En ocasiones, arrancar o reiniciar nuestro ordenador basado en Windows se puede convertir en un auténtico suplicio. Ahorrar tiempo en este sentido significa mucho para una buena cantidad de usuarios habituales de la tecnología.
Lo cierto es que el sistema operativo de Microsoft nos propone diversas funciones para ahorrar tiempo en este sentido. Por ejemplo, siempre tenemos la posibilidad de omitir los programas que se ejecutan automáticamente al inicio del propio equipo para así lograr que el arranque y el reinicio de Windows sean más fluidos.
Pues bien, llegados a este punto, debemos tener en consideración que cuando un usuario mantenía presionada la tecla Shift al reiniciar Windows 95 en su momento, el sistema se comportaba de forma diferente a lo que hace durante un reinicio completo. En lugar de reiniciar el hardware por completo, el sistema nos mostraba un mensaje que rezaba Windows se está reiniciando, al tiempo que intentaba lo que básicamente se considera como un reinicio rápido.
En cierto modo, esto era similar al Inicio rápido que Microsoft introdujo mucho más tarde en Windows 8. Por otro lado, al intentar mantener presionada la tecla Shift al reiniciar en Windows 11 y 10, accedemos al Entorno de recuperación de Windows, también conocido como WinRE.
Ahora el veterano desarrollador de la propia Microsoft Windows, Raymond Chen, explica cómo funcionaba esto. En un artículo recién publicado, Chen señala que este comportamiento formaba parte de la antigua función ExitWindows de 16 bits cuando recibía el indicador EW_RESTARTWINDOWS.
Para aquellos que no lo sepan, cabe mencionar que la función ExitWindows es una herramienta heredada que se utiliza para cerrar la sesión del usuario de Windows. Todo al tiempo que el parámetro EW_RESTARTWINDOWS, como su nombre indica, se utiliza para reiniciar el sistema en sí. Podemos decir que esta técnica de Windows 95 es un precursor del Inicio Rápido introducido en Windows 8 y perfeccionado en Windows 10 y 11.
Así era el reinicio rápido del sistema Windows
Chen explicó que la secuencia de apagado comenzaba primero con el propio kernel de Windows de 16 bits, seguido del administrador de memoria virtual de 32 bits. Después de esto, el control volvía al programa de arranque, win.com, con una señal especial que intentaba reiniciar Windows en modo protegido. Esto indicaba al sistema que reiniciara Windows en modo protegido.
Por lo tanto, el código de win.com mostraba el mensaje Espere mientras Windows se reinicia…, mientras intentaba reiniciar el sistema según lo solicitado. En resumidas cuentas, Win.com era esencialmente el archivo ejecutable que se usaba para cargar diferentes versiones de Windows basadas en DOS, como Windows 95.
Por otro lado, Windows en modo normal es un diseño inicial pensado para ejecutarse en un PC con recursos mínimos, mientras que Windows en modo protegido es la versión completa del sistema, con protección de memoria, interfaz gráfica y todo lo demás.
De manera paralela, Chen señala que, por su naturaleza de diseño, los archivos con extensión .com ocupaban toda la memoria convencional al iniciarse. Pero en el caso de win.com, liberaba el espacio no utilizado para crear un gran bloque para Windows en modo protegido. Por lo tanto, si otro programa fragmentaba ese espacio de memoria, el reinicio rápido no podía tener éxito y win.com recurría a un reinicio completo. De lo contrario, el reinicio rápido continuaba mientras recreaba el administrador de máquinas virtuales e iniciaba la interfaz gráfica, dando al usuario la impresión de un reinicio rápido sin interrupciones.
Con todo y con ello, el proceso no era perfecto, ya que algunos usuarios informaron que intentar dos reinicios rápidos consecutivos provocaba fallos, mientras que otros lograron varios de estos sin problemas. La explicación probable fue que ciertos controladores del equipo no se reiniciaban correctamente, lo que provocaba daños en la memoria que solo se detectaban durante el apagado.
