perder el tiempo buscando los motivos por los que no aparece en el centro de actualizaciones de Windows, sino que hay otras formas de forzarla.
Una de ellas es descargar el asistente de actualización. Para ello, lo que debemos hacer es ir al apartado de descargas de Windows 11 y descargar la herramienta que nos facilita Microsoft, igual que en el caso de Windows 10.
Esta herramienta nos va a permitir actualizar nuestro ordenador a la nueva versión de Windows antes de que esta llegue a Windows Update. Lo único que vamos a tener que hacer para ello es seguir el asistente de actualización, y este se encargará de comprobar que nuestro PC sea compatible con los requisitos de Windows 11, y comenzará el proceso de actualización.
Este proceso puede tardar bastante tiempo, dependiendo del hardware de nuestro PC. Debemos esperar a que termine, y completar (si nos lo pide) el asistente inicial respondiendo a las preguntas que no haga.
Ya tenemos nuestro Windows 11 instalado. Y podemos empezar a disfrutar de todas las novedades y mejoras.
Actualizar a Windows 11 sin TPM 2.0
El principal problema al que se van a enfrentar los usuarios que quieran instalar este sistema operativo en sus ordenadores es no cumplir con el requisito de TPM 2.0 o usar una CPU incompatible con el nuevo sistema. Aunque en un principio estas limitaciones no se iban a desactivar, Microsoft ha creado una especie de «puerta trasera» con la que podremos instalar el nuevo Windows 11 incluso si no cumplimos con estos requisitos.
Advertencia Crítica: el proceso conlleva riesgo elevado
Microsoft reconoce oficialmente este método, aunque lo desaconseja, para instalar Windows 11 en hardware no compatible mediante la modificación del registro. Este método debe considerarse exclusivamente para entornos de prueba y bajo su entera responsabilidad.
Los riesgos documentados por la propia Microsoft incluyen:
- Pérdida de actualizaciones de seguridad: el equipo podría quedar vulnerable a futuras amenazas.
- Inestabilidad del sistema: errores frecuentes, cuelgues y pérdida de datos.
- Anulación de la garantía: el fabricante podría anular la garantía del equipo.
- Sin soporte técnico: No tendremos asistencia oficial de Microsoft para resolver problemas.
Una vez vistos los riesgos, podemos seguir adelante. Para ello, lo único que debemos hacer es abrir el editor de registro de Windows escribiendo en el buscador el comando «regedit» e ir hasta el siguiente directorio:
HKEY_LOCAL_MACHINE > SYSTEM > Setup > MoSetup
Si no existe, lo creamos con el botón derecho > nuevo > clave. Y, una vez dentro de este directorio, crearemos un nuevo valor DWORD de 32 bits (de nuevo, con el botón derecho del ratón > nuevo > valor de DWORD) y le daremos el nombre «AllowUpgradesWithUnsupportedTPMOrCPU«. Hacemos doble clic sobre este valor, y le asignaremos el valor «1».
Tras esto, reiniciamos el ordenador, y ya tendremos nuestro PC configurado para saltarse estas limitaciones y poder instalar sin problemas el nuevo sistema operativo.
Cómo pasar de Windows 7 u 8 a Windows 11 gratis
Si aún no hemos dado el salto a Windows 10, por el motivo que sea, Microsoft no nos va a permitir actualizar directamente al nuevo Windows 11 como sí permitía con su predecesor. Sin embargo, no tenemos por qué preocuparnos, ya que con un par de pasos intermedios vamos a poder instalar el nuevo sistema operativo sin problemas. Y, si nuestra clave es original, incluso mantener la licencia para no tener que volver a pagar.
Lo único que debemos hacer en ese caso es actualizar nuestro sistema operativo, sea cual sea, a Windows 10. Esto podemos hacerlo desde Windows Update (ya que seguro que nos aparece la actualización), o bajando la herramienta para actualizar el PC de forma gratuita desde la web de Microsoft.
