Cuando el rendimiento de nuestro PC hace que el mero uso de utilizar nuestro sistema sea inviable, o cuando sufrimos un error crítico en nuestro ordenador, la solución definitiva para muchos es reinstalar Windows o formatear el PC. Una solución muy válida, pero en que pasamos muchas veces por alto un paso fundamental: asegurar nuestros datos más valiosos.
Es cierto que el propio Windows 11 nos ofrece opciones que permiten que conservemos nuestros archivos durante la reinstalación. Pero no todos los archivos valiosos se guardan en esta copia de seguridad por defecto. Por lo que, al final, cierta información importante desaparece.
Nuestros documentos, fotos, descargas y escritorio tan solo son la punta del iceberg. Hay carpetas ocultas llenas de configuraciones de programas, contraseñas, marcadores de navegador o nuestros propios archivos. Pero precisamente, en este artículo, vamos a tratar de evitar esta importante pérdida. Vamos a mostrarte dónde están las carpetas importantes, qué contienen y cómo guardarlas antes de reinstalar el sistema operativo.
Las carpetas esenciales en Windows 11
Vamos a comenzar por lo más obvio, aunque pueda resultar tentador saltarse este paso. En primer lugar, nuestras carpetas de usuario cuentan con la información a la que es más fácil acceder:
- Documentos
- Descargas
- Escritorio
- Imágenes
Son ubicaciones donde el sistema operativo nos ofrece guardar nuestros archivos por defecto en un primer momento. Si ocurre cualquier error durante la reinstalación, podemos perder dichos archivos -que, en teoría, están protegidos por Windows durante el proceso-. No dejes esto al azar. Solo tienes que copiar estas carpetas al completo en un disco duro externo, memoria USB o cualquier nube que te ofrezca privacidad y confianza antes de empezar el proceso.
Pero también es lógico que, con el paso del tiempo y las descargas, muchos usuarios dispersen sus archivos por sus discos duros HDD o SSD. O incluso en carpetas personalizadas fuera de estas dependencias. El Escritorio suele ser el punto de encuentro de nuestros archivos, así que nunca te olvides de revisarlo.
AppData
En esta carpeta encontramos el verdadero «tesoro» de nuestro sistema operativo, aunque no esté tan visible como las carpetas anteriores. Esta carpeta guarda configuraciones, datos temporales y archivos personalizados de todas nuestras aplicaciones. Dentro de la misma encontraremos 3 subcarpetas fundamentales: Roaming, Local y LocalLow.
La carpeta Roaming es fundamental, dado que almacena la información sincronizada entre sistemas: marcadores de navegador, contraseñas, perfiles de usuario, preferencias en apps o configuraciones personalizadas. Por ejemplo, Firefox o Chrome guardan sus extensiones en dicha carpeta, así como historial o contraseñas.
En Local encontramos datos que no se sincronizan, como cachés o archivos temporales -que en muchas ocasiones también pueden ser prescindibles-. Pero también puede incluir datos de apps de uso diario.
Para acceder a estas carpetas, solo tenemos que pulsar en cualquier momento la combinación Windows + R y escribir en el cuadro de diálogo «%appdata%. Esto nos llevará directamente a la carpeta Roaming, por lo que solo tenemos que retroceder una carpeta en el Explorador de archivos para ver el directorio de AppData completo:
Solo tienes que copiar las 3 carpetas y pegarlas en tu correspondiente unidad de almacenamiento para no perder datos tan importantes.
Otras carpetas que no debes olvidar
En el caso de que cuentes con programas más especializados, como software de diseño, cualquier tipo de programa profesional o ese videojuego que no quieres perder, también puedes revisar las carpetas Archivos de Programa y Archivos de Programa (x86). Ten en cuenta que esto no nos permitirá restaurar los programas directamente tras una limpieza de Windows, pero en dichos directorios se guardan bases de datos o configuraciones fundamentales para su funcionamiento.
Por último, tampoco pases por alto tu Registro de Windows en el caso de que cuentes con configuraciones personalizadas importantes. Ten en cuenta que es un archivo más complejo que una simple carpeta, por lo que herramientas como Acronis, Macrium Reflect o Windows Backup nos permite crear copias del sistema completos que son más fáciles de restaurar después.
