Contraseña, huella o PIN, ¿qué debo usar para entrar en Windows?

Tanto la seguridad como la privacidad en los equipos y aplicaciones que usamos en nuestro PC, es algo que ha ido ganando mucha importancia con el paso del tiempo. Esto es algo que afecta, como no podía ser de otro modo, el sistema operativo más usado en estas plataformas, Windows 10. Es por ello por lo que Microsoft nos ofrece multitud de funciones relacionadas con todo ello que nos serán de mucha ayuda. Sirva como ejemplo los modos de protección en el acceso al sistema tales como la contraseña, el PIN, reconocimiento facial, la huella dactilar, etc.

Tanto si trabajamos en solitario como en una oficina, así como si lo hacemos con un PC propio o compartido, usar un método de acceso a Windows siempre es lo más recomendable. Eso nos evitará accesos no deseados tanto al equipo como tal, como los datos que almacenamos en el mismo. La mayoría de vosotros ya sois conscientes de que estas informaciones almacenadas cada vez son más sensibles y personales. Esto se traduce en que bajo ningún concepto querríamos que cayese en malas manos.

Como os comentábamos antes, la propia firma de Redmond nos ofrece algunas útiles funciones de seguridad implementadas en el sistema. aquí podemos destacar los diferentes métodos de acceso a nuestra cuenta de Windows 10. Os contamos todo esto porque quizá el sistema de autentificación más usado desde hace años, sea la contraseña. Pero en los tiempos que corren disponemos de otras muchas alternativas, al menos en el sistema operativo de Microsoft.

Este es el caso del pin que quizá algunos de vosotros aún no conozcáis. De hecho a continuación os vamos a hablar de las ventajas e inconvenientes que nos podemos encontrar a utilizar este método de seguridad para acceder a Windows.

Configurar Windows Hello - PIN 1

El acceso a Windows es más rápido con un PIN

Con el paso del tiempo, el número de usuarios que se decantan por usar el PIN del que os hablamos en estas mismas líneas, aumenta. La razón de ello es bastante clara, y es que este método resulta mucho más rápido y cómodo que otros de los que podemos echar mano. Hay que tener en cuenta que tenemos en la posibilidad de usar un pin de 4 o 6 dígitos, donde sin duda el primer formato es el más rápido.

Asimismo basta con que tecleamos esos 4 dígitos por ejemplo desde el teclado numérico, y el propio Windows ya los reconocerá automáticamente. Con esto lo que queremos decir es que no hace falta ni siquiera que pulsemos intro para acceder al sistema operativo.

Las contraseñas complejas son más difíciles de adivinar

A lo largo de los años las contraseñas alfanuméricas han sido el método más habitual para proteger nuestros equipos, plataformas y software. además como se ha recomendado tantas y tantas veces, cuanto más complejas sean éstas, mejor. Y es que si priorizamos la seguridad ante todo, no cabe duda de que a la hora de adivinar por parte de terceros la clave de acceso a Windows, el uso de una contraseña compleja es mucho más recomendable que un PIN.

El nivel de seguridad es mayor usando otros métodos

Pero tal y como os hemos comentado antes, estos no son los únicos métodos de autentificación en Windows de los que podemos echar mano. Hay otros un poco más engorrosos, por decirlo de algún modo, pero en los que la seguridad aumenta. Debemos tener en cuenta que en estos momentos podemos usar una imagen para acceder al sistema, un método de biometría, o un dispositivo hardware. Sin embargo el uso de estos otros métodos es menos cómodo que introducir cuatro dígitos cómo nos propone el PIN.