Esta herramienta nos va a permitir bajar e instalar la última versión del sistema operativo en nuestro PC. El proceso de actualización es lento (puede tardar hasta varias horas), pero, al acabar, ya tendremos Windows 10 instalado en el PC. Y todos nuestros programas, archivos y demás datos del PC estarán intactos, tal como los teníamos en la versión anterior del sistema operativo.
A partir de aquí, lo que debemos hacer es seguir los pasos que hemos visto anteriormente para poder bajar e instalar la nueva actualización a Windows 11. Y, así, poder disfrutar de las mejoras y novedades que nos ha preparado Microsoft (que no son pocas).
Qué hacer después de instalar Windows 11
Windows 11 no es un mal sistema operativo, aunque es cierto que no ha empezado con muy buen pie. A los usuarios, por norma general, les cuesta adaptarse a los cambios, y en este sentido, Windows 11 cambia bastantes cosas respecto a su predecesor, Windows 10.
Por ello, si ya has dado el salto a este nuevo sistema operativo, pero no terminas de hacerte a él, te dejamos una serie de recomendaciones para poder sobrevivir a los cambios que ha implementado Microsoft.
Pon Windows, y tus drivers, al día
Si acabamos de instalar Windows 11, seguramente estemos maravillados (o no) por todos los cambios que se nos presentan de repente. Sin embargo, un aspecto que no debemos olvidar es poner nuestro PC al día. Debemos abrir el menú de Configuración del sistema (Windows + I), e ir al apartado de Windows Update.
Allí llevaremos a cabo una búsqueda de actualizaciones manual para buscar todas las actualizaciones que pueda haber disponibles, tanto para el antivirus (Windows Defender), como para el sistema. Y también podremos bajar los nuevos drivers que haya disponibles para que nuestro PC pueda funcionar de la mejor forma posible.
Puede que algunas de estas actualizaciones sean «opcionales» y no se instalen automáticamente. Por lo tanto, debemos asegurarnos de buscar estas actualizaciones opcionales dentro de la configuración avanzada de Windows Update.
Comprueba tu clave de licencia
Una vez instalado Windows 11, o actualizado desde Windows 10, debemos asegurarnos de que el sistema operativo está correctamente activado para no tener problemas. Generalmente no tendremos que hacer nada, pero para quedarnos más tranquilos debemos ir al apartado «Sistema > Activación» para comprobar el estado de la licencia de nuestro sistema operativo.
Si está todo correcto, no tendremos que hacer nada más. Y, si hay un problema con la licencia, siempre podremos solucionarlo desde estos mismos apartados.
Y, si quieres guardar tu licencia de Windows 11 (por ejemplo, para instalar el SO en otro PC), puedes recuperarla sin problemas abriendo una ventana de CMD dentro de Windows Terminal y ejecutando el siguiente comando:
wmic path softwarelicensingservice get OA3xOriginalProductKey
Desactivar Cortana en Windows 11
Aunque ha perdido mucho protagonismo, Microsoft sigue empeñado en que usemos Cortana, su asistente personal. Por ello, este sigue viniendo activado por defecto en el sistema operativo, consumiendo recursos que, seguramente, necesitemos para cualquier otro programa que vayamos a ejecutar.
Si no queremos usar este asistente hay varias formas de desactivarlo para evitar que quede en funcionamiento. No hace falta borrarlo a la fuerza como ocurría, por ejemplo, en Windows 10, sino que basta con quitarlo del inicio del sistema. Para ello, abrimos el administrador de tareas (Control + Shift + Esc), y nos desplazamos hasta la casilla de Inicio. Allí, localizamos a Cortana y la desactivamos haciendo clic con el botón derecho del ratón.
Ahora, Cortana ya estará desactivado en Windows 11.
