A la hora de compartir archivos entre un mismo sistema operativo, tenemos decenas de opciones que funcionan de forma rápida y eficaz. Sin embargo, cuando hablamos de SO diferentes, como ocurre entre un ordenador Mac y uno con Windows, la cosa cambia.
En el día de hoy veremos las formas más simples, gratuitas y funcionales que nos permitirán pasar cualquier cosa, ya sea un juego, un programa, un documento, foto o un vídeo, entre un dispositivo y otro, tanto si estamos en local, como si no los tenemos en el mismo lugar.
LocalSend: el AirDrop para Mac y Windows
Entre todas las opciones disponibles, hay una que destaca especialmente por su sencillez: LocalSend. Esta herramienta open source funciona de una forma muy similar a AirDrop, pero sin limitarse al ecosistema de Apple. Podemos instalarla en macOS, Windows, Linux, Android o iOS y enviar archivos directamente entre dispositivos conectados a la misma red.
La gran ventaja es que no necesitamos subir nada a Internet. Si tenemos el Mac y el ordenador Windows en casa, ambos conectados al mismo router, la transferencia se realiza de forma local, aprovechando la red WiFi para mover archivos rápidamente, incluso si en ese momento no hay red, o si usamos un router sin conectar a fibra, ya que solo usa las ondas del mismo, y no internet, como decíamos.
Su funcionamiento es tan sencillo como:
- Abrir LocalSend en ambos equipos.
- Elegir el archivo que queremos enviar.
- Seleccionar el dispositivo de destino.
- Aceptar la transferencia.
No hay cuentas, registros, límites de almacenamiento ni configuraciones complicadas. Es una forma perfecta para pasar desde documentos pequeños hasta vídeos pesados, juegos o carpetas completas, y de forma muy rápida.
Además, al ser un proyecto de código abierto, cuenta con una comunidad detrás que permite mantenerlo actualizado y mejorar su funcionamiento con el tiempo. Para muchos usuarios se ha convertido en una de las mejores alternativas cuando se necesita un “AirDrop universal”, el cual, por costumbre, acabamos usando incluso entre dispositivos con el mismo sistema.
Es muy sencillo de instalar y usar, solo tendremos que acceder a su web, y descargar la versión compatible con el dispositivo que estemos usando en ese momento, ya que cada uno tiene la suya, pese a que luego se sincronicen entre todos.
Alternativas: la nube, programas de transferencia y otros métodos
Aunque LocalSend es lo más rápido y funcional, tiene la desventaja de que tenemos que estar en la misma red, por lo que muchas veces no es posible, y necesitamos usar internet para ello, por lo que existen otras formas de hacerlo, pese a que sean más lentas.
La más habitual es utilizar servicios en la nube. Plataformas como Google Drive, Dropbox o Microsoft OneDrive permiten subir un archivo desde un equipo y acceder a él desde cualquier otro dispositivo con conexión a Internet.
Lo más cómodo y la mejor ventaja de todo esto es que podemos enviar un documento desde casa y descargarlo después desde el trabajo, otro ordenador o incluso desde el móvil. Como punto negativo, dependemos de la velocidad de subida de nuestra conexión y del espacio disponible en la cuenta, aunque siempre se quedará guardado, por lo que tampoco lo perderemos, y estará disponible para volver a descargar en cualquier momento. Hay gente que usa incluso apps como Telegram, donde tenemos nuestra propia conversación como «nube» y en la que no hay límite de archivos (aunque sí de tamaño individual).
Otra opción son las aplicaciones específicas de transferencia de archivos (como WeTransfer o Send Anywhere). Algunas herramientas permiten crear enlaces temporales para compartir archivos grandes sin tener que configurar nada. Son útiles cuando queremos enviar algo a otra persona que no está en nuestra misma red.
También sigue existiendo el método clásico: un pendrive o disco externo. Aunque parece menos moderno, sigue siendo una solución rápida para mover grandes cantidades de datos sin depender de Internet, aunque volvemos al punto negativo, y es que tendrás que estar cerca, o moverte al otro dispositivo en algún momento, por lo que no es una solución a cientos de kilómetros.
Por último, para usuarios más avanzados, compartir carpetas mediante red local (SMB) puede ser una alternativa muy potente. Windows y macOS pueden comunicarse mediante carpetas compartidas, aunque la configuración suele ser más pesada que utilizar una aplicación como LocalSend, por lo que también lo descartaríamos.
