Es habitual en la mayoría de las empresas, que recibamos la correspondiente nómina de ese mes para que la firmemos. Llegados a este punto, debemos tener en cuenta varios factores si no queremos meternos en un lío a través de un error que cometen multitud de trabajadores a diario.
Seguro que muchos de vosotros esperáis con ansia la llegada del final de mes para cobrar el correspondiente sueldo que tenéis establecido y acordado con la compañía. Normalmente, esto viene acompañado con la nómina, que es el documento que acredita que hemos cobrado esa cantidad de dinero estipulada en el propio contrato que firmamos en su momento. De ahí precisamente que la propia empresa nos lo proporcione a finales de mes para que firmemos si estamos de acuerdo con la cantidad percibida.
Esto es algo que se produce de manera periódica y repetitiva mes a mes, pero hay un grave error que deberíamos evitar a toda costa. Y es que en determinadas ocasiones muchos trabajadores, más de los que nos podemos imaginar, confiando en la empresa para la que trabajan, firman dicha nómina sin haber recibido aún el dinero en su cuenta. Y ahí es precisamente donde podrían empezar los problemas si en ese instante tenemos algún conflicto con la empresa o esta tiene problemas económicos.
Se puede dar la circunstancia de que nunca lleguemos a recibir ese dinero, y tomemos la determinación de acudir a la justicia para buscar una resolución a nuestro favor. Aquí está el error que hemos cometido, y es que firmamos la nómina que nos presentó la empresa como si hubiésemos cobrado lo estipulado en el contrato, cuando en realidad no es así.
Nunca firmes la nómina antes de cobrar el sueldo completo
Incluso nos podemos encontrar ante la circunstancia de que, en lugar de cobrar el sueldo en su totalidad, la empresa tan solo nos ha ingresado una parte de este. La situación es la misma que la que os comentamos antes, bajo ningún concepto deberíamos firmar la nómina, aunque solo se hayan pagado parte de esta. Aunque también tenemos la posibilidad de echar mano de alguna solución alternativa para curarnos en salud.
Y es que siempre tenemos la posibilidad de redactar un texto aclaratorio en el propio documento que firmamos y que nos proporcionó la compañía. Aquí tendremos la posibilidad de, junto a la firma como tal, especificar que no hemos cobrado la cantidad establecida en el contrato, o que tan solo hemos recibido cierta parte. De este modo, el documento se puede utilizar en un posible juicio futuro si tenemos que reclamar todo ese dinero que se nos debe.
Debemos tener en consideración que en la mayoría de las ocasiones, si vamos a juicio por impago por parte de la empresa, el hecho de haber firmado la nómina como tal puede suponer un serio escollo en nuestra contra. De ahí que, tal y como os contamos, nunca deberíamos cometer este error, aunque confiemos plenamente en la compañía para la que llevamos tanto tiempo trabajando. Nos prometan lo que nos prometan, hasta que no tengamos el dinero en nuestra cuenta bancaria, no deberíamos firmar este importante documento, ya que podríamos quedarnos sin cobrar nada.