Configurar y cambiar el inicio y la barra de tareas
¿No te gusta la nueva barra de tareas de Windows? No hay problema. Aunque no vamos a poder tener de nuevo la barra de Windows 10, sí podemos hacer que se parezca todo lo posible a ella. Así, lo primero que haremos será abrir el menú de configuración del sistema (con Windows + I), e iremos al apartado Personalización > Barra de tareas. Aquí nos encontraremos con los iconos que queremos, o no queremos, mostrar.
De esta forma, por ejemplo, podemos ocultar el icono de Teams, si no lo usamos, o el de los widgets de escritorio.
Además, también podemos alinear la barra de tareas a la izquierda igual que lo estaba en las versiones anteriores del sistema operativo. Para ello, simplemente iremos al apartado «Comportamiento de la barra de tareas», en este mismo apartado del menú, y elegiremos que queremos que esta esté alienada a la izquierda.
Cambiar el dispositivo de salida de sonido
¿Tienes a la vez conectados al PC unos auriculares, unos altavoces, y otros dispositivos de salida de audio? Que sepas que Windows 11 te pone muy fácil cambiar de uno a otro sin necesidad de tener que entrar en la configuración del equipo. Para ello, lo único que debemos hacer es clic sobre el icono de sonido que aparece junto al reloj, para, después, hacer clic en la flecha peque aparece a la derecha de la barra de volumen.
Aquí nos aparecerán todos los dispositivos de sonido que tengamos conectados al ordenador. Seleccionamos el que queramos usar, y listo. Automáticamente cambiaremos a este nuevo dispositivo d
Revisa tu privacidad
Cada vez Windows recopila más datos de los usuarios. Estos datos suelen ser, normalmente, de tipo analíticos y anónimos, pero cada vez se van haciendo más intrusivos y quedan, siempre, vinculados a nuestra Cuenta Microsoft. Aunque en el asistenete de configuración inicial del sistema hemos podido configurar muchas de las opciones de privacidad del SO, también debemos revisar todas las opciones manualmente dentro del apartado «Privacidad y seguridad» de la configuración del sistema.
Recomendamos revisar todos los apartados que podemos encontrar dentro de este para ajustar cada una de las opciones según nuestros gustos, tanto si queremos compartir los datos con Microsoft como si no.
Cambiar programas predeterminados en Windows 11
No hay nada más molesto que Windows intente obligarnos a usar sus propios programas. Sobre todo Edge como navegador principal. Por ello, normalmente una de las primeras cosas que solemos hacer en el ordenador es cambiar los programas predeterminados para poder usar nuestro propio software. Para ello, lo primero que debemos hacer es acceder a la ventana de Configuración del sistema operativo (recordamos, usando el atajo de teclado Win + I) y, dentro de este, debemos hacer clic sobre el apartado «Aplicaciones», para localizar dentro de él el subapartado «Aplicaciones predeterminadas».
Aquí buscaremos el programa que queremos usar (por ejemplo, Google Chrome), y, al entrar en su apartado, podremos ver un botón llamado «Establecer como predeterminado». Hacemos clic y automáticamente Chrome (o el programa que sea) se convertirá en el programa por defecto para abrir ciertos archivos.
Por último, si este método no funciona, podemos cambiar también extensión a extensión haciendo clic sobre cada una de ellas para convertir el programa que queremos como el predeterminado para abrir todos esos tipos de archivos.
Crear una cuenta local sin Outlook
Cada vez es más complicado crear una cuenta de usuario en el PC sin que esté atada a una Cuenta Microsoft. La compañía quiere tenernos cada vez más controlados en este sentido. Mientras que en Windows 10 era relativamente sencillo crear una cuenta de estas, con las últimas actualizaciones de este SO, y sobre todo con la llegada de Windows 11, el proceso se ha complicado enormemente. Pero tampoco es imposible hacerlo.
Lo único que necesitamos es empezar con el proceso de configuración de Windows y llegar al apartado de creación de una cuenta de usuario. Donde nos pide el correo de la cuenta, simplemente introducimos «no@thankyou.com», y cuando nos pida la contraseña introducimos una cualquiera.
Al hacer esto, Windows detectará que esta cuenta se ha usado ya en muchas ocasiones, y se han producido muchos errores de inicio de sesión. Por tanto, nos devolverá un error y, acto seguido, nos permitirá continuar creando una cuenta de usuario local.
¿Problemas? Deja tu PC como recién salido de la tienda
Con el paso del tiempo, es posible que el ordenador empiece a funcionar mal, lento, y tenga errores. En este caso, lo que debemos hacer es restablecerlo por completo. Pero no es necesario formatear y reinstalar de cero Windows 11 para dejar el PC en sus valores de fábrica, sino que basta con abrir el menú de Configuración de Windows 11, ir a Sistema > Recuperación, y usar la opción de «Restablecer este equipo» que aparece ahí.
El asistente, muy sencillo, nos dará la posibilidad de descargar la última versión de Windows antes de reinstalarla, o usar los propios archivos del sistema para llevar a cabo esta tarea. Además, también podremos elegir la posibilidad de mantener nuestros datos y programas, y reinstalar solo Windows, o realizar un borrado completo para empezar de cero con el PC. Ahí, elegiremos la opción que mejor se adapte a lo que queramos.
Una vez acabe el proceso, ya tendremos nuestro ordenador listo con un Windows 11 como recién salido de fábrica, con todos los valores por defecto y, si elegimos la opción de la nube, actualizado a su última versión.
¿Windows 11 funciona mal? Cómo volver atrás
Si después de actualizar a Windows 11 nos encontramos con problemas de compatibilidad, un rendimiento inferior al esperado o simplemente nos damos cuenta de que Windows 11 no es para nosotros y preferimos la versión anterior, Microsoft ofrece la posibilidad, durante 10 días, para revertir la actualización de forma sencilla.
Para volver a Windows 10, debemos seguir estos pasos:
- Verificar el tiempo transcurrido. Nos aseguramos de que han pasado menos de 10 días desde la actualización a Windows 11. Si ha pasado más tiempo, este método no estará disponible.
- Acceder a Configuración. Hacemos clic en el botón de Inicio y seleccionamos el ícono de engranaje para abrir Configuración. O podemos usar el atajo de teclado Windows + I.
- Navegar a Sistema. En el menú lateral izquierdo, seleccionamos «Sistema» y luego nos desplazamos hacia abajo hasta encontrar la opción «Recuperación».
- Localizar la opción de retroceso. Buscamos la sección que dice «Volver a la versión anterior de Windows» o «Volver a Windows 10«. Esta opción solo aparecerá si estamos dentro del período de 10 días.
- Iniciar el proceso. Hacemos clic en «Volver atrás» junto a la opción de retroceso. El sistema nos pedirá confirmar la acción y nos preguntará la razón para el retroceso.
- Completar el cuestionario. Microsoft nos mostrará una serie de preguntas sobre por qué queremos volver atrás. Las respondemos como consideremos según nuestra experiencia y necesidades específicas.
- Verificar actualizaciones. El sistema nos recordará comprobar de nuevo si hay actualizaciones disponibles para Windows 11, ya que pueden solucionar nuestros problemas antes de proceder.
- Preparar el sistema. Guardamos todos los archivos importantes y cerramos todas las aplicaciones. El proceso de retroceso puede tomar entre 30 minutos y varias horas.
- Ejecutar la reversión. Hacemos clic en «Volver a Windows 10» para iniciar el proceso automático. El ordenador se reiniciará varias veces durante este procedimiento.
- Completar la configuración: Una vez finalizado, el sistema iniciará Windows 10 y nos pedirá completar algunos pasos de configuración básicos.
Eso sí, aunque el proceso preserva tus archivos personales, las aplicaciones y configuraciones realizadas en Windows 11 se perderán. Siempre es recomendable hacer una copia de seguridad antes de cualquier cambio mayor en el sistema.
Pasado este plazo de 10 días, los archivos de la instalación anterior se eliminan para liberar espacio y esta opción desaparece.